EL BLOG
17/05/2018 12:37 AM CDT | Actualizado 17/05/2018 2:08 PM CDT

Margarita Zavala se retira de la contienda y nos hace reflexionar a todos los mexicanos

'A las mujeres nos cuesta más', dijo la esposa de Calderón. Y sí, tiene razón.

Ya libre, Margarita Zavala ha vuelto a ser Margarita: una mujer fuerte y segura de sí misma.  (Foto: Hector Vivas/Getty Images)
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Ya libre, Margarita Zavala ha vuelto a ser Margarita: una mujer fuerte y segura de sí misma. (Foto: Hector Vivas/Getty Images)

Margarita Zavala nos ayudó a respirar a la mitad de la contienda. México dividido, harto, confundido, huérfano, ensangrentado, fallido en democracia, en paz, en igualdad...

Ayer Margarita, con su salida y su entrevista (la mejor que ha dado en su vida), nos obligó a hacer una pausa.

La candidata independiente anunció retirarse de la carrera presidencial de 2018 y entonces empezamos a hablar de ella. Había tenido, durante los últimos meses, poca voz y poco eco. A unos días del segundo debate, en el minuto tres del programa grabado de Tercer Grado, ella decide anunciar que dejaba en libertad a sus seguidores dada la imposibilidad de su triunfo. Televisa no se esperó y lanzó el gancho para apostarle al rating nocturno.

De todos los contendientes por la presidencia, Margarita ha sido la única que apareció alguna vez arriba de López Obrador en las encuestas. Hace un año pero apareció.

Hace un año, hace dos, muchos nos imaginamos a Margarita de regreso en Los Pinos. Entonces militaba en el PAN, entonces no había otros candidatos, entonces tenía la ventaja de haber recorrido México cuando Felipe era presidente y la ventaja de que su nombre era conocido, entonces su imagen de primera dama frente a la deplorada y corrupta imagen de "La Gaviota" después del asunto de La Casa Blanca la llevaba a la cima. Entonces fue el único momento de la historia en que las primeras damas pesaban más en la mente y la conversación de los mexicanos cuando se trataba de política.

Margarita ha sido la mejor primera dama que este país ha visto pasar. Sin un sueldo, porque el puesto de primera dama no existe, y con un bajo perfil porque entendió muy bien cuál era su papel, la esposa de Calderón abanderó varias causas durante aquel sexenio (2006-2012), entre las que destacan la prevención de adicciones en los jóvenes, los niños migrantes, las mujeres y el apoyo a los deportistas paralímpicos. Por esta labor, Margarita recibió algunos reconocimientos como la Medalla de Oro del Consejo de las Américas en Nueva York; el Premio ASICOM-Universidad de Oviedo otorgado por la Asociación Iberoamericana de la Comunicación y el Premio Pillars of Justice. Se dijo que su participación fue clave para la creación del Instituto Nacional de la Mujer. ¿Alguien puede citar a una mejor primera dama en la historia de México? Por el contrario, mientras Angélica Rivera rompió la tradición y no asumió la presidencia del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), y se dedicó durante los primeros años del sexenio a posar para las portadas del ¡Hola! y hasta de Marie Claire, Margarita únicamente aceptaba portadas compartidas y solo para hablar de su labor social, como la de 31 Mujeres que Amamos de Quién. Es otra manera de posicionarse, cierto, pero siempre es mejor que presumiendo tus trapos y tu casa nueva de Las Lomas.

Pero Margarita no ha sido una buena candidata. Tuvo una mala campaña a pesar que empezó temprano, o tal vez porque empezó temprano. Quizás porque su equipo no tomó las decisiones correctas. Quizás porque hay asuntos que pesan demasiado, como "su apellido de casada" y su actitud pasiva frente a la violencia desatada por la llamada Guerra contra el narco. O como el de la Guardería ABC, donde murieron 49 menores, y del que su prima Marcia Gómez del Campo, la directora, fue absuelta. Quizás porque decidió salirse del PAN al verse orillada en el conflicto con Ricardo Anaya, y correr por la vía independiente cuando la ley no favorece esta opción. Quizás porque no hay segunda vuelta, como ella argumenta, quizás también porque le fue mal en el debate... pero hay algo aun más fuerte que todo esto junto, porque es mujer y más que nada porque no estaba siendo ella misma.

"A las mujeres nos cuesta más", confesó en Tercer Grado.Y sí. A las mujeres de la generación de Margarita psicológica y socialmente les ha costado más. Porque no se les mira igual y no se miran a sí mismas cmo iguales. Esto lo documenta bien el libro The Confidence Code, de Katty Kay y Claire Shipman. "Porque si un hombre dice un poema está bien, pero una mujer no, ella tiene que hablar de números porque si no, no sabe nada", agrega la ex candidata.

Ese "no eres sola como muchas veces te hicieron sentir" que le dijo René, también pesa mucho en el mundo machista, también jala hacia abajo y confunde y te obliga a no ser tu misma.

Esta Margarita de Tercer Grado se extrañó en la contienda, en el debate, en las entrevistas. Una mujer crítica, con carisma, con conocimiento de la política, con conocimiento del país. "Pero dile a tu hija que a ella ya no le va a costar tanto", le respondió a Leo Zuckermann cuando éste le preguntó que qué le decía a las mujeres, a su hija.

Es una lástima no poder ver mejores actuaciones en las campañas. Algo se debe corregir y pronto en el proceso de campañas electorales, porque es carísimo y sigue sin ser funcional.

La oportunidad que cede hoy Margarita es la oportunidad por la que apuesta para su futuro. Denise Maerker le pregunta si su futuro será posicionarse como la oposición al posible gobierno de López Obrador. Nada descabellado, entonces podría volver a contender en seis años. Aunque falta mucho y si aun están sucediendo cosas en esta de 2018, muchas más pueden suceder para 2024.

Mientras, Margarita nos ha regalado un respiro, un momento de introspección después de ella haber tomado seguramente una de las decisiones más difíciles de su vida.

Y hay que decirlo, es una decisión lejos del ego político y muy respetable en ese mundo donde existen muy pocos seres humanos honorables.

Y aquí este perfil que hace Ixchel Cisneros para Letras Libres, vale mucho la pena, y más si uno conoce la forma de pensar de Ixchel, Directora de la organización Cencos.