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18/06/2018 12:23 PM CDT | Actualizado 18/06/2018 1:37 PM CDT

El Tri de los 93 minutos incuestionables

REUTERS/Maxim Shemetov
Juan Carlos Osorio y Guillermo Ochoa celebran el triunfo de México contra Alemania en Rusia 2018.

La Selección Mexicana hizo olvidar a lo largo de 93 minutos un pasado colmado de decepciones. Logró el triunfo más importante de su historia, con el que llegaron a un Olimpo muy particular en el que ya no sangran las heridas de catastróficas derrotas en la muy cuestionada era de Juan Carlos Osorio. El Tri hizo el que puede ser considerado su mejor partido en todos los tiempos, y el gozo de que con ello vencieron al campeón Alemania 1-0 es solo para ellos: los jugadores y el cuerpo técnico.

En las distantes tierras rusas se escribió una épica que el grueso no esperaba, en buena medida debido a un contexto que arrastraba un grupo en el que algunos de sus jugadores fueron señalados de tener una fiesta privada en una casa particular, en la que supuestamente invitaron a una treintena de escorts. Lesiones y bajas como la de Diego Reyes y de Néstor Araujo no hicieron más halagüeños los pronósticos con miras al duelo ante Alemania, que era tan favorita para este partido que en casas de apuestas una victoria tricolor pagaba 7 mil 500 pesos por cada mil que alguien metiera por ese resultado.

El domingo el destino y la suerte no fueron crueles como cuando en 2016 el ahora bienamado Tri fue vapuleado 7-0 por Chile en la Copa América Centenario, o el año pasado una Alemania con más elementos sub 23 les pasó por encima 4-1 en la Copa Confederaciones, o una eliminación ante Jamaica en la Copa Oro con una llamada "selección B". Si hubo dudas antes del debut mundialista era porque el camino fue muy tortuoso, a pesar de que se logró la clasificación a Rusia 2018 con la mayor cantidad de puntos bajo el actual sistema de la Concacaf.

Ese tope de llegar al quinto partido en un Mundial fuera de casa revolotea como un pendiente.

Pero sí, se reconoce que hubo aquellos que depositaron su fe en el equipo más internacionalizado que ha tenido México a lo largo de su historia. El domingo sus futbolistas dejaron las pasarelas de la prensa comodina y los desplantes muy "mirreinales" para demostrar, y demostrarse, que vencer al monarca reinante era algo más que posible, porque su potencial en el campo era más grande de lo que habían demostrado desde que el colombiano Osorio asumió el cargo de técnico.

Hirving Lozano lideró a todos en el campo con su tanto y con su grito de gol, que encendió el de otros 80 mil aficionados tricolores en Moscú. Llevó al balompié nacional al siguiente escalón después de hacer un partido por nota y soportar el embate germano... ahora la ingrata fortuna, esa que estuvo del lado de Argentina en el Mundial de Alemania 2006 con el soberbio gol de Maxi Rodríguez, o en Brasil 2014 cuando Holanda remontó en los minutos finales para eliminarlos, fue totalmente tricolor cuando los postes, además de una gran actuación del portero Guillermo Ochoa, le arrancaron de las manos a los teutones el júbilo de disfrutar de un tanto.

El recuerdo del mejor partido de la Selección Mexicana ahora habita en un sitio en el que es inmune a cualquier crítica sobre su entrenador o sus jugadores únicamente por ese encuentro. Ahí permanecerá, porque en las victorias bien ganadas no se escatima nada, así como en las decepciones se cuestiona en lugar de echar campanas al vuelo.

Quedan las pruebas de los partidos ante Corea del Sur y Suecia para conocer su ruta en Rusia.

Héctor Herrera, Carlos Salcedo, Raúl Jiménez, Ochoa tomaron la oportunidad de ganarse en el campo los espacios en los medios de comunicación por su nivel de juego y no por aventuras extrafutbolísticas. Mientras que Chicharito Hernández ya no tuvo que hacer aclaraciones no pedidas para salvar a nadie del escarnio social. Por fin el Tri dio de qué hablar únicamente en el campo.

Ahora, los alcances del equipo tricolor en el Mundial entran en la esfera de las dulces especulaciones cuando una potencial clasificación como primero de grupo da en el papel un cruce más accesible en la ronda de octavos de final... ese tope de llegar al quinto partido en un Mundial fuera de casa revolotea como un pendiente que, tal vez, este grupo, que por fin mostró su mejor cara, pueda solventarlo. Quedan las pruebas de los partidos ante Corea del Sur y Suecia para conocer su ruta en Rusia.

Para Juan Carlos Osorio fue la más dulce victoria en su trayectoria, una que, al menos en su paso como seleccionador mexicano, siempre ha estado acompañada de señalamientos por sus ideas, que en la más tímida de las definiciones son controvertidas... Él también ahuyentó a sus propios fantasmas y se hizo de una coraza para todos aquellos que siguen sin creer en sus métodos y estrategias.

Al Tri de los 93 minutos en Moscú ante Alemania no hay nada que escatimarle. Rusia ya le dio a los fieles aficionados, que han soportado de todo a lo largo de muchos años, un Mundial inolvidable pase lo que pase de aquí en adelante.

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