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13/02/2019 8:00 AM CST | Actualizado 13/02/2019 9:52 AM CST

El ejemplar camino de Cuarón, Del Toro e Iñárritu para triunfar en Hollywood

Donato Sardella/Getty Images for LACMA
Los "tres amigos": Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón. Foto: Donato Sardella/Getty Images for LACMA.

Por primera vez los mexicanos vamos a tener un sexenio que podamos celebrar. Obvio, no político, pero los seis años, a partir de 2014 en que los directores mexicanos han arrasado con los Oscares. La década del 2010 ha sido la década de los "tres amigos" y su paso triunfal por Hollywood y por la escena del cine mundial.

Si Alfonso Cuarón gana el Oscar al Mejor Director en estos próximos Oscares será una racha nunca vista en la historia de estos premios: en los últimos 6 años, cinco mexicanos han ganado el Oscar: Alfonso Cuarón por Gravity en 2014, Alejandro González Iñárritu por Birdman en 2015 y El renacido en 2016 y Guillermo del Toro por La forma del agua en 2017.

Y aunque ahora parece una historia de cuento de hadas o de superhéroes, la verdad es que a los mexicanos tampoco les fue nada fácil llegar a los cuernos de la luna.

Erase una vez a principios de los 90: Sólo con tu Pareja y Cronos.

¿Cómo llegaron Cuarón, del Toro y González Iñarritu a Hollywood? Un elemento clave fue el apoyo del IMCINE al cine mexicano en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari que permitió que varios directores talentosos hicieran sus óperas primas, en este caso Cuarón con Sólo con tu pareja y Guillermo del Toro con Cronos. Era la época de Lola y Danzón, de María Novaro, de La mujer de Benjamín, de Carlos Carrera, y de la revitalización de la carrera de Jaime Humberto Hermosillo con La tarea, de Arturo Ripstein con Principio y fin y Profundo carmesí, y de Jorge Fons con Rojo amanecer y El callejón de los milagros.

Todas estas películas fueron muy populares en aquella época, pero los debuts de Cuarón y de Del Toro se distinguieron porque fueron dos películas "de género": Sólo con tu pareja (1991), una comedia romántica, y Cronos (1993), una película de terror, géneros que aunque ahora son los más populares en la taquilla mexicana, en ese tiempo simplemente no se hacían.

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Daniel Giménez Cacho y Claudia Ramírez, en 'Sólo con tu pareja'. Imagen: YouTube.

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Federico Luppi (a la derecha) en 'Cronos'. Imagen: YouTube

Sin embargo, las dos películas trascendían desde el inicio al género, Sólo con tu pareja es un deleite visual sobre el enamoramiento y Cronos es una reinvención original y siniestra del cine de vampiros. En ambos casos, los jóvenes cineastas mostraron una capacidad narrativa y visual que llamaría la atención fuera de México. En ambos casos también habían trabajado en el programa de terror de culto de Televisa, Hora Marcada.

La princesita de Cuarón y las cucarachas gigantes de Mimic de Del Toro

Alfonso Cuarón fue el primero en salir a buscar suerte en Hollywood, y comenzó dirigiendo un episodio de la serie Fallen Angels, de Showtime. Una junta, que casi no ocurrió, con el productor Mark Johnson, le dio la oportunidad de dirigir su primera gran producción hollywoodense, La princesita (1995), que fue un éxito de crítica desde el momento en el que se estrenó.

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Liesel Matthews en 'La princesita'. Imagen: YouTube

JOHN SEAKWOOD/AFP/Getty Images
Alfonso Cuarón en el set de 'Grandes esperanzas', en 1998. Foto: JOHN SEAKWOOD/AFP/Getty Images.

En una entrevista de aquellas épocas en el periódico Los Angeles Times, Johnson (productor de Rain Man y Bugsy) cuenta como ni siquiera se acordaba que tenía la cita con Cuarón y que de hecho si se hubiera acordado la hubiera cancelado, pero que la casualidad quiso que se conocieran y que la pasión del director lo convenció de darle el proyecto. Aunque la película no fue un taquillazo, dejó a Cuarón muy bien parado en Hollywood.

Mucho más tortuosa fue la experiencia de Guillermo del Toro, al que Cronos le dio una carta de presentación excelente para hacer cine de terror y ciencia ficción en Estados Unidos. Sin embargo, al entonces joven director le tocó la rifa del tigre, trabajar con los temidos y temibles hermanos Weinstein, entonces en su apogeo absoluto como dueños de la fábrica de ganadores de Oscares que era Miramax. Los Weinstein habían producido Pulp Fiction, Good Will Hunting y The English Patient y ahora se querían expandir al cine más comercial bajo la submarca de Dimensions, con la que lanzaron la exitosísima saga de Scream, y fue entonces que contrataron a del Toro para dirigir Mimic.

