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30/05/2018 10:03 AM CDT | Actualizado 30/05/2018 11:22 AM CDT

28 cosas que se hacen en un ataque de pánico y la gente no sabe

Unsplash photo via Ahmed Youssry
Los ataques de pánico son diferentes para cada persona, pero sean visibles o no sus síntomas, siguen siendo reales.

Escrito por Haley Quinn.

A no ser que hayas sufrido un ataque de pánico, posiblemente pienses que el aspecto que tiene es el de alguien aparentemente histérico, pero no todos muestran síntomas visibles. Algunas personas sufren ataques de pánico que no manifiestan los típicos síntomas de llorar e hiperventilar; en ocasiones, se producen con unas señales que quizás nunca relacionarías con el pánico.

Por eso en The Mighty hemos pedido a nuestra comunidad sobre salud mentalque cuenten cosas que hacen cuando sufren un ataque de pánico "oculto" y que la gente desconoce. Porque los ataques de pánico son diferentes para cada persona, pero sean visibles o no sus síntomas, siguen siendo reales.

Estas fueron sus respuestas:

1. "Me encierro por completo. Dejo de hablar, no le vuelvo a dirigir la mirada a la gente y mis pensamientos van a toda velocidad. Me pregunto cómo lo voy a superar otra vez y luego me aíslo y me quedo sola un tiempo". — Emilie J.

2. "Me pongo a ordenar cosas. Cuando noto pánico, intento mantenerme ocupada, busco cosas que pueda recoger o limpiar. Se trata siempre de cosas pequeñas, pero me evita el tener que mirar a los ojos a la gente o tener que hablar, cosas que pueden agravar el ataque de pánico". — Courtney L.

3. "Me muerdo las uñas y la piel. A veces, si tengo las uñas largas, incluso me araño hasta que sangro. No me doy cuenta hasta que alguien me lo dice o hasta que consigo superar el ataque. Estos ataques de pánico a veces me hacen disociarme y me autolesiono". — Beau M.

4. "Me tomo el pulso para asegurarle al cerebro que no se me está muriendo el corazón. Luego miro el reloj. El pánico sigue rondándome, pero el ataque en algún momento se tiene que acabar, así que recupero algo de poder haciendo una cuenta atrás para librarme del pánico". — Abbey F.

5. "La evasión. La gente no sabe que muchas veces tengo que planificar a propósito mis viajes al súper y que frecuentemente tengo que dejar el carro medio lleno y marcharme porque estoy sufriendo un ataque de pánico. O que de repente empiezo a sudar y no puedo respirar. Salir del cine, de los centros comerciales, de las actividades deportivas de mis nietos, ir al baño a menudo, etc. Tengo que hacer funcionar mi mundo en torno al pánico, lo que me lleva a sufrir ataques porque le afecta fisiológicamente a mi cuerpo y a mi sistema nervioso" — DeAuna F.

6. "Me quedo muy callada y soy incapaz de mantener contacto visual. Si alguien intenta relacionarse conmigo, siento tanta presión en la cara que me quema. No quiero llamarlo irritabilidad, pero soy un poco seca cuando la gente me habla en medio de un ataque. Soy muy consciente de que puedo resultar pasiva o brusca, pero es muy complicado fingir cuando ya estás intentando reprimir un estallido de pánico". — Emma B.

7. "Acabo aguantando la respiración. A veces siento como si estuviera tratando de recuperar el aliento. Luego pienso: '¿Qué tal va mi respiración? Ah, bien'. Si empeora mucho, también me arranco pelos con las pinzas y recurro a otros malos hábitos similares que tengo". — Jennifer J.

8. "Si estoy en algún sitio en el que puedo ponerme de pie, empiezo a caminar o a pasear un poco, pero siempre digo que tengo un calambre. Si estoy en un coche o en algún sitio en el que no puedo ponerme de pie, empiezo a tararear una de mis canciones favoritas para calmarme y la mayoría de la gente interpreta que estoy feliz porque estoy tarareando. No saben que estoy luchando conmigo misma para mantenerlo a raya y que nunca se lo digo a nadie. Creo que el hecho de que me concentre tanto en no dejarme llevar por mi pánico es justo lo que me ayuda a superarlo, me hace pensar en algo distinto, que es lo que termina con ese círculo vicioso". — Dawn M.

9. "Me vuelvo muy dependiente y callada. Empiezo a tener mucho calor y siento un dolor extraño y agudo en el pecho que me hace quedarme en silencio porque solo puedo centrarme en eso. Me pongo muy nerviosa y me empieza a picar tanto la piel que me pellizco hasta que sangro mucho, porque tengo otro trastorno llamado dermatilomanía, que se desencadena cuando sufro un ataque de pánico". — Jessica B.

10. "Hablo muy deprisa y me enrollo mucho". — Keith E.

11. "Vago por las redes sociales. No miro nada en especial, es solo una forma que tengo a veces de esconderme". — Jackie M.

