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22/12/2017 10:00 AM CST | Actualizado 22/12/2017 1:38 PM CST

Raúl Castro, cuatro meses con prisa

Handout . / Reuters
Raúl Castro ratificó que "cuando la Asamblea Nacional se constituya, habrá concluido mi segundo y último mandato al frente del Estado y el Gobierno, y Cuba tendrá un nuevo presidente". Por supuesto, quién será, se mantendrá en suspenso hasta entonces.

La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba por primera vez adoptó una decisión sorprendente el 21 de diciembre. Por supuesto, sin debate y por unanimidad.

La sesión prevista para el 24 de febrero se aplazó para el 19 de abril, amparada por los artículos 72 y 111 de la Constitución de la República.

Raúl Castro pospuso su relevo como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en virtud del dictamen del "parlamento" sobre la decisión del Consejo de Estado adoptada el 15 de diciembre. Un Pleno del Partido Comunista, donde previsiblemente se ajustaron los temas e itinerarios, se había realizado el 20 de diciembre.

La próxima sesión para iniciar la IX Legislatura, con la elección del presidente y los miembros del Consejo de Estado, no se efectuará en la fecha simbólica del inicio de la revolución de los mambises, guiados por José Martí en 1895, que Fidel Castro utilizó para argumentar la continuidad de su revolución desde el 1 de enero de 1959. Raúl Castro enarboló su propio hito histórico al justificar el cambio para "el día de la gran victoria del socialismo sobre el imperialismo" en 1961, a tono con el nuevo desencuentro con Estados Unidos. Y, sobre todo, para enmascarar la imperiosa necesidad de tiempo con una propaganda nada convincente.

El general-primer secretario del Partido Comunista tendrá todos los mecanismos de mando, pero los herederos procurarían imponer sus sellos propios.

Motivos tiene de sobra para prescindir de los pasos "sin prisa, pero sin pausa", que lastraron los lineamientos, planes y cronogramas de Raúl Castro para lograr un "socialismo próspero y sostenible" y, cumplir sus promesas de modificar la Constitución, adecuar la legislación y legar una Cuba en auge económico y con calidad de vida digna.

Apenas cuatro meses para consolidar el retiro de los dirigentes históricos y elevar los sustitutos "propuestos", impulsar la ejecución de todo lo pendiente y establecer compromisos de continuar los acuerdos adoptados. El general-primer secretario del Partido Comunista tendrá todos los mecanismos de mando, pero los herederos procurarían imponer sus sellos propios.

En cuatro meses, el presidente de 86 años de edad, quien en más de 10 años con el poder absoluto no enmendó el caos heredado de Fidel Castro, quizás no diga "tras de mí, el diluvio", pero sí compóngansela como puedan. Él seguirá velando desde su oficina o su mansión, como ha hecho para afrontar el huracán Irma y auxiliar a los cientos de miles de damnificados. En definitiva, Irma ha aportado justificación para posponer el traspaso de poder, por haber ocasionado la demora de las elecciones. ¿Elecciones en Cuba?

Raúl Castro ratificó que "cuando la Asamblea Nacional se constituya, habrá concluido mi segundo y último mandato al frente del Estado y el Gobierno, y Cuba tendrá un nuevo presidente". Por supuesto, quién será, se mantendrá en suspenso hasta entonces.

Los tradicionales informes sobre el cumplimiento del Plan de la Economía y del Presupuesto de 2017, asi como los correspondientes a 2018 y los graves problemas existentes en esferas vitales, pasaron a segundo plano de información.

No obstante, debemos abordar pronto asuntos de gran calado, como el supuesto crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 1,6%, después de un decrecimiento de 0,9% en 2016, manteniéndose o incrementándose las dificultades económicas. Así como el crecimiento de 2% proyectado para 2018 con un "plan dirigido al máximo cumplimiento en lo posible de las principales prioridades dentro de las prioridades", según el vicepresidente Ricardo Cabrisas; la (no) implementación de los lineamientos; y muchísimos asuntos más.

Miriam Leiva

Periodista independiente

22 de diciembre de 2017

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.