EL BLOG
15/12/2017 9:00 AM CST | Actualizado 15/12/2017 2:04 PM CST

Contrastes y coincidencias: la discusión de la Brexit y la Ley de Seguridad Interior

Peter Nicholls / Reuters

"Algunos hombres cambian de partido por el bien de sus principios;
otros cambian de principios por el bien de sus partidos"

Winston Churchill

Esta semana he observado con interés el desarrollo de dos procesos legislativos. El primero, relacionado con la salida del Reino Unido de la Unión Europea —que se llevará a cabo en marzo del 2019— y por el que se discute la iniciativa de European Union Withdrawal Bill (Ley de Salida de la Unión Europea) que (i) deja sin efectos la actual supremacía de las leyes de la Unión Europea en el Reino Unido, y (ii) convierte las leyes de la Unión Europea ,que dejarán de ser aplicable con la Brexit, en leyes propiamente inglesas.

De forma tal que una vez que se dé la Brexit, seguirán estando vigentes en el Reino Unido las mismas leyes que cuando Reino Unido formaba parte de la Unión Europea (lo siento, intenté ser lo más claro posible, sin embargo, esto de la Brexit es un galimatías).

La iniciativa de Ley de Salida de la Unión Europea está siendo discutida en el Parlamento y algunos miembros del parlamento (MPs) han intentado introducir en los debates modificaciones a dicha ley presentada por el gobierno de la primera ministra Theresa May.

Recientemente un grupo de MPs bajo el liderazgo de Dominic Grieve, MP del Partido Conservador —al cual también pertenece May— lograron que se aprobara una modificación a la Ley de Salida de la Unión Europea en una apretada votación de 309 votos contra 305.

El mensaje es claro: el Parlamento es el órgano soberano que tiene y tendrá control sobre el proceso de la Brexit.

La modificación requiere que el gobierno someta a la aprobación del Parlamento cualquier acuerdo de salida que alcance el gobierno con la Unión Europea, antes de comenzar a implementar cualesquiera acuerdos que hayan convenido.

Han habido reacciones diversas a esto. Por una parte ataques a los MPs del Partido Conservador"rebeldes" en contra del gobierno de su partido; por otra parte, hubo quienes felicitaron a los legisladores por anteponer los intereses del país a sus intereses personales y de partido.

El voto es congruente con una defensa a la soberanía del Parlamento anteponiéndolo a los intereses gubernamentales. El mensaje es claro: el Parlamento es el órgano soberano que tiene y tendrá control sobre el proceso de la Brexit. Lo anterior es congruente y consecuente con la decisión de la Suprema Corte en el caso de Gina Miller.

Y en nuestro país

Mientras tanto, en México los legisladores aprueban y las organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos salen a las calles para frenar la inminente aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, misma que sin mayores discusiones fue aprobada el pasado 30 de noviembre por la Cámara de Diputados y este miércoles 13 de diciembre en comisiones del Senado.

La Ley de Seguridad Interior busca establecer un marco legal para que el ejército haga tareas de seguridad pública, mismas que de facto ha venido haciendo los últimos 11 años.

Los legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pertenecientes al mismo partido que actualmente Gobierna el país, y algunos otros "rebeldes" del Partido Accion Nacional (PAN) apoyan la Ley de Seguridad Interior y no han cambiado su postura. Esto a a pesar de los llamados de organizaciones nacionales e internacionales y ciudadanos preocupados por las deficiencias de la Ley de Seguridad Interior que está siendo discutida y sus posibles efectos.

El rol de los legisladores "rebeldes" en este caso difiere de los "rebeldes" en el Reino Unido.

Es más, no solo no han cambiado su postura, sino que han rechazado cualquier intento de postergar su aprobación y de escuchar y atender las preocupaciones que conlleva dicha iniciativa. No hay argumento que valga. Ellos dicen saber que es lo mejor para el país y creen tener la razón absoluta.

Sin entrar a discutir las graves deficiencias que tiene la Ley de Seguridad Interior y el riesgo que esta representa para todos los mexicanos —mismas que han sido expuestas en México y en el extranjero con mucha claridad por expertos en la materia— es de llamar la atención el contraste a lo que estamos viviendo simultaneamente en el Reino Unido. En este caso el Congreso de la Unión, lejos de ejecer su soberania ante el Poder Ejecutivo y responder a los intereses de sus representados, los ciudadanos, opera en perfecta sincronia y harmonia con éste, dejando como solo recurso a los ciudadanos que salgan a la calle y manifiesten su inconformidad. Solo nos queda a los ciudadanos el Poder Judicial como último (o único recurso) para acotar a los Poderes Ejecutivo y Legislativo.

El rol de los legisladores "rebeldes" en este caso difiere de los "rebeldes" en el Reino Unido. Mientras que la rebelión en el Reino Unido es para preservar la soberanía del Parlamento, en México los "rebeldes" buscan imponer su verdad que coincide con la los intereses del gobierno federal. Sin precuparse en forma alguna en que se respete la soberanía de los ciudadanos que están siendo "representados" en el Congreso. Vaya contraste.

Es importante darnos cuenta de lo que estamos viviendo y asumir la responsabilidad que tenemos como ciudadanos de ejercer un voto responsable cuando elegimos a nuestros representantes. Los legisladores representan nuestros intereses como ciudadanos, y tal y como si fuesen administradores de un negocio, su deber de lealtad y su deber de diligencia nos lo deben a nosotros los ciudadanos.

Su obligación es representar nuestros intereses ante el gobierno y responder por sus actuaciones.

Su obligación es escuchar lo que los ciudadanos pensamos y queremos.

Su obligación es obedecer y defendernos cual si fuéramos nosotros los que debatimos en las tribunas del Congreso.

Su obligación es ser nuestra voz ante el Congreso de la Unión.

Y tú, ¿te sientes debidamente representado en el Congreso?

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.