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25/09/2018 3:19 PM CDT | Actualizado 25/09/2018 4:48 PM CDT

Cómo es vivir con adicción al sexo

Cuando las personas escuchan las palabras "adicción al sexo", su respuesta es: "suena divertido". ¿Dónde me inscribo? "En verdad, la adicción al sexo es lo opuesto a la diversión. Es una compulsión conductual que lleva a la vergüenza, la depresión, la ansiedad y una amplia gama de consecuencias negativas de la vida: problemas de relación, problemas en el trabajo o en la escuela, pérdida de interés en pasatiempos e intereses previamente agradables, aislamiento social y emocional, vergüenza, depresión, ansiedad, problemas financieros, problemas legales y más, al igual que cualquier otra forma de adicción.

La adicción al sexo no se trata de pasar un buen rato. Tampoco lo es el alcoholismo o la drogadicción. Ser un adicto, independientemente de la adicción, es una experiencia miserable, impotente y vergonzosa. Considere el caso de Michael, un diseñador paisajista de 29 años.

Michael, como muchos adictos (de todo tipo), creció en un hogar disfuncional y en ocasiones abusivo. Su padre era un alcohólico activo, y su madre alternaba entre estar completamente desprotegida emocionalmente y ser dolorosamente aferrada y necesitada. El comportamiento de ambos padres fue errático en el mejor de los casos, por lo que Michael nunca se sintió seguro o protegido.

Michael comenzó a buscar pornografía cuando tenía 11 años para escapar de la disfunción de su caótica vida hogareña, a veces "tomando prestadas" las revistas de su padre, otras buscando porno gratis en Internet. Con el tiempo, sus incursiones sexuales aumentaron tanto en tiempo como en intensidad. Al comienzo de la escuela secundaria, su autoestima estaba en el caño, principalmente por la vergüenza que sentía al mirar y masturbarse en la pornografía durante varias horas todas las noches (a veces hasta el punto de lesionarse los genitales). Al terminar la secundaria, se escapaba a la zona roja de la ciudad para tener relaciones sexuales con prostitutas cada vez que tenía el dinero.

Michael es un adicto al sexo, que no es lo mismo que el gusto por el sexo de manera muy frecuente.

Después de la universidad, Michael tomó un trabajo con un paisajista local y comenzó a salir con la hermana de un compañero de trabajo. Porque realmente le gustaba, dejó de ver prostitutas y redujo su uso de pornografía. A la edad de 20 años, se casaron y abandonó el porno por completo. O eso pensó. Un año después, cuando su esposa estaba embarazada de seis meses, recayó. Masturbándose compulsivamente frente a la pornografía. Antes de que naciera su hijo, había vuelto a frecuentar prostitutas.

Ahora, a los 29 años, Michael se la vive mirando pornografía o conectándose con mujeres conocidas en aplicaciones como Ashley Madison y Tinder. (A veces estas mujeres son prostitutas, a veces no). Él dice que su esposa no sabe lo que hace con su tiempo, solo cree que trabaja muchas horas, pero él se siente mal por su comportamiento. Dice que las relaciones sexuales extramatrimoniales no son divertidas y que quiere detenerse desesperadamente, pero parece que nunca lo logra más que por un par de días.

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Para los adictos al sexo activos como Michael, la actividad sexual adictiva tiene lugar sin importar qué, independientemente del éxito externo, la inteligencia, el atractivo físico, las relaciones íntimas existentes o cualquier otra cosa. Muy a menudo los adictos al sexo, sintiéndose vergonzosos o temerosos, se dirán a sí mismos: "Esta es la última vez que voy a comportarme de esta manera". Sin embargo, se ven obligados a regresar a la misma situación sexual o a una similar.

Con el tiempo, los adictos al sexo organizan sus vidas enteras en torno a la fantasía sexual y los comportamientos que siguen. Pasan cantidades desmesuradas de tiempo pensando, planificando, persiguiendo y participando en actividades sexuales (con ellos mismos y/u otros). El sexo se convierte en una obsesión hasta el punto en que se ignoran las relaciones importantes (cónyuges, hijos, padres, amigos, etc.), intereses (ejercicio, pasatiempos, creatividad, etc.) y responsabilidades (trabajo, finanzas, cuidado de niños, etc.).

A menudo, los comportamientos de los adictos al sexo aumentan hasta el punto en que violan sus valores internos y su código moral. Esto crea e intensifica su vergüenza. Y debido a que sienten tanta vergüenza por lo que están haciendo, casi siempre se encuentran llevando una doble vida, manteniendo su actuación sexual en secreto y escondida de su familia, amigos y todos los demás que importan en sus vidas.

Michael es un adicto al sexo, que no es lo mismo que el gusto por el sexo de manera muy frecuente. Michael empezó pequeño, mirando porno y masturbándose. Con el tiempo, su comportamiento se intensificó, y eventualmente se encontró mirando porno durante horas y viendo prostitutas cada vez que podía permitírselo. Además, sus acciones, desde el principio, se emplearon menos para disfrutar y más para escapar de las vicisitudes de la vida; en este caso, la incomodidad emocional de vivir en una casa alcohólica y abusiva.

Los criterios más utilizados por los terapeutas certificados en adicción al sexo (CSAT) para evaluar e identificar la adicción sexual son los siguientes:

  • Preocupación hasta el punto de la obsesión con las fantasías y los comportamientos sexuales.
  • Pérdida de control sobre el uso de fantasías y comportamientos sexuales, generalmente evidenciado por intentos fallidos de dejar de hacerlo o al menos de reducir la actividad.
  • Consecuencias de la vida negativas directamente relacionadas (problemas de relación, vergüenza, problemas laborales / financieros / legales, trastornos emocionales...)

Sin duda, Michael califica. Pasa la mayor parte de su tiempo libre pensando y persiguiendo actividad sexual, quiere dejarlo y ha intentado en repetidas ocasiones, y su vida se está desmoronando. Su vida gira en torno al sexo, no puede controlarlo y es un desastre emocional. A pesar de que aún no ha sido descubierto por su esposa, él está lidiando con la vergüenza, la depresión, la ansiedad y los intensos sentimientos de culpa y remordimiento. Esto es exactamente lo que es vivir la vida como un adicto al sexo.

Para obtener más información sobre la adicción sexual, visite mi sitio web o busque mi libro "Sex Addiction 101". Tanto el tratamiento para pacientes hospitalizados como para pacientes ambulatorios están disponibles para adictos al sexo y sus seres queridos.

Los adictos al sexo también tienden a beneficiarse del apoyo del programa de los 12 pasos, ofrecido por grupos como AA.

Robert Weiss LCSW, CSAT-Ses un experto en relaciones íntimas y relaciones íntimas de la era digital especializado en infidelidades y adicciones. Él es el autor de varios libros de gran prestigio. Actualmente, es vicepresidente sénior de desarrollo clínico nacional para Elements Behavioral Health, creando y supervisando programas de tratamiento de adicciones y salud mental para más de una docena de instalaciones de tratamiento de alta gama. Más información: robertweissmsw.com o en Twitter, @RobWeissMSW.

Este texto fue publicado originalmente en 'HuffPost Estados Unidos y luego fue traducido.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.