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05/11/2018 11:22 AM CST | Actualizado 05/11/2018 3:14 PM CST

'Bohemian Rhapsody': emotiva, dispareja y con sus libertades

Tiene momentos visuales impactantes y originales.

20th Century Fox
Rami Malek en 'Bohemian Rhapsody'.

Desde que se comenzó a filmar la película de la vida de Freddie Mercury, Bohemian Rhapsody, la controversia ha estado a la orden del día: que si está buena, que si está mala, que si no muestra suficientemente la homosexualidad de Mercury, que si cubre muy por encimita su estilo de vida hedonista y "decadente" (para algunos).

La película no cambió solo de protagonista antes de empezar la filmación —Sacha Baron Cohen era quien interpretaría originalmente a Freddie Mercury—, sino también de director a mitad de la filmación. Y a pesar de todo esto, este fin de semana, el público dio su voto de aprobación con 50 millones de dólares en la taquilla de Estados Unidos y 72 millones de dólares en la taquilla internacional. Palabras mayores. La película es un hit internacional.

Pero, ¿está buena? Definitivamente es una película entretenida con algunos grandes momentos. Que pudiera haber sido mejor, sí. Que pudiera haber sido mucho peor, también. La película es una película de servicio a los fans del grupo, quizá no a los fans más más clavados, pero sí a los fans "en general", que como la taquilla lo demuestra, siguen siendo muchos en todo el mundo.

Una historia de éxito que incluye el ascenso, el triunfo y la posterior caída de un gran ídolo para terminar en la redención.

Bohemian Rhapsody es un recorrido meteórico, quizá un tanto superficial sobre la vida y obra de Freddie Mercury, una de esas sagas de la vida de los artistas que tanto le gustan a la gente: una historia de éxito que incluye el ascenso, el triunfo y la posterior caída de un gran ídolo para terminar en la redención. Y pues es difícil pedirle a una película que en dos horas cubra toda la vida de Freddie Mercury, en estos tiempos que se necesitan 12 capítulos para cubrir solo una parte de la vida de Luis Miguel, Juan Gabriel, Paquita la del Barrio o quien se te ocurra.

Rami Malek como Freddie Mercury

20th Century Fox
"La actuación de Malek ha sido unánimemente aclamada por los críticos. A mí me parece que va de menos a más": Juan Manuel Meyer. Foto: 20th Century Fox

El intenso actor de origen egipcio de la serie Mr. Robot fue una opción inspirada para interpretar a Mercury, y también una apuesta, ya que fuera de los fans de la serie de televisión no es muy conocido. Lo que en este caso también es una ventaja, ya que mucha gente lo está viendo por primera vez y la personalidad del actor no se vuelve una distracción.

La actuación de Malek es lo que ha sido unánimemente aclamado por los críticos. Sin embargo, a mí me parece que va de menos a más, y que la interpretación del actor comienza floja y algo tentativa (incluyendo una mala peluca). En esta primera parte a Malek le hace falta algo de la asertividad, extravagancia y (sí) masculinidad que caracterizaba a Mercury.

Sin embargo, a la mitad de la película, como por arte de magia, cuando se corta el pelo y se pone el bigote con el que usualmente asociamos al cantante, el actor toma fuerza (y mayor seguridad) en su interpretación y va consistentemente para arriba hasta terminar con una arrolladora interpretación en el concierto de Wembley en que sí piensa uno que es digno de contender al Oscar al Mejor Actor. Contender, no ganar. Es una buena actuación en un personaje lleno de retos.

La historia

La película cubre prácticamente toda la saga de Freddie Mercury, desde su inicio trabajando como maletero en el aeropuerto hasta su trágica muerte por consecuencias del sida a principios de los 90. En este sentido, la película es como un musical de Broadway en que se tocan todos los grandes hits con la información necesaria para avanzar la historia. Esto la hace entretenida e informativa, aunque no muy profunda.

Nunca sentimos que acabamos de entender del todo la personalidad de Mercury, ese hijo de inmigrantes parsis de las islas Zanzíbar que conquistó al mundo con su talento y su originalidad. Pero bueno, la película será un buen punto de partida para los que conozcan poco de Mercury, una celebración nostálgica para otros como visitar un cantabar o un concierto nostálgico de esos en que las bandas se reúnen 30 años después.

Se tocan todas las bases. El origen del grupo. La primera novia que tuvo Freddie (y que heredó el 50% de su fortuna). El descubrimiento eventual de Mercury de su homosexualidad. La creación de los grandes hits de Queen y lo improbable e inesperado de su éxito. El eventual rompimiento de la banda por el deseo de Freddie de intentar una carrera como solista (por su vanidad y "las malas influencias"). El diagnóstico de que tiene sida en los peores momentos de la epidemia. Y la triunfal reunión del grupo en el concierto de LiveAid en Wembley, el momento más emotivo y emocionante de la película. Todo en dos horas.

