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12/10/2018 7:00 AM CDT | Actualizado 12/10/2018 8:58 AM CDT

El Tri se acostumbra a vivir en el limbo

GABRIELA PÉREZ MONTIEL /CUARTOSCURO.COM
Foto: GABRIELA PÉREZ MONTIEL /CUARTOSCURO.COM

El limbo en el que se encuentra el futbol mexicano parece un sitio que no disgusta a sus dirigentes. Ahí se han pasado muchos años alimentando ideas de un futuro brillante y ahí siguen ahora, a la espera de encontrar a un responsable de la dirección técnica de la Selección Nacional en la que ya no quiso seguir el colombiano Juan Carlos Osorio.

El vacío que trae consigo la incertidumbre siempre será colmado con especulaciones. Ya hasta hubo un medio que publicó de que hay 24 opciones para sentarse en la banca del Tri. El disparate de tener tantas posibilidades deja el terreno de lo ridículo cuando se liga esta idea a las autoridades del futbol mexicano, siempre capaces de tomar las decisiones más difíciles de creer en pos de un negocio que, a pesar de todo, sigue siendo muy atractivo y que les generan enormes dividendos ante una afición que cuestiona poco, muy poquito.

Osorio se rompió. Tomó sus cosas después de hacer en un Mundial lo mismo que se ha hecho desde la edición de Estados Unidos 1994 -quedar eliminado en la fase de octavos de final- y decidió probar suerte con Paraguay, combinado que en su más reciente participación mundialista en Sudáfrica 2010 sí logró el ansiado objetivo mexicano: clasificar al quinto partido (cuartos de final) en una competencia fuera de casa.

La Selección Nacional solo es prioridad cuando se habla de dinero a su alrededor.

Del final de la justa de Rusia -derrota de 2-0 ante Brasil en octavos de final- a estos días lo único que ha pasado es partidos moleros y un desgaste en la relevancia del puesto de seleccionador nacional. Los dueños de la selección -o dueño- no tienen apuración por nombrar una posición para comenzar un proyecto con miras al Mundial de Catar 2022 y consumar ese repetitivo objetivo de jugar un quinto partido.

El interinato del Tuca Ferretti arrastró la relevancia de ser el DT de la Selección Nacional luego de que el estratega de origen brasileño primero dijo que no le interesaba y después, cuando pareció que le comenzaba a interesar, salió el club Tigres a decir que había un contrato vigente que debía cumplir el veterano técnico.

La Selección Nacional solo es prioridad cuando se habla de dinero a su alrededor. En lo deportivo las listas de convocados son irrelevantes cuando se sabe que quien se supone que las hizo (el Tuca) está de prestado por los Tigres y varias de las vacas sagradas pasan apuros siquiera para ser tomados en cuenta en sus clubes en el Viejo Continente.

La selección mexicana está en el limbo por más triunfos en partidos moleros mientras no haya un director técnico que asuma la posición con fuerza.

En la baraja de las especulaciones, las locuras que se han escapado entre las ondas sonoras de la radio, las imágenes de la TV o la tinta de los periódicos y otros medios impresos, sin olvidar los cada vez más socorridos medios digitales y redes sociales, han llevado a nombres como los de Jorge Sampaoli y Jürgen Klopp entre los candidatos a los que dirección de selecciones nacionales ya contacto.

El argentino Sampaoli viene de un sonoro fracaso en Rusia 2018 con la selección de su país, mientras que Klopp es el rey de Liverpool y llevó al conjunto inglés a disputar la final de la pasada Champions League. Un potencial regreso de Miguel "Piojo" Herrera -cesado del cargo después de un altercado con un conductor de televisión en un aeropuerto en 2015- también suena entre los rumores que crecen ante la indecisión federativa y que permiten exponer locuras sin que haya una voz seria entre los federativos que acabe con las especulaciones.

El interés por el argentino Gerardo "Tata" Martino parece más cercano a la realidad, pero él también interesa en su país para que los vuelva a dirigir, y México no cuenta con un Lionel Messi (pero ni cerca está de tener uno al 5% del rendimiento del astro del club Barcelona) para que sea un atractivo para dar el sí.

El futuro estratega del Tri debe entender rápidamente que haciendo lo mismo que sus predecesores, y con los mismos futbolistas que militan en clubes de Europa, no va a llegar a ningún lado.

La selección mexicana está en el limbo por más triunfos en partidos moleros mientras no haya un director técnico que asuma la posición con fuerza y comience una renovación total del conjunto, cuyos jugadores, en muchos casos, ya han fallado en tres ediciones mundialistas por trascender en un Mundial.

El estratega que llegue deberá afrontar que, al interior del equipo de los jugadores que regularmente son convocados, hay varios que al considerarse líderes se sienten con la autoridad de atender los llamados cuando quieren, hay otros que son más asiduos a las revistas del corazón, y hasta los que se preocupan cada vez más por su aspecto físico.

El futuro estratega del Tri debe entender rápidamente que haciendo lo mismo que sus predecesores, y con los mismos futbolistas que militan en clubes de Europa, no va a llegar a ningún lado... y en Catar 2022 se volverá a quedar fuera, si acaso, en los octavos de final. Mientras miles de mexicanos que hagan el viaje para apoyar al combinado hacen del negocio del Tri algo muy fructífero para sus dueños... así, como ha sido siempre.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.