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19/04/2018 10:30 AM CDT | Actualizado 19/04/2018 11:54 AM CDT

Mark Zuckerberg bien pudo haber dicho: “He privatizado exitosamente la opinión pública”

Andrew Harrer/Bloomberg via Getty Images
Zuckerberg se posicionó colaborativo, cuidadoso e incluso amigable: un genio que pone la agenda sin adentrarse en los asuntos que desvelen la práctica política de su negocio.

Mucha atención ha atraído el testimonio que rindió Mark Zuckerberg la semana pasada frente al senado de los Estados Unidos. La audiencia, de más de 5 horas, no pasó sin momentos serios, hilarantes e incluso aterradores. Un montón de memessobre la actuación casi robótica del fundador y CEO de Facebook han inundado las principales plataformas de redes sociales -algunas, irónicamente, subsidiarias de Facebook- y una vez más el debate sobre la responsabilidad que la compañía y su líder tienen como uno de los más grandes Gatekeepers de datos personales de más de 2 mil millones de usuarios alrededor del mundo.

Sin embargo, sería muy inteligente para los estadounidense y principalmente noestadounidenses, apartarse de la fiesta de los memes y hacer una fuerte inspección hacia lo que vimos durante la audiencia. Lo que realmente hizo que sonara la alarma para mí fue el eco que encontré en la película Iron Man 2 del 2010.

En la secuencia de la audiencia en el senado, a Tony Stark (interpretado por Robert Downey Jr.) se le pide testificar sobre el desarrollo -y posible adquisición y contención por parte del gobierno- del traje-arma que ha creado. Stark decide hackear las pantallas de la sala para demostrar cómo los enemigos de los E.U. Korea del Norte, Irán -sin mencionar a su propio competidor norteamericano- intentan desesperadamente desarrollar la nueva tecnología. Así Stark posiciona como necesario tener un traje como el suyo y al mismo tiempo asegura que todo está bien en sus manos.

En medio de esta demostración arrogante, el senador Stern intenta detener la presentación a lo cual Stark lo interrumpe con uno de los one-liners más American-Free-Market-Playboy y sí hay que decirlo, graciosos de la película.

"It's working, we are safe, America is secure. You want my property? you can't have it. But I did you a big favor. I've successfully privatized world peace." ("Funciona, estamos seguros, Estados Unidos está seguro". ¿Quieres mi propiedad? No puedes tenerla. Pero te hice un gran favor. He privatizado con éxito la paz mundial".). *La audiencia se vuelve loca y rompe en celebración y aplauso.*

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Por supuesto no estoy diciendo que Zuckerberg tenga el swag de chico malo de Robert Downey Jr., pero la estructura del debate, el posicionamiento de los participantes y la relevancia y tono en como el tema fue trabajado, si no fue igual es extremadamente parecido.

Veámoslo por partes:

Estructura del debate

Naturalmente, en EUA como en cualquier otro país democrático. hay procedimientos que rigen cómo sus representantes habrán de manejar los asuntos de interés nacional. En este caso nos enfocaremos en dos aspectos. Un acuerdo previo fue establecer un límite de cinco minutos para exposición y preguntas para cada senador. Esto fue hecho por restricciones de tiempo y energía. También hubo un acuerdo preexistente estableciendo que a cualquier asunto que no pudiera ser tratado exhaustivamente durante las preguntas y respuestas podría dársele seguimiento después por ambas partes. Este recurso fue utilizado por Zuckerberg más de una vez.

Si nos limitamos a que este sea el enfoque de nuestro análisis solo damos cuenta de una generalidad sobre la estructura. Es necesario hablar de cómo la estructura tuvo un efecto en la dinámica general del Flujo Temático de la audiencia.

Más de una vez, los senadores tuvieron que interrumpir a Zuckerberg mientras respondía asuntos clave, todo debido a la restricción de tiempo. Más de una vez, pudimos ver páginas tras páginas de reportes y posiblemente preguntas, en la banca de cada senador, pero tuvieron que limitarse a sí mismos y orientarse a preguntas básicas de lo que creían era del más grande interés. Esto, en muchas instancias, no fue el caso ya que las líneas inquisitivas fueron o superficiales o fragmentadas sin caracterizar las consecuencias -reales o imaginarias- de las respuestas de Zuckerberg.

Zuckerberg se posicionó colaborativo, cuidadoso e incluso amigable y como sabemos, un genio que pone la agenda sin adentrarse en los asuntos que desvelen la práctica política de su negocio.

Es más, esta restricción temporal y por consiguiente dinámica de Flujo Temático, le permitió a Zuckerberg que apelara a "darle seguimiento después" a los asuntos debido a su "gran preocupación" por las restricciones de tiempo. Esto, en lo que pareció un muy buen calculado esfuerzo por ocultar información y un laxo compromiso por contestar exhaustivamente.

Posicionamiento de los participantes

En la historia de Estados Unidos hay mucho que contar cuando se trata de juicios y audiencias. ¿Quién puede olvidar a la "amenaza roja" del Macartismo? que persiguió a cualquier sospechoso de "actividad comunista" consiguiendo la deportación y encarcelamiento de muchos -incluso con nivel de estrellato- ciudadanos.

Audiencias y juicios por parte de la cámara de representantes pueden ser vistas como un bien, no cualquier régimen democrático los lleva a cabo e incluso menos regímenes llegan a acusar formalmente a presidentes. Podemos verlos como abuso de poder, p. ej. las audiencias contra Chaplin, Lennon y toda la lista negra de Hollywood; o en este caso podemos verlo como circo político. Parece que los senadores, más que nada, querían que alguien los confortara, que Mark Zuckerberg les asegurara que esto llamado "El fiasco de Donald Trump, el fiasco de Cambridge Analytica, el fiasco de la Internet Research Agency (IRA)", esto, no pasaría durante la elección -y posible re-elección- de la cámara de senadores.

