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29/12/2018 6:22 PM CST | Actualizado 29/12/2018 8:23 PM CST

'Aquaman' y 'Bumblebee', los pequeños gigantes al rescate de DC y Transformers

Steve Granitz via Getty Images
Jason Momoa, estrella de 'Aquaman'. Foto Steve Granitz/WireImage

Este fin de año es una prueba de fuego para dos franquicias cuyo futuro estaba incierto: para Warner Brothers el universo cinematográfico de DC Comics con Aquaman y para Paramount/Hasbro la saga de Transformers con Bumblebee.

Aunque las historias de las franquicias son muy distintas, las últimas películas de ambas sagas habían sido recibidas con poco entusiasmo de la crítica y del público: DC decepcionó con La liga de la justicia en 2017, que ganó en Estados Unidos apenas alrededor de 200 millones de dólares y Transformers The Last Knight recaudó aún menos el mismo año, con 130.1 millones de dólares.

Para poner las cosas en perspectiva, Wonder Woman (también de DC) había recaudado más de 400 millones de dólares en 2017, así que La liga de la justicia, una película que reunía a Batman, Superman, Wonder Woman y Flash pues se esperaba que recaudara por lo menos lo mismo, pero no fue así. En el caso de Transformers, la película anterior a The Last Knight había recaudado 245 millones de dólares en Estados Unidos, y las anteriores entre 350 y 400 millones, o sea que estamos hablando de una franquicia en caída libre.

Entonces Aquaman y Bumblebee son dos películas cruciales en la evolución (o muerte) de estas multimillonarias franquicias, y en las que se ponen en juego no sólo el destino de los héroes y villanos, sino el destino de los estudios hollywoodenses que las producen y de sus acciones en la bolsa. Entonces ¿Pueden Aquaman y Bumblebee rescatar al Universo DC y a los Transformers respectivamente?

Aquaman, el rey del océano y del corazón de las mamás

La película, estelarizada por el actor de Game of Thrones, Jason Momoa, es un éxito total a nivel de taquilla y se hace la luz para el universo DC después de los relativos "fracasos" de La liga de la justicia y de Batman contra Superman. Aquaman recaudó 100 millones de dólares en la taquilla de Estados Unidos en 5 días y ya acumula 550 millones de dólares a nivel mundial. ¿Quién se iba a imaginar que el mucha veces ninguneado Aquaman iba a eclipsar a Superman y a Batman?

Y no es que Aquaman sea una película para cambiar al mundo, pero entrega lo que promete: aventura, humor, espectáculo, melodrama, villanos, asombrosas criaturas marinas y secuencias visuales impactantes. Uno de los grandes aciertos de la película es el casting de Jason Momoa como Aquaman. Momoa ya había sido una sensación en su papel del rey bárbaro Kal Drogo en Game of Thrones y básicamente esta es una expansión de ese personaje y funciona. Sí le compras a Momoa el que sea un guerrero y un súper héroe. Es el Thor de DC, como lo había establecido ya su aparición en La liga de la justicia.

Además el hecho de que el actor es galán y les gusta a las mujeres, ha jugado también un papel clave en el éxito de Aquaman. De hecho, de acuerdo con deadline.com, el equipo de Marketing de Warner Bros en Estados Unidos dirigió una parte importante de su marketing a las mujeres basado en el atractivo físico de Momoa, y les salió bien la apuesta: la película fue vista por un 56% de mamás y un 44% de papás. El 71% de las mujeres mayores de 25 años recomiendan la película más que ningún otro segmento. De hecho Warner lanzó una campaña con el hashtag #MomsforMomoa. La presencia de Nicole Kidman en una historia romántica como la madre de Aquaman también fue un factor que atrajo a la audiencia femenina, al igual que Amber Heard, la exesposa de Johnny Depp.

Pero más allá de esta información interesante, la película tiene varios aciertos, incluyendo el haber traído a bordo al director de El conjuro, James Wan, y principalmente irse por un entretenimiento más light y apartarse del mundo oscuro propuesto por el director Zack Snyder en sus películas de Superman: El hombre de acero y Batman contra Superman. Aquaman es una película "para toda la familia", con un planteamiento sencillo entre el bien y el mal como lo hizo Wonder Woman, y que al mismo tiempo explota los elementos más fantásticos del universo DC, en vez de irse por el realismo algo pretencioso de las películas de Snyder.

El fracaso del Superman dark, de Batfleck y de La liga de la justicia que no incluyó a Superman en su publicidad.

¿Dónde iniciaron los problemas de DC en el cine? En 2013, Snyder empezó con el pie izquierdo cuando el final de El hombre de acero causó indignación entre los fans de Superman. ¿Qué pasó? Pues que Kal El/Clark Kent, en su batalla con Zod destruyó una ciudad completa, aparentemente con la gente adentro de los edificios. Cabe aclarar que nunca vimos a la gente, pero se asume que estaban allí. Peor aún, fue cuando Superman le rompe el cuello al General Zod. Ese no era Superman. Superman no mata, siempre ha sido el más noble de los superhéroes, y por eso considerado a veces como aburrido de acuerdo con los estándares contemporáneos.