12. "Si tengo fuerzas, salgo a pasear, por cualquier parte, a cualquier hora, incluso cuando estoy trabajando. También 'voy al baño'. Esa es una 'excusa' fácil siempre, pero en realidad no uso el inodoro. Si necesito tomarme un respiro, me 'voy al baño', es decir, me siento en el váter, respiro hondo, probablemente hago una cuenta atrás de 3 en 3 desde 100 para volver a poner en marcha mi córtex prefrontal y luego le mando un mensaje por el móvil a algún amigo para tener contacto con el mundo exterior, aunque no diga absolutamente nada en especial. Así que, si estoy más tiempo del normal en el baño, no es porque me haya comido un burrito en mal estado". — Rachel L.

13. "Hago como si estuviera disfrutando de las vistas, pero en realidad trato de buscar detalles con los que distraerme para no sufrir un ataque de pánico evidente". — Kari L.

14. "Me paso de rosca, me porto como una verdadera payasa". — Abbie C.

15. "Aprieto la mandíbula hasta que me duele o hasta que me provoco dolor de cabeza". — Laura C.

16. "Me disocio. Lo oculto tan bien que algunas personas no se dan cuenta de que siento que nada de lo que me rodea es real". — Liz R.

17. "Levanto las manos y tenso un poco los puños. Suena extraño, pero siento que me ayuda a darme cuenta de que estoy a punto de tener un ataque. Otra cosa que hago es mirar la caja registradora, el tique u otra cosa y fingir que estoy leyendo". — Shayna K.

18. "Me abstraigo por completo, sobre todo cuando hablo con alguien y tengo el cerebro parado. Normalmente soy extravertida y estoy llena de vida, de modo que si me veis callada y retraída es que me pasa algo o me he quedado estancada en el modo 'pánico' y no puedo comunicarme ni hablar. A veces simplemente lloro en silencio cuando siento pánico y el único síntoma físico son las lágrimas que caen por mis mejillas". — Monica T.

19. "Recientemente la luz iba y venía en el trabajo, y aunque yo reía y bromeaba, también busqué la superficie plana más cercana, preparándome para mi ataque de pánico. No creo que mis clientes ni mis compañeros de trabajo se dieran cuenta de lo que me pasaba". — Carolyn M.

20. "Si estoy en una situación en la que empiezo a sufrir un ataque pero no puedo irme ni dejarme llevar por completo por el ataque, me froto las manos. En cierto sentido, es casi una forma de canalizar la energía del pánico de un modo que no llama la atención. Ayuda a mantener a raya el ataque de pánico hasta que encuentro un lugar seguro en el que desahogarme como sea necesario". — Katie S.

21. "Me vuelvo muy irritable hasta que consigo esquivar lo que me pasa o hasta que estalla el ataque. Un día, sentí que iba a tener un ataque de pánico y lo primero que hice fue chillarle a mi pareja. Me sentí fatal". — Kayley G.

22. "Dejo de hablar y miro constantemente a la puerta mientras me doy palmaditas en las piernas. Intento tranquilizarme mientras me aseguro de que mi vía de escape de la habitación sigue despejada para salir rápido en cuanto me es posible". — Jessica S.

23. "Me adormezco. Es como si estuviera en mi pequeño mundo. Veo y no veo a la gente, o lloro a veces y culpo al tiempo o a cualquier otra cosa. También me pierdo en mis pensamientos". — Lynn R.

24. "Trago saliva constantemente. Salivo mucho cuando empieza a aflorar el pánico. Empiezo a sentir muchas náuseas y calores. Ahora soy capaz de dominarlo hasta el punto de que nadie se da cuenta". — Nicole S.

25. "Mi tiempo de respuesta en las conversaciones se alarga mucho y mis capacidades motoras se ven superadas por la sobreestimulación, así que no soy tan productiva. A veces ni siquiera puedo moverme ni ponerme de pie". — Claudia L.

26. "Paso mucho tiempo al teléfono durante mis ataques de pánico 'ocultos'. Parece que simplemente estoy abstraída, pero en realidad estoy intentando no montar una escena y distraerme del pánico. Pedirme que deje el teléfono en paz empeora diez veces las cosas, y si no tengo el teléfono a mano normalmente tengo que salir de la habitación". — Jessica C.

27. "Realizo movimientos repetitivos. Puede parecer que es un simple tic nervioso, pero tengo unos pequeños movimientos concretos que hago para obligarme a concentrarme en esa actividad y no en el pánico". — Mary-Catherine M.

28. "Suspiro porque intento regular mis niveles de oxígeno. La gente piensa que estoy enojada, cuando en realidad solo intento no ponerme histérica ni perder el sentido". — Maghann L.

¿Alguien se siente identificado?

Este post fue publicado originalmente en The Mighty, apareció posteriormente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco para 'HuffPost' España.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.