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14/05/2018 1:45 PM CDT | Actualizado 15/05/2018 11:01 AM CDT

Cuarto capítulo de la serie y seguimos esperando al verdadero Luis Miguel

Luis Miguel en Viña del Mar, 2012. REUTERS/Eliseo Fernandez/File Photo
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Luis Miguel en Viña del Mar, 2012. REUTERS/Eliseo Fernandez/File Photo

México entero odia a Luisito Rey. Por abusador, por gandalla, por explotador. Pero nadie se pone a pensar que si Luisito no hubiera actuado así de gandalla probablemente Luis Miguel no hubiera llegado tan alto. No sería —por lo que vimos en el capítulo cuatro— "el sol" siquiera, o peor aun, no existiría como cantante tal vez.

Luis Miguel la serie tiene todo bien —el casting, las actuaciones, la producción, el vestuario, la dirección y hasta la nostalgia ochentera— menos el grado de irrealidad que, entiendo puede ser resultado de la versión que el cantante ha querido dar al mundo sobre su vida. Entonces lejos está de ser una verdadera serie, y raya todo el tiempo en el formato de telenovela, en la que hay malos y buenos, donde los buenos solo cometen el error de ser buenos, y en la que no se profundiza en los diálogos ni en la psicología de los personajes.

Por lo anunciado, esta serie fue escrita a partir de lo que se ha publicado en diferentes medios a lo largo de estos años y también luego de una entrevista con el cantante. La desventaja es que al parecer Luis Miguel tiene una versión telenovelesca de su vida. Van cuatro capítulos pero la trama tiende a ponerlo como víctima de su padre, y un muchacho muy fiel y comprometido con su novia Mariana. Ya tenemos ahí la respuesta de Stephanie Salas sobre este último capítulo. "Mi hija ya había nacido al momento de la relación entre Mariana y Luis Miguel, en la cual yo nunca me interpuse", dice la actriz. Ya veremos más adelante, por ejemplo, si Luis Miguel será capaz de reflexionar o confesar por qué, después de los 18 años y con recursos económicos, decidió no ir a buscar a su mamá.

Siempre celoso de su vida privada, Luis Miguel decidió el año pasado negociar con Netflix para contar su vida y que se hiciera la serie. El anuncio fue una bomba. Sin embargo, no era el primer intento del cantante en los últimos años por tratar de explicarse, de salir a decir algo. Trabajando en Quién, un par de veces, el manager de Luis Miguel se acercó a nosotros para vendernos la idea de hacer una entrevista en exclusiva. Las negociaciones no se cerraron porque esta publicación no tenía hasta entonces, no sé ahora, la costumbre de pagar al entrevistado. Cosa que publicaciones como ¡Hola! sí solían hacer e hizo en 2007, con el lanzamiento de ¡Hola! México.Luis Miguel y Aracely Arámbula en portada, en ese momento con su hijo recién nacido, y en ocasiones posteriores también.

¡Hola!

En 2013 fueron con Quién y habrán ido con otros medios, pero no se logró nada hasta Netflix. La propuesta para editorial impreso era una entrevista, pero el asunto terminó siendo una serie. No un documental sino una serie, es decir, ficción y autorizada por el cantante. ¿En verdad Luis Miguel era tan reflexivo y maduro a los 17 años? ¿En verdad no le correspondía a las mujeres que se le aventaban por lo guapo que estaba? En mi opinión, Luis Miguel sigue siendo este personaje que no quiere confesarse. ¿Cuánto tiempo más deberán esperar los fans a conocer al verdadero Luis Miguel?

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.