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06/04/2018 6:02 PM CDT | Actualizado 06/04/2018 7:54 PM CDT

'Ready Player One', la película más entretenida de Spielberg desde Jurassic Park

FB @readyplayerone

Ready Player One es la mejor película de aventuras y ciencia ficción de Steven Spielberg en mucho tiempo, y es una de las mejores películas de este año. En un momento en que los filmes nuevos de este género tienen problemas para ser originales y atraer al público, Spielberg logra innovar y producir uno no solo extremadamente entretenido, sino también visualmente espectacular.

Para esto el legendario director de Los cazadores del arca perdida y de Tiburón se apoya en la exitosa novela de Ernest Cline, Ready Player One, publicada en 2011 y que fue un éxito entre el público geek y nerd. La historia ocurre en un mundo futurista en el que toda la gente está conectada (tipo The Matrix, pero más light) y obsesionada con un juego de video llamado Oasis. El asunto que genera aún más obsesión es que el difunto creador de Oasis, un millonario excéntrico estilo Bill Gates, escondió en el juego diversas pistas para que el que las pueda llegar a encontrar se vuelva el eventual propietario de Oasis y de todo el emporio político y económico que viene con él. Obviamente, una malévola corporación está en busca también de encontrar estas pistas a costa de todo y de todos. Y a esta malévola corporación se enfrentan el protagonista adolescente, Wade, y su grupo de amigos.

Oasis es un juego de realidad virtual, y la película nos muestra los dos mundos, el mundo real de los protagonistas y el deslumbrante mundo virtual con miles de universos distintos en el que diariamente juegan millones de personas en el mundo. Aquí la maestría narrativa de Spielberg se hace presente, ya que de entrada construye perfectamente al personaje protagónico, muy típico de él, un adolescente literalmente huérfano cuyo más grande talento en la vida es jugar Oasis. Pero la historia hábilmente le quita el estigma al gamer de tener una vida inútil, porque en este juego el ganador, vía su inteligencia y destreza al jugar, se puede convertir en multimillonario de la noche a la mañana, además de cumplir el propósito más importante, que es detener las siniestras ambiciones de la corporación. En esta película, mientras más nerd y más geek, mejor.

Aquí tenemos a un Spielberg al que extrañábamos y que regresa a sus raíces de entretenimiento más puro.

Visual y narrativamente Spielberg logra lo que ninguna película basada en videojuegos ha logrado, reproducir la experiencia visceral y frenética de estar jugando: las secuencias en el mundo virtual son emocionantes ya que literalmente sientes que estás en una consola compitiendo por tu vida. Un elemento que ha hecho la película muy atractiva para distintas generaciones es que desde el libro, el autor hizo un gran homenaje a toda la cultura pop de los 80 y parte de los 90, con innumerables y divertidas referencias a música, cine y, obvio, videojuegos de esas épocas. Estas referencias son sensacionales para los que las captan, pero tampoco es indispensable conocerlas para disfrutar el filme, ya que todo está perfectamente reimaginado para una nueva generación.

Una secuencia especialmente espectacular es un homenaje de Steven Spielberg a El resplandor, de Stanley Kubrick. Quizá a algunos puristas les indigne, pero digamos que el director lleva algunas de las secuencias de Kubrick a sus "últimas consecuencias" si El resplandor hubiera sido una película "palomera". Este homenaje sin duda llevará a nuevos fans a ver la magistral película del legendario director. Y nuevamente, no necesitas haberla visto para disfrutar esa secuencia.

Ready Player One está llena de toques como estos, desde un mundo futuro perfectamente imaginado hasta las personalidades de los distintos gamers que se unen a la odisea para ganar el juego pasando por el extraño misterio al centro del legendario creador de Oasis. Todo hecho en un ritmo frenético y sin un solo momento aburrido.

Aquí tenemos a un Spielberg al que extrañábamos y que regresa a sus raíces de entretenimiento más puro, tipo las películas de Indiana Jones o Jurassic Park. Y es que Spielberg es el padre del gigantismo hollywoodense moderno, de la gran película de verano, empezando con Tiburón y posteriormente con Los cazadores del arca perdida, ET el extraterreste e Indiana Jones y el Templo de la perdición. Aparte de dirigir esas ya legendarias películas, también fungió como productor de Poltergeist, Gremlins, Back to the Future, Los Goonies y ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Una secuencia especialmente espectacular es un homenaje de Steven Spielberg a 'El resplandor', de Stanley Kubrick.

Estas películas, "palomeras" dirían algunos, representan una cima de la creación cinematográfica en un despliegue audiovisual y narrativo que cambiaron la forma en que se contaban las historias y le dieron a las audiencias del mundo acceso a universos imaginarios de los que antes solo se podía leer en las novelas de ciencia ficción. Asimismo, tenían una ligereza y una sencillez que permitía que el conflicto entre el bien y el mal, entre el caos y el orden, se resolviera en menos de dos horas, y la gente saliera contenta del cine.

Después de alcanzar una nueva cima en este tipo de cine con Jurassic Park, en 1991, y de ganarse el respeto de Hollywood como cineasta serio con La lista de Schindler, Spielberg continuó por la ruta de ser un director más "adulto", lo que lo alejó de este cine "palomero" por un rato. En esta línea tiene películas interesantes y admirables como Salvando al soldado Ryan. Amistad, Munich y, sobre todo, recientemente Lincoln y The Post. Y también regresó a la ciencia ficción, pero con proyectos más ambiciosos y algo solemnes como La guerra de los mundos, Inteligencia artificial y Minority Report, en los que parecía querer habitar una sensibilidad más oscura, ajena a su visión optimista y lúdica.

Aun en este período "adulto", no dejó del todo el cine del entretenimiento y fungió como productor de dos franquicias megapalomeras como lo fueron Men in Black y Transformers, de Michael Bay. Sin embargo, a la hora de la dirección, cuando Spielberg hizo Las aventuras de Tin y Tin, The BFG y especialmente la terrible Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, parecía que había perdido su toque mágico, con unas películas sosas y faltas de vida.

Pero literalmente, con Ready Player One, Spielberg dio reset y nos brinda su película más entretenida desde Jurassic Park. Corran a verla. No siempre puede uno ver a un cineasta como Spielberg en la cima de sus habilidades.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.