Como tal, tendieron a hacer preguntas suaves e incluso ridículas como la del senador Dan Sullivan que intento sacarle una respuesta patriótica a Zuckerberg: "¿Solo en América (Estados Unidos), estaría de acuerdo con eso?" -haciendo alusión a que en China no habría sido posible hacer algo como Facebook- a lo que Zuckerberg respondió con gran habilidad de maniobra y vista sinóptica de la situación "Hay algunas compañías de internet muy fuertes en China".

Matt McClain/The Washington Post via Getty Images
Los senadores de los Estados Unidos, trataron con un empresario norteamericano y en efecto con su empresa de internet, pero el alcance de la compañía, sus acciones y repercusiones no pueden ser restringidas ni mucho menos reguladas solamente con su legislación.

Hubo también una postura muy fuerte de los senadores hacia la regulación de lo que ellos subestimaron o subapelaron como solo "una empresa de internet". Para Zuckerberg este fue un requerimiento muy fácil de atender. Él optó por asegurarle a estos que todo lo que puede hacerse, se está haciendo en materia de seguridad de datos. Que esto, aunque fuera su responsabilidad directa, no era culpa de ellos -de Facebook- dado que no pudieron prever un resultado como este -aunque, como reiteraron algunos congresistas, es un patrón recurrente-.

Dada esta admisión de responsabilidad, hizo promesas vagas sobre regulación sin entrar demasiado en detalles, así como sus reiteraciones sobre el ejercito de veinte mil personas buscando discurso de odio y fake news, así como el 99% del contenido terrorista siendo banneado a tiempo por su herramientas de I.A. Conforme el tiempo pasó, fue quedando cada vez más claro, que lo que los senadores estaban buscando era protección. Le rogaron al Gatekeeper que sostuviera la llave lo más que pudiera para librar estas elecciones intermedias. Zuckerberg, en términos del discurso, les dio justo lo que querían.

Relevancia y tono en cómo se lidia con un asunto

Sin embargo, Mark Zuckerberg no es simplemente un exitoso empresario norteamericano, así como Facebook no es solamente "una empresa de internet", pero varios senadores de EUA así como lo que han recogido muchos medios de comunicación, omiten este hecho. Permítanme elaborar este punto:

Desde hace algún tiempo ya, los estudios críticos del discurso han puesto un especial interés en el rol que las redes sociales juegan en materia de literacidad política, manejo del conocimiento público, imagen, instituciones y patrones institucionalizados del lenguaje. Se ha tenido un fuerte interés en cómo y de qué formas, las redes sociales co-construyen percepciones, erosionan instituciones e identidades, refuerzan miedos y prejuicios políticos e incluso alientan discursos discriminatorios.

La preocupación por el lenguaje, texto y performance como parte del discurso de la opinión pública es un asunto sensible ya que, como herramienta simbólica, puede ser utilizada potencialmente por cualquiera para sostener, reforzar, normalizar e institucionalizar estructuras materiales de dominación, así como, de marcos cognitivos de percepción y acción al momento de lidiar con aquello que llamamos dedominio público.

Mark Zuckerberg no es simplemente un exitoso empresario norteamericano, así como Facebook no es solamente "una empresa de internet".

En este sentido, un manojo de senadores se refirieron a este problema cuando hablaron de cómo Facebook jugó un papel prominente en la creación de una cámara de eco -con la ayuda de la IRA- en las elecciones presidenciales de E.U. en el 2016, o la manera estratégica en la que se crearon redes de des-información de manera nacional en términos de dimensión de inserción regional tan complejas que ni Facebook las pudo identificar a tiempo. Incluso se llegó a mencionar el papel que los algoritmos de esta empresa jugaron en la reciente masacre en Myanmar.

Claro, sí hubo un manojo de senadores que hablaron del tema, pero no creo que se haya tratado en el tono apropiado a la seriedad de la situación. Respecto a esto, los representantes estadounidenses fueron vistos como fuera de su liga, porque lo estaban. No solo estaban fuera de su liga por una falta de preparación académica para manejar estos asuntos, también estaban muy pobremente informados y no tenían una concepto claro de lo que significa que una compañía, tan monstruosa como lo es Facebook, tenga el privilegio de manejar de manera privada la información personal de más de 2 mil millones de personas, así como su producción discursiva a manera de posts, reposts y mensajes instantáneos.

Es en este sentido que sí, los senadores de los Estados Unidos, trataron con un empresario norteamericano y en efecto con su empresa de internet, pero el alcance de la compañía, sus acciones y repercusiones no pueden ser restringidas ni mucho menos reguladas solamente con su legislación. Esto es un asunto de relevancia internacional y debería de ser tratado como tal en la ONU o en alguna Corte Internacional.

De vuelta a Tony Stark

La combinación de estructura, flujo temático, posicionamiento, relevancia y tono le dio a Zuckerberg la ventaja porque desde el principio fue tratado más como consultor y menos como indiciado o parte responsable. Hizo que el senado de los Estados Unidos se viera débil, mal informado y solamente preocupado por las elecciones. Zuckerberg se posicionó colaborativo, cuidadoso e incluso amigable y como sabemos, un genio que pone la agenda sin adentrarse en los asuntos que desvelen la práctica política de su negocio. Debería preocuparnos la victoria que logró conseguir ya que nadie pudo como tal ver detrás de la máscara.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.