Esta película no era nada más que el reflejo de la contante crisis de identidad de DC en su búsqueda de hacer sus personajes cool y más modernos. Snyder y DC quisieron transformar a Superman en Batman y no les salió (el mismo Batman no mata). Y después, tratando de corregir la película anterior, hicieron una película aún más complicada y tediosa que fue Batman contra Superman, con un aburrido Ben Affleck como Batman. Lo único rescatable de la película fue Gal Gadot como Wonder Woman, y que posteriormente sí sería un gran éxito en su propia película para DC en el 2017.

El éxito de Wonder Woman generó esperanzas para que la película de La liga de la justicia fuera un éxito, pero no fue así. Aunque los 230 millones de dólares que ganó normalmente no serían de despreciarse (más 430 a nivel mundial), pues sí lo son para una película que reunía a todas las estrellas de DC, y que probablemente tenía que haber ganado 750 millones de dólares para quedar tablas.

La película también fue uno de los misterios más grandes en la historia del marketing, al no incluir a Superman en los posters, como si no saliera en la película. Si bien La liga de la justicia no es ninguna maravilla, la película no es tan mala como los críticos dicen, es entretenida y eficiente, pero esto no fue suficiente para los críticos, que siempre se han ensañado con las películas de DC. Y la audiencia se mantuvo indiferente.

Aquaman al rescate

Entonces, el éxito de Aquaman no es poca cosa, ya que estamos hablando de un superhéroe que no es precisamente Batman, Superman o la Mujer Maravilla a nivel de popularidad. Aquaman siempre ha sido relativamente segundón e incluso objeto de ridículo entre los fans de los cómics (por el hecho de que hablaba con los animales marinos). Entonces esta resurrección del personaje es todo un suceso.

El Aquaman de la película no es precisamente fiel a la versión del personaje en los cómics, pero DC mismo en sus cómics nunca ha sido fiel a sus propios personajes, cambiando su historia y sus orígenes más o menos cada 10 años en los eventos de Crisis. Entonces el Aquaman de los cómics de hoy no es el mismo que el Aquaman de los cómics de hace 10 años o de hace 20 años.

Probablemente esto ha sido uno de los problemas que han hecho más difícil que los superhéroes de DC tengan éxito en el cine, los cambios constantes que sufren alrededor de los años y que la audiencia nunca sabe qué versión del personaje es la que cuenta, que sí pasó o que no pasó. Por ejemplo, en algún momento en los cómics Black Manta mata al hijo de Aquaman y Mera, pero de acuerdo con los cambios recientes Aquaman y Mera al parecer nunca tuvieron un hijo y ni siquiera se han casado.

(VIDEO: Aquaman)

Sin embargo, en Aquaman esta indefinición es una ventaja, porque los creadores en el cine pueden jugar con el personaje sin tener que enfrentar las expectativas preconcebidas de los fans. Y bueno, esto no es minimizar la película, por el contrario, al parecer Warner y DC aprendieron lecciones con sus fracasos y (pocos) éxitos anteriores, y Aquaman debería darles una dirección más clara de hacia dónde ir en el futuro.

Las próximas películas que vienen de DC son Shazam, Harley Quinn and the Birds of Prey y una película de The Joker con Joaquin Phoenix, así que ya veremos. Pero el éxito de Aquaman y su posicionamiento como estrella del Universo DC seguramente reviven la posibilidad de una renovada película de La liga de la justicia y de la ya cantada película de Flash y un posible relanzamiento de Green Lantern. En cuanto a Batman y Superman, ya veremos como DC replantea a sus dos súper estrellas. Pero por el momento, prueba superada.

El triunfo y caída de los Transformers

En cuanto a Transformers, es una de las sagas más taquilleras de la historia del cine, pero a nivel de crítica una de las más (injustamente) odiadas. Todo un segmento de la crítica ve estas películas como un ejemplo de lo más artificioso e inhumano de Hollywood y una acusación frecuente es que las películas son "soulless" (sin alma), pero bueno son películas de robots que se transforman en todo, desde un avión hasta un celular, así que ¿qué esperaban?

De hecho, dirigidas por Michael Bay, y producidas por Steven Spielberg, las tres primeras películas son espectaculares, entretenidas, originales, visualmente impactantes y con un elenco perfecto. Uno de los grandes placeres de esta saga es precisamente ver las espectaculares transformaciones de los robots, así como las épicas batallas entre los Decepticons y los Transformers, acompañadas de la saga del adolescente común y corriente que se involucra en un mundo fantástico asombroso.