FG/Bauer-Griffin/Getty Images
Freddie Mercury en el concierto Live Aid, en Wembley, 1985. Foto: FG/Bauer-Griffin/Getty Images

En este sentido, la película también es algo dispareja. Tiene momentos visuales impactantes y originales. Por ejemplo, en varias secuencias los lentes oscuros de Freddie Mercury son utilizados para lograr interesantes efectos. También hay una gran escena cuando Mercury acaba de ser diagnosticado como seropositivo y tiene un melancólico encuentro con un fan (también enfermo) a la salida del hospital.

La grabación de Bohemian Rhapsody en una granja aislada es divertida e inspirada. Otras escenas y momentos son más planos, pero la película siempre mantiene el interés del espectador. Lo disparejo de la película en parte se debe al cambio de directores a mitad del rodaje, Dexter Fletcher reemplazó al exitoso y polémico Bryan Singer, director de las sagas de los X-Men y también frecuente acusado de abusos sexuales (y que dicen los rumores casi llegó a los golpes con Malek en algún momento del rodaje).

La película vs. la realidad

Como cualquier película basada en una historia real, la película se toma libertades con algunos hechos y cronología de los eventos. Recordemos que esta es una historia producida por los integrantes de Queen y que al final es una celebración del grupo. De alguna forma, a pesar de ser una película de Freddie Mercury, el grupo quería que fuera en lo posible una película clasificación A. Para toda la familia.

Ha habido gran controversia porque algunos sienten que la homosexualidad de Freddie Mercury no se expone lo suficiente, y que tampoco se muestra el mundo de drogas y hedonismo del cantante. Sin embargo, esa no es esta película. La película no se llama "Los amores de Freddie Mercury", ni "Las bacanales de Freddie Mercury".

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Actores que represetaron a los integrantes de Queen en 'Bohemian Rhapsody". Foto: 20th Century Fox

Queda bastante clara la orientación sexual de Freddie en todo momento. De hecho, increíblemente en el cine en el que vi la película, una pareja se salió después de que Freddie se dio un beso con un hombre. ¿Qué pensaban que iban a ver, la vida de César Costa? Y en cuanto al tema de las drogas y el sexo, pues es redundante abundar en eso cuando todos sabemos que eso forma parte de la vida de las grandes estrellas de la música.

La cronología está arreglada para hacer la historia más dramática. Por ejemplo, se supone que Mercury no es diagnosticado con sida sino hasta después del concierto de LiveAid, y tampoco es cierto que nadie estaba donando dinero hasta que cantó Queen. La relación entre Paul Prenter y Freddie Mercury no terminó sino hasta después de un año que había ocurrido Live Aid.

La cronología está arreglada para hacer la historia más dramática.

El controversial Prenter sirve aquí como un conveniente villano y antagonista, aunque probablemente la historia debe haber sido un poco más compleja. Prenter ya no puede dar su versión porque falleció de sida en 1991, el mismo año en el que murió Mercury. Allen Leech, el chofer irlandés de Downton Abbey, hace una excelente actuación como Prenter y es uno de los pocos actores que registran con fuerza fuera de Rami Malek. Lucy Boynton también hace un buen papel como la ahora misteriosa Mary Austin.

Aquí la película corre el riesgo de parecer "moralista" estableciendo una correlación entre la influencia del amante homosexual malévolo y el estilo de vida gay promiscuo con la eventual caída del cantante. Esto se equilibra con la aparición posterior del angelical Jim Hutton, quien fue pareja de Freddie hasta su muerte (y que murió en 2010).

Por otra parte, se supone que Mercury no dijo a los integrantes de Queen que estaba enfermo de sida sino unos cuantos años después del concierto de Live Aid, y no anunció al público en general que estaba afectado por la enfermedad, sino hasta un día antes de su muerte. Asimismo, de acuerdo, a lo que se sabe, Freddie Mercury nunca salió del clóset con sus padres. Eran otros tiempos.

Y así muchas cosas más. Una búsqueda de Google podrá encontrar fácilmente artículos que entren en detalle en todas estas inconsistencias. ¿Invalida esto la película? No. Son licencias dramáticas que se dan los cineastas para hacer la historia más dramática y emotiva, a riesgo claro de abaratar la historia.

Pero nuevamente, esta es una celebración de Queen, es como el ensayo para un musical de Broadway por venir sobre la vida de Freddie Mercury, un sustituto de asistir a un concierto en el que la estrella principal ya no puede estar presente. Es la cinenovela de la vida de Freddie Mercury y un grande, emotivo y merecido homenaje, ni más ni menos.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.