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02/02/2018 12:00 PM CST | Actualizado 02/02/2018 5:42 PM CST

7 creencias muy extendidas sobre el vino que son falsas

Getty Images/iStockphoto

En lo que respecta al vino la cultura popular da por ciertas afirmaciones que, aun teniendo una base de verdad, no son totalmente correctas.

Estas afirmaciones perjudican de forma especial a los productores de vinos de calidad.

A estas alturas, sufrido lector de este blog, seguro que conoces cuál es la característica común de los vinos de calidad (https://vidaentrevinos.com/la-cualidad-mas-importante-del-vino). Curiosamente esa particularidad de estos vinos deshace muchos de estos "falsos amigos".

Si te parece, vamos a dedicar unos minutos a ir poniendo algo de luz en estos mitos.

1. HAY QUE TOMAR LOS BLANCOS DEL AÑO

En España no se solían hacer blancos de mucha calidad. Habitualmente eran vinos en los que había buena fruta, pero muy escasa acidez.

Esta falta de acidez estaba acompañada por la falta de tanicidad de los blancos, en los que no se suelen macerar las pieles. Por culpa de esto, eran vinos que pasados, como mucho, un par de años desde su cosecha hubieran evolucionado mal. Muy frecuentemente los aromas de fruta fresca se convertían en olores a frutos secos (almendra amarga), por culpa de la poca aptitud para la crianza.

Pero, ¿qué pasa cuando en España se empiezan a producir vinos con una mayor acidez y mejor calidad?

Piensa en algunos blancos gallegos, navarros o valencianos, por poner varios ejemplos.

Yo he bebido vinos de Albariño con más de cinco años que estaban absolutamente perfectos. Es más, estos vinos suelo guardarlos en la bodega dos o tres años, para que su acidez se rebaje un poco y estén más a mi gusto.

Pero no solo esto, las técnicas de cultivo y de vinificación han mejorado. Ahora tenemos blancos con crianza en barrica que están magníficos incluso hasta diez años después de su cosecha.

Ten en cuenta, por ejemplo, los magníficos reservas blancos riojanos que están volviendo al mercado.

Todo esto ha hecho que la frase, como poco, sea una generalización poco afortunada.

2. LOS BLANCOS SE TOMAN MUY FRÍOS

Como consecuencia de su calidad mejorable, se recomendaba que los blancos se bebieran muy fríos.

¿Qué ocurre cuando enfrías mucho un vino?

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Los componentes aromáticos no se evaporan. Dicho en plata, los vinos no huelen a casi nada. Si el aroma del vino no es su mejor característica, es bueno que esté frío. Así no recibes olores poco agradables o simplones.

Pero, ¿qué ocurre cuando estamos ante un blanco de calidad?

Es mejor que le dejemos fresco, a unos 10 o 12 grados, para que podamos disfrutarlo plenamente.

Una pena el no apreciar perfectamente el aroma de un buen albariño gallego, ¿no te parece?

3. ES MEJOR UN RESERVA QUE UN CRIANZA

La clasificación para que sea válida requiere de la buena voluntad de los elaboradores. Me explico.

Para que un vino "aguante" el tiempo necesario de crianza en barrica tiene que cumplir ciertas condiciones.

Básicamente, la uva tiene que tener muy buena calidad, proporcionando acidez y tanicidad suficientes. De lo contrario, los aromas procedentes de la barrica se irán "comiendo" la personalidad del vino, obteniéndose una magnífica "sopa de roble".

Si tenemos uva de muy buena calidad y el vino se mete en barrica el tiempo necesario para ser un reserva, vamos a tener un gran vino. Seguro que será mejor que el que conseguimos con una uva con menos calidad, que solo aguanta el tiempo de barrica estipulado para ser crianza.

Sin embargo, tal y como está la normativa actual puedo tener la peor uva del mundo, que si elaboro vino con ella y la someto al tiempo necesario de crianza, puedo vender el vino como reserva. Sin embargo, será uno de los peores vinos del mundo.

De ninguna de las maneras será mejor que un crianza, ni siquiera que un vino joven.

4. LOS TINTOS HAY QUE TOMARLOS A TEMPERATURA AMBIENTE

Esta es una costumbre heredada de los franceses. Ellos, con frecuencia, tienen bodegas personales, normalmente en sótanos sin calefacción, a temperaturas muy bajas.

Para tomar el vino, lo dejan en la habitación, para que vaya subiendo la temperatura poco a poco, hasta alcanzar el ambiente de unos 18 grados, que es magnífica para un tinto.

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Pero, ¿qué pasa en Cádiz, por citar mi tierra, en verano a 40 grados? ¿Tomamos el vino a temperatura ambiente?

Por supuesto que no. No es mala costumbre meter la botella media horita en la parte menos fría de la nevera, para que el vino se atempere.

No es ninguna tontería tener muy en cuenta esto de la temperatura de servicio de los vinos. Créeme.

5. EL TINTO PARA LA CARNE, EL BLANCO PARA EL PESCADO

Como norma muy general no está mal. Pero, ¿es lo mismo un lenguado a la plancha que un guiso de atún?

Convendrás conmigo en que no, como tampoco se parecen un filete de pollo y un estofado de ciervo. Cada elaboración compaginará mejor con un vino concreto.

En este punto, yo recomiendo ser imaginativo y probar. Sobre todo, a mí me gusta combinar vinos y comidas de la misma zona. Cocido madrileño con Garnacha de Gredos, por ejemplo.

De todas maneras, sé creativo y disfruta sin limitaciones.

¿Has probado comida japonesa con olorosos de Jerez? ¡Merece la pena!

6. LOS CAVAS SON PARA EL POSTRE

Esto de nuevo es una herencia de cuando los cavas en España no eran muy buenos y se tomaban sobre todo semisecos.

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Hoy día, ya me dirás qué tiene que ver un cava extra brut (súper seco), especialmente uno viejo como el de la foto, con un mazapán. Te aseguro que está mucho más bueno con unas rebanadas de jamón. Si es ibérico, estará de llorar.

7. HAY QUE DESCORCHAR EL VINO MEDIA HORA ANTES

Es cierto que hay vinos que es necesario airear, para que se aprecien sus aromas. Especialmente, los que llevan mucho tiempo en botella se benefician mucho de la oxigenación, para perder los malos olores.

Sin embargo, ¿te has parado a pensar qué proporción de vino está en contacto con el aire quitando el corcho solamente? Bien poco, ¿verdad?

Como mínimo es necesario quitarle una copa para aumentar la superficie que se airea.

Por supuesto, es mucho mejor si utilizamos un decantador, en los vinos para los que es necesario.

Hasta aquí hemos llegado. ¿Conoces algún otro mito extendido en relación con el vino?

A estas alturas, sufrido lector de este blog, seguro que conoces cual es la característica común a los vinos de calidad. Curiosamente esa particularidad de estos vinos deshace muchos de estos "falsos amigos".

Este artículo fue publicado originalmente en 'HuffPost' España.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.