Aquí es clarísimo el sello de Spielberg como productor, en un planteamiento similar al que usó como director en Encuentros Cercanos del Tercer Tipoy en E.T. El Extraterrestrey como productor en Gremlins, Los Goonies y Back to the Future.

La película convirtió a Shia La Beouf y a la guapísima Megan Fox en estrellas y el primer capítulo de la saga recaudó una cifra impresionante de 700 millones de dólares a nivel mundial en 2007, seguida por Transformers: La Venganza de Los Caídos con 836 millones de dólares en 2009, Transformers: El lado oscuro de la luna con 1,100 millones de dólares en 2011 y Transformers: La era de la extinción con 1,200 millones de dólares en 2014.

A pesar de estos 1,200 millones de dólares, La era de la extinción, fue una película ya con algunos problemas. La historia de la trilogía principal se había cerrado en la película anterior y este fue un reinicio de la franquicia, excluyendo a Shia LaBeouf y a Megan Fox, que ya para entonces se habían convertido en figuras algo controversiales. En su lugar se trajo a Mark Wahlberg.

La idea parecía genial, ya que Wahlberg estaba en uno de sus mejores momentos, después del éxito de Lone Survivor y tenía toda una base de seguidores. Sin embargo, la combinación no funcionó del todo: la película se convirtió en una película de Mark Wahlberg con los Transformers, más que en una película de Transformers.

Las películas de Transformers siempre habían pecado de ser muy largas, pero en esta sí se sintió lo larga para luego terminar en un final ridículo con los Transformers dinosaurios, los Dinobots, que pareció un intento barato de explotar la reciente popularidad del revival de Jurassic Park. Es significativo que en Estados Unidos fue hasta el momento la película de Transformers que menos recaudó, con solo 245 millones de dólares, comparados con 350 millones de la anterior.

Transformers: The Last Knight, una de las peores películas del siglo

Pero ni los ridículos Dinobots nos podían haber preparado para Transformers: The Last Knight en 2017, una de las peores películas de la década, del siglo, si no es que de la historia. Las sagas tienen que seguir una lógica interna. Si bien no se espera realismo de una película de robots que se transforman en automóviles, aviones y celulares, pues tampoco esperamos que los Transformers estén conectados de ninguna forma con el Rey Arturo ni que Anthony Hopkins se aparezca en un papel insulso a mitad de la película.

Sí, Transformers 5 trató de conectar la saga de los Transformers con Excalibur y se convirtió en una de esas películas que desearías haber visto con tus amigos más sarcásticos para apreciarlas como una comedia involuntaria desastrosa que es lo que es.

El público votó con su desprecio, la película solo recaudó 130 millones de dólares en Estados Unidos y 475 millones en el resto del mundo, 600 millones de dólares menos que la película anterior. Parecía que después de años de haber sido acusado de hacer algunas de las peores películas de la historia, Michael Bay se había empeñado realmente en hacer verdaderamente la peor película (incluso peor que una de sus peores, Pearl Harbor). Obvio, la franquicia estaba agonizando.

De las cenizas, Bumblebee

Entonces, pues todo el mundo tenía sus reservas sobre Bumblebee. Bumblebee es una precuela de la saga de Transformers, cuya producción se aprobó en el 2015, antes del fracaso de La era de la extinción. La película se planteó en el boom de los "universos cinematográficos" en que todos los estudios querían tener sus versiones de Marvel y de Star Wars, y de allí una película protagonizada por el Transformer sin voz, Bumblebee. Así que no había razones para esperar mucho de Bumblebee, pero...

La realidad es que Bumblebee es una película excelente y algo insólito en el universo Transformers, una película que ha recibido muy buenas críticas.

Es una buena historia, con actores talentosos, y un director que sabe lo qué está haciendo y para quién lo está haciendo. El director Travis Knight, que dirigió la excelente Kubo y produjo ParaNorman, logra aquí una emotiva historia de dos "inadaptados", la adolescente Charlie y el robot sin memoria Bumblebee.

Knight sigue la biblia Spielberg, retomando elementos nuevamente de la historia de ET, y de la nostalgia ochentera de Stranger Things y de Guardians of the Galaxy: la joven rebelde en un pueblo pequeño, la máquina gubernamental como adversaria, unos villanos implacables. La historia está bien armada y establece a los personajes cuidadosamente, de forma que al avanzar, realmente te importa lo que está pasando.

(VIDEO: Bumblebee)

Bumblebee se beneficia enormemente de una carismática actuación de la talentosa Hailee Steinfield en el papel protagónico, del divertido John Cena en un papel semi antagónico y de la voz de Angela Bassett como una maligna Decepticon, Shatter. Asimismo, el director explota todo el potencial cómico que brinda el personaje de Bumblebee, desde sus transformaciones (es un vocho) hasta el hecho de que no tiene voz y tiene que utilