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13/01/2019 6:00 AM CST | Actualizado 13/01/2019 6:00 AM CST

Depresión en el siglo XXI: una lucha contra el estigma y la discriminación

Orla via Getty Images
Dentro de dos años la depresión será la primera causa de discapacidad en países en vías de desarrollo como México.

Hace unos días comenté en una reunión que me es difícil escribir sobre los picos agudos de mi vida padeciendo depresión, pues aunque siempre lo hago con la intención de ayudar, podría confundirse con un comportamiento protagónico y convertirse en un esfuerzo en vano.

Afortunadamente, uno de mis "escuchas" me animó a escribir esta colaboración considerando que podría beneficiar a otras personas que sufren por situaciones similares; así que, bajo este deseo de contribuir a su bienestar, aprovecharé que hoy 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, para sumarme por medio de una revisión de la situación de este padecimiento y de los principales obstáculos para atenderlo.

Es importante recuperar algunos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la máxima autoridad en salud global. Este organismo estima que en el mundo vivimos más de 350 millones de personas con depresión y que su desarrollo entre la población global aumentó 18% tan solo de 2005 a 2015. De igual manera, este organismo prevé que dentro de dos años este padecimiento mental será la primera causa de discapacidad en países en vías de desarrollo como México.

Vivas o no con depresión, tu participación es muy valiosa para cambiar el paradigma del estigma y la discriminación por el de la empatía y la compasión hacia todas estas personas.

A nivel nacional en 2016, el Instituto Nacional de Estadísticay Geografía (INEGI) reportó que en México 32.5 millones de habitantes mayores de 12 años se sentíandeprimidos. Asimismo, los informes y estudios en salud concluyeron que 1 de cada 4 mexicanos desarrollará un padecimiento mental antes de los 65 años, y que los trastornos de ansiedad y de depresión encabezan esta lista.

A pesar de esta presencia, la información del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM), detalla que únicamente 20 de cada 100 personas que manifiestan síntomas busca algún tipo de ayuda, y que pueden tardar hasta 14 años en llegar al tratamiento especializado para atenderse. Para rematar, únicamente la mitad de quienes piden tratamiento lo recibe con lo mínimo adecuado; situación por la que su salud empeora y el riesgo de muerte aumenta.

Estas realidad puede parecerte ajena; sin embargo, si revisas los síntomas de depresión, es probable que conozcas a alguien cercano en quien los identifiques y que no lo sepa o no lo hable abiertamente, algo que es común en México y que se refleja en las investigaciones del Instituto Nacional de Psiquiatría. En ellas, las personas que presentan síntomas de un padecimiento mental coincidieron en que no buscan ayuda por "miedo al diagnóstico y a lo que piensen los demás". Tan es así, que recientemente un análisis a un estudio de la OMS confirmó que México es el segundo país del mundo con mayores prácticas de estigma y discriminaciónhacia y entre las personas afectadas por algún padecimiento mental.

A nivel personal, la revisión de este panorama me lleva a revivir mis vivencias en las que buscaba reconocer, aceptar, tratar y superar la depresión. Recuerdo que tenía 7 años cuando busqué a la psicóloga de la escuela porque llevaba tiempo sintiéndome profundamente triste y no sabía qué hacer para "sentirme feliz" de nuevo. Quizá el estado del conocimiento de entonces sobre la salud mental la llevó a relacionarlo sólo con los problemas en mi casa. Sin embargo, dado que la depresión no desaparece sino que debe ser atendida, años después manifesté síntomas de un "trastorno depresivo mayor".

Si revisas los síntomas de depresión, es probable que conozcas a alguien cercano en quien los identifiques y que no lo sepa... o no lo hable abiertamente.

Una década más tarde, en medio de más malestar y menos capacidad física y mental, acepté el diagnóstico e inicié una búsqueda de información sobre la depresión que me permitiera comprenderla. Con ella llené los vacíos, resolví mis dudas e inicié la construcción de un conocimiento teórico-práctico para estabilizarme. No obstante, en el inter, mi propio estigma y el de los demás fue un gran obstáculo para lograrlo, pues recibir etiquetas y percibir rechazo me causaba mucho dolor emocional (del que hay algo que rescatar).

Toda esta experiencia me permitió reconocer estas afectaciones en otras personas, ponerme en sus zapatos (simpatía), resonar con su sufrimiento (empatía) y despertó en mí el deseo de hacer algo para ayudarles a remediarlo (compasión). Así nació Metta Karuna A.C.

Encontrar el camino para materializar mi propósito ha requerido de un arduo trabajo de investigación, dada la complejidad del tema sobre la salud mental en nuestro país. Y hemos avanzando en la afinación de nuestros objetivos con el apoyo de notables expertos en la materia, dentro y fuera de INPRFM. Gracias a ellos, hemos clarificado que nuestra razón de ser es compartir información que posibilite a las personas: 1) reconocer que la depresión es un padecimiento mental; 2) sensibilizarlas por medio del conocimiento de sus implicaciones en los afectados; 3) desarrollar nuevas miradas para comprender y atender su salud mental en México.

Por todo la ya mencionado y en este marco temporal, te invitamos a sumarte a nuestro propósito a través de la lectura de esta información; pues vivas o no con depresión, tu participación es muy valiosa para cambiar el paradigma del estigma y la discriminación por el de laempatía y la compasión hacia todas estas personas, que sufren involuntariamente este padecimiento y que podrían estar en riesgo de perder la vida sin nuestro apoyo.

Por ti, por mí y por todos #HablemosDeDepresion

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.

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