Mimic fue una película que en su momento decepcionó critica y comercialmente, pero cuyo destino estuvo fuera de las manos del director. En los últimos años del Toro ha hablado abiertamente sobre los interminables conflictos que tuvo con los Weinstein durante toda la filmación, desde el inicio en que se decidió cambiar a los escarabajos invasores por una especie de cucarachas invasoras, lo que correctamente dedujo del Toro condenaría la película a ser considerada como una película poco seria de tipo B.

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Jeremy Northam y Mira Sorvino, en 'Mimic'. Imagen: YouTube

Sin embargo, él era el director mexicano principiante, y donde mandaban los Weinsteins no gobernaba Del Toro, así que a cada paso del camino tuvo que pelear: por la historia, por el casting, por el tono, por el diseño de los monstruos y por la versión final de la película, que le fue arrebatada para que la editara alguien más. Mimic se estrenó en 1997 y pasó sin pena ni gloria y pasarían varios años para que el director hablara con su traumática experiencia con los Weinstein.

Aquí una anécdota curiosa. Del Toro era muy amigo de mi maestro de teatro, el gran autor mexicano Hugo Argüelles, creador de Los cuervos están de luto y Doña Macabra, y Hugo tuvo la atención de invitarme a una cena que tuvo con él por aquellos tiempos después de haber dirigido Mimic. Recuerdo que gran parte de la conversación giró sobre el director contándole a Hugo (sin decir nombres) lo terrible y devastadora que había sido su experiencia filmando la película. Fin de la anécdota. Aunque ojalá Del Toro llevara un día a la pantalla una de las obras de Hugo, que nos dejó en el 2004.

Aquí podemos ver un punto clave y destacable de las carreras de Cuarón y de del Toro, ellos llegaron a Hollywood como artesanos, como directores para contratarse, no como "autores". Entonces, para decirlo de una forma más plana, les tocó entrarle a los madrazos y lidiar con lo que desde los principios del cine han sido las batallas entre directores/creadores y los productores y los estudios. El director tiene una visión, el productor tiene otra y pues quién este en ese momento más alto en la cadena alimenticia es el que manda. En Hollywood y en China.

¿No que no?: Y tu mamá también y El espinazo del diablo

El trago fue tan amargo para Del Toro que su siguiente película la filmaría en España, la atmosférica historia de fantasmas El espinazo del diablo. Estale devolvió al director no solo su libertad artística, sino el prestigio como un autor de una visión única que había mostrado en Cronos.

Y entonces Hollywood vino a tocar la puerta otra vez, y el mexicano entregó dos excelentes y exitosas películas, que a pesar de ser trabajos de encargo, les supo imprimir un toque personal que lo diferenció en Hollywood: la segunda parte de la saga del superhéroe vampiro de Marvel, Blade II en el 2002 y posteriormente, una sensación de culto, con la película del superhéroe monstruoso Hellboy, creación del artista Mike Mignola.

Dos años después iría de regreso a España para la que sigue siendo hasta ahora su absoluta obra maestra, El laberinto del fauno, nominada a Mejor Película Extranjera en el Oscar y en los Goyas.

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'El laberinto del fauno'. Imagen: YouTube

Brian Vander Brug/Los Angeles Times via Getty Images
Guillermo del Toro en 2001. Foto: Brian Vander Brug/Los Angeles Times via Getty Images.

En 1998, a Cuarón le pasó en su siguiente película, Great Expectations, lo que a del Toro le ocurrió con Mimic. Si bien la experiencia no fue tan traumática como la de del Toro con los Weinstein, si fue lo suficientemente frustrante como para hacer a Cuarón cuestionarse su carrera, regresar a México y reconectarse con el tipo de cine que de verdad quería hacer.

El resultado fue el éxito internacional de Y tu mamá también en el 2002. Es interesante cómo los directores —en ambos casos— llegaron a Hollywood, tuvieron éxitos y debacles y entonces decidieron emprender retirada para reencontrar su voz con películas en español y regresar aún con más fuerza a Hollywood después.

Los amores perrosdel "tercer amigo"

La historia del "tercer amigo," Alejandro González Iñárritu es bastante diferente. Iñárritu debutó unos años más tarde en el 2000, con Amores perros, y si bien en su momento los debuts de Cuarón y del Toro fueron exitosos, nada como el explosivo debut de González Iñárritu que tomó por sorpresa a México y al mundo. Puede sonar exagerado, pero fue así: la película fue nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera en el 2000 y le dio la vuelta al mundo causando sensación en todas partes, un honor que no había tenido una película mexicana en décadas.

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Gael García Bernal en 'Amores Perros'. Imagen: YouTube.

LUCY NICHOLSON/AFP/Getty Images
Alejandro González Iñárritu en 2001Foto: LUCY NICHOLSON/AFP/Getty Images.

Con una laberíntica e impactante historia de Guillermo Arriaga que planteaba cómo las vidas de distintos personajes de la Ciudad de México se entrecruzaban de forma trágica y brutal, Amores perros fue una inyección de energía al cine mexicano y ayudó a colocar a la industria y a sus creadores a otro nivel.

