EL BLOG
09/04/2018 8:00 AM CDT | Actualizado 09/04/2018 9:30 AM CDT

Las malas

EFE

La madrastra de Blancanieves. Maléfica de la Bella Durmiente. Cruella de Vil que secuestraba perritos para hacerse abrigos de pieles. La Reina de Corazones. Úrsula la pulpo que obliga a la sirenita a besar a un humano. Jessica Rabbit. La señorita Rottenmeier. Y ahora Letizia Ortiz Rocasolano. Cómo nos gusta colocar el cartel de "Aquí hay una mujer mala". Esta semana nos hemos recreado de lo lindo en la historia de varias villanas, entre ellas la de nuestra reina, a la que ya llevábamos mucho tiempo pisándole los talones para confirmar nuestra sospecha. ¿Lo ves? (codazo) te lo dije: es mala.

Pocas veces un vídeo de 15 segundos dio para hacer la saga más larga de la historia. Hemos visto la misma grabación una y otra vez y desde distintos ángulos. Con cada visionado hemos creado un nuevo titular que constata la maldad de su/sus protagonistas. "Pugna de reinas", "El origen de la mala relación", "Letizia muestra su verdadera cara", "Los numeritos de la Reina", "Otros desplantes de la Reina a su familia política". En esta secuencia la madre es mala, la hija es mala y hasta la abuela es mala. Los únicos que se salvan son ellos, no porque nunca compitan, sean infieles o tengan mal genio sino porque su competitividad es "sana" y sus deslealtades simples tonteos. En este capítulo del cuento ellos también son los nobles que se preocupaban por traer la paz al reino.

No creo que esta situación le pille de sorpresa a la Reina Letizia porque a ella le colocamos desde el principio el papel de mala. La que ha ocupado el lugar que no le corresponde. La que habló por encima del príncipe. La que está demasiado delgada. La que está demasiado fibrada. La que tiene demasiadas operaciones de cirugía. La que va demasiado maquillada. La que no es cercana. La que es poco humana. La que ha decidido irse de vacaciones. La que sonríe poco. La mala madre. La mala nuera. La que crea malestar en la familia... Se nos da fatal hablar de las cosas que hacen bien las mujeres y fenomenal apalearlas en público desmereciendo sus méritos y criticando su cuerpo o su atuendo. Yo a la Reina Letizia la veo igual de metida en la mierda que a una mujer cualquiera. Lo fácil es atacarla. El reto reconocer la parte de nosotras que hay en ella. Esta "mala" nos está poniendo delante de la cara los fallos del sistema: si eres mujer debes cumplir a la perfección tu papel y lo hagas como lo hagas serás condenada a la hoguera.

Que levante la mano quien no haya tenido una bronca con su familia. Quien no le haya girado la cara a algún familiar pesado o haya intentado zafarse de un abrazo en un momento dado. Que tire la primera piedra la que no haya sentido presión por su aspecto físico y por cumplir años. Algunas personas dicen que a los reyes y las reinas se les paga para no cometer fallos. A lo mejor nos estamos equivocando de diana y lo que tenemos que cuestionar es el concepto de monarquía y si tiene sentido hoy día. No se me ocurre peor tortura que pagarle a alguien por fingir no ser humano. Para una vez que la Reina, la Princesa y hasta la "emérita" nos descubren su lado más mundano les hacemos un escarnio. Quizás seamos peores quienes nos reímos sin hacer nada. Quizás ellas no sean tan malas, sino simplemente humanas.

Las reinas Letizia y Sofía tras el rifirrafe

Este blog fue publicado originalmente en 'HuffPost' España.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.