EL BLOG
21/05/2018 8:01 AM CDT | Actualizado 21/05/2018 9:21 AM CDT

Comercio internacional, TLCAN y Trump: las preguntas y evasivas del segundo #DebateINE

Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador, los principales candidatos a la elección presidencial 2018 de México.
CUARTOSCURO.COM
Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador, los principales candidatos a la elección presidencial 2018 de México.

All problems become smaller if you don't dodge them but confront them (William Halsey)

Todos los problemas se hacen más pequeños si en lugar de evitarlos los confrontamos (William Halsey)

El debate me decepcionó. Las evasivas de los candidatos a responder las preguntas que les plantearon me parecieron vergonzosas. Salvo el Bronco que llegó a improvisar, los candidatos traían muy bien estudiado su guión y no se salieron del mismo, respondieron lo que quisieron a las preguntas —reiterando sus mensajes que a la fecha ya conocemos—, prevalecieron las ambiguedades y nos dejan con las mismas dudas que teníamos antes de que el debate comenzara.

El debate confirma la falta de claridad prevaleciente respecto de la política exterior de México y por lo que pudimos observar, no hay ningún candidato que tenga una visión clara de la política exterior que debería de seguir nuestro país para enfrentar los nuevos retos internos y externos que enfrentamos.

En términos generales, los candidatos no estuvieron a la altura de las preguntas del público, de las preguntas de los moderadores, de la atención y tiempo que les dedicamos, ni de los enormes problemas que México debe enfrentar en materia de política exterior.

Anaya fue el más agresivo respecto de la relación con los EUA

Además de repetir los mensajes que ya conocemos, aprovecharon para intercambiar con mayor o menor gracia, insultos y agravios personales que más que contribuir a la decisión de los ciudadanos, irritan y alimentan el hartazgo que se tiene por la clase política.

Los candidatos

En términos generales Anaya confirmó que le gusta la plataforma que le brindan los debates y la utilizó para concentrar, con agresividad, sus ataques contra López Obrador. Sus intervenciones fueron muy estudiadas y ensayadas, su lenguaje corporal me pareció muy rígido.

A diferencia del primer debate, López Obrador dedicó mas tiempo a defenderse de los ataques de Anaya y Meade y a contraatacarlos, enfatizando que representan los mismos intereses. Se vio más comodo con este formato que con el del primer debate, aunque lo suyo son las plazas. Supo aprovechar muy bien la invitación del Bronco yendo a abrazar a sus contrincantes.

Meade, mejor en este segundo debate, siguió el guión que tenía bien preparado y practicado, con un tono muy formal, aleccionando al público sobre temas de los cuales ciertamente está muy bien versado, le sigue faltando transmitir sensibilidad y empatía.

El Bronco no tiene nada que hacer en el debate y si bien no amerita comentario alguno fue el más claro en sus propuestas con algunos planteamientos concretos.

Acerca del comercio internacional, el TLCAN y Trump

Anaya fue el más agresivo respecto de la relación con los EUA. Plantea renegociar no solo el TLCAN sino toda la relación bilateral en todos los temas que esta comprende, que no son pocos. Desde la cooperación en temas de seguridad, como el comercio, la inversión.

De cumplir lo que dice, se abriría una etapa de incertidumbre en la relación bilateral hasta en tanto no se concluya dicha renegociación y se establezcan las nuevas bases de la relación bilateral. Tomando en cuenta el desastre que fue la política exterior de México en tiempos de Fox con Jorge Castañeda como Secretario de Relaciones Exteriores, es probable que la ambición de Anaya, combinada con los precedentes de sus colaboradores, no solo buscaría replantear la relación con los Estados Unidos de América, sino todos los principios de política exterior de Méxic... sin que sepamos bien cuales serían esos nuevos principios.

No sabemos que es lo que haría (AMLO) si Trump mantiene su tono y retórica o si se da por terminado el TLCAN.

Usando las palabras de Jorge Castañeda, parecería que Anaya quiere "the whole enchilada", sin que a la fecha sepamos que significa.

López Obrador plantea una posición muy conservadora frente a Trump en la que evitaría la confrontación. Reconoce la importancia de la integración económica con Norteamérica y conservar el TLCAN al cual quiere incluir temas de cohesión social. Su prioridad no sería la política exterior, sino la política interior y reforzar el mercado interno para reducir la dependencia que actualmente se tiene con otras jurisdicciones. No sabemos que es lo que haría si Trump mantiene su tono y retórica o si se da por terminado el TLCAN.

Meade defendió la desastroza actuación del gobierno de Peña frente a Trump bajo la premisa de que podría ser peor de lo que ha sido, ya que no han dado por terminado el TLCAN. Considerando que su posición es indefendible y que evitó deslindarse del gobierno de Peña, lo que de por sí no le favorece y lo tiene en tercer lugar en las encuestas, no salió tan raspado, en parte porque el único que se preocupó por atacarlo fue Anaya.

El Bronco planteó la expropiación de Citibanamex. Su equivalente de la propuesta de amputar manos en temas de comercio internacional.

Meade defendió la desastroza actuación del gobierno de Peña.

Para concluir, algunas coincidencia y diferencias que vale la pena mencionar.

Respecto del aumento al salario, Anaya, López Obrador y Rodríguez estuvieron de acuerdo en que es necesario aumentarlo, mientras que Meade al no reponder la pregunta, me hace pensar que no está de acuerdo.

En un tema en el que solo participó Anaya, dijo estar en contra de la legalización de la mariguana, aunque dijo estar dispuesto a someterlo a un debate acotado.

Es de llamar la atención que nadie habló de China, ni de Europa, ni de Sudamérica y que el único referente a la red de tratados de libre comercio que tenemos fue al recién aprobado Tratado Integral y Progresista de Integración Transpacífico (CPTPP). Ninguno abordó como afectaría a México la terminación del TLCAN y sus posibles efectos.

No nos queda más que esperar que en el debate del debate se respondan las preguntas que nos hacemos los Mexicanos y que no fueron respondidas por los candidatos en el debate.

Al respecto, es urgente que los candidatos y sus equipos den respuesta a las seis interrogantes coyunturales que planteó Comexi.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.