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05/02/2019 6:01 AM CST | Actualizado 05/02/2019 9:03 AM CST

La guía de alimentos de Canadá, un ejemplo a seguir en México

Gobierno de Canadá
Guía de alimentación de Canadá.

Con regularidad, Canadá publica una guía de alimentación saludable de acuerdo a las necesidades de su población, y este año hizo un cambio notorio por no recomendar el consumo de productos lácteos. Su última guía fue en 2007 y la versión para 2019 tardó 3 años en ser elaborada y consultó a más de 26 mil ciudadanos, eliminando los grupos de alimentos, donde por ejemplo ahora la carne y los lácteos no son una categoría, sino que están incluidos en el grupo "proteínas". Se modificaron también los tamaños de las porciones y se fomentan las frutas en vez de los jugos.

Desde luego que el lobby de los lácteos está molesto por su exclusión, pues además de sugerir que los consumidores coman más alimentos de origen vegetal, proponen que la bebida principal sea el agua en lugar de jugos o leche.

La guía sugiere optar por proteínas vegetales como el tofu, lentejas, frijoles y garbanzos en lugar de carne, huevo y lácteos. En la página del Departamento de Salud de Canadá, se lee "comer alimentos de origen vegetal implica comer más fibra y menos grasas saturadas" y resalta que ese tipo de alimentación disminuye riesgos de cáncer, enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.

La gran pandemia derivada de una mala alimentación es la obesidad, una de las principales causas de mortalidad, morbilidad e incapacidad en México.

Esta nueva guía no solo beneficia a los animales -un vegano evita la muerte de 200 animales al año- sino al medio ambiente, pues al bajar la demanda de lácteos y por ende su producción, se reduce también la huella de carbono de esa contaminante industria.

No es un secreto que las guías alimentarias son documentos políticos, pues los ministerios, departamentos o secretarías de Ganadería y Agricultura intentan influir en su redacción a través de grupos de presión. Un conocedor de historia de la alimentación en Canadá, Ian Mosby, expone que la primera influencia de la industria en este tipo de documentos fue en 1992 cuando cabildearon para recomendar "que mayores porciones de leche proporcionaban el máximo de los requerimientos nutricionales".

El Departamento de Salud de Canadá reconoció que esos lobbies han dañado la credibilidad del documento y esta vez declaró que "durante la elaboración de la guía, la Oficina de Políticas Nutricionales no se reuniría con representantes de la industria alimentaria ni de bebidas".

El Instituto Mexicano del Seguro Social publicó en 2010 la "Guía de alimentos para la población mexicana" donde se exhibe un listado de alimentos y sus porciones diarias recomendadas, sin mayores recomendaciones ni estudios que demuestren las consecuencias de su consumo excesivo o la carencia de los mismos en la dieta diaria.

La gran pandemia derivada de una mala alimentación es la obesidad, una de las principales causas de mortalidad, morbilidad e incapacidad en México. Esta enfermedad origina otros padecimientos que afectan la calidad de vida, y en 2016 las enfermedades vinculadas a aquella fueron causantes del 28% de los decesos en nuestro país. (OMS/INEGI)

Tomarnos en serio la alimentación a niveles políticas públicas debe ser tarea de científicos y profesionales de la nutrición, no de grupos politizados y con intereses económicos millonarios. Los alimentos considerados poco sanos conducen a la enfermedad y a la muerte, así que lo que metemos al cuerpo es sumamente importante, más allá de la gula y los hábitos gastronómicos. Mientras un sistema de salud esté basado en ventas y beneficios, los alimentos que produzca no serán buenos para nosotros, ni para el planeta o sus demás habitantes.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.

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