Entonces Iñárritu llegó a Hollywood ya convertido en autor respetado a nivel internacional y no tuvo que vivir las intermisiones de productores rudos como les tocaron a Cuarón y del Toro. De hecho su siguiente película —con guion de Arriaga— también fue 21 gramos, con un elenco de estrellas que incluía a Sean Penn, Naomi Watts y Benicio del Toro. Más ambiciosa aún, Babel, en 2006, con elenco encabezado por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García y que fue nominada a múltiples Oscar. Pero la carrera de Iñárrritu no estuvo libre de controversias, ya que si bien no hubo peleas con productores, después sí hubo un amargo y tortuoso rompimiento público con Guillermo Arriaga, el aclamado guionista de esa primera trilogía de películas.

A partir de los 2000, la carrera de los tres directores continúa en Hollywood, con altibajos.

Guillermo del Toro convence a Cuarón de que acepte dirigir Harry Potter y el prisionero de Azkaban, que fue la película de Harry Potter con mejores críticas a la fecha y obvio un gran éxito de taquilla. Cuarón parecía destinado a seguir ascendiendo con su siguiente proyecto, la impactante película apocalíptica, Los niños del hombre. Sin embargo, la película fue un fracaso económico, lo que lleva al director a estar varios años fuera de la pantalla. Del Toro se apunta el éxito de El laberinto del fauno en 2006 y luego Hellboy 2 en 2008. González Iñárritu regresa con Biutiful en 2010, que no causó tanto entusiasmo como sus anteriores trabajos y cansó a algunos como lo que se percibía como una tendencia hacia el miserabilismo.

2013 a 2019: Gravity, Birdman, El renacido, La forma del agua, Roma

Y entonces en 2013 Alfonso Cuarón hace un regreso espectacular con Gravity, que lo vuelve a colocar en el primer plano de los directores en Hollywood y en el mundo, es el primer mexicano en ganar el Oscar. Un par de años después, en 2015, González Iñárritu se aleja de sus preocupaciones sociopolíticas con Birdman, revitaliza su carrera y gana el Oscar de Mejor Director y tan solo el año siguiente, en 2016, entrega la que es para mí su mejor película después de Amores perros, El renacido, un western brutal y feroz con Leonardo DiCaprio, que le gana un insólito segundo Oscar de Mejor Director.

Si bien la carrera de del Toro siguió muy activa después de El laberinto del fauno y Hellboy 2, como productor de la serie The Strain y director de Pacific Rim y La cumbre escarlata, siempre estaba la duda de ver si podría alcanzar las cimas a las que llegó con El fauno. Y si bien en 2017 con La forma del agua no llega a esa cima (nada fácil), sí logra una película original y visualmente impactante que le gana un Oscar, que sirvió de pasó como reconocimiento a una carrera extraordinaria.

Tienen una visión artística, pero también un talento narrativo y una flexibilidad para adaptarse y para entender lo que la industria de Hollywood y del cine internacional ha demandado de ellos.

Y ahora Cuarón con Roma, una película mexicana en blanco y negro, el primer filme mexicano en ser nominado a Mejor Película. Una hazaña en la historia de los Oscares para una película extranjera llegar a donde ha llegado. Recordemos que las otras películas fueron dirigidas por ellos, pero eran películas en inglés producidas en Estados Unidos.

¿Qué han tenido estos mexicanos? En primer lugar su talento. Sí, claro, tienen una visión artística, pero también un talento narrativo y una flexibilidad para adaptarse y para entender lo que la industria de Hollywood y del cine internacional ha demandado de ellos.

En el caso de Cuarón y Del Toro comenzando como directores bajo contrato (al igual que la mayoría de los directores del mundo) y aprovechando la oportunidad para aprender a moverse en ese complicado sistema, en el que el dinero que se invierte no es del gobierno, sino de corporaciones e inversionistas que quieren ver un retorno en su inversión. En Hollywood, ya después de que los directores han probado que pueden entregar esto, es cuando pueden comenzar a hacer proyectos personales, en la dinámica que se conoce como one for you and one for the team, o sea una que gane dinero y una de autor, y si se pueden las dos cosas, mejor.

Sorprendentemente, Cuarón, Iñárritu y Del Toro han conseguido la mezcla perfecta de ambas y han hecho películas que pueden considerarse de autor, pero que también logran atraer a las grandes audiencias. No es esta una historia de caprichos, divas e intransigencias, sino una historia de trabajo, inteligencia y capacidad de adaptación. Una historia de amor por el cine y por las historias.

Y bueno, aunque Alfonso Cuarón no llegara a ganar, en definitiva 2013 a 2019 son 6 años que ya pasan a la historia del cine mexicano y del cine mundial. Los tres directores son sin duda tres de los artistas más interesantes en el cine mundial actualmente, y cada película suya seguirá siendo un evento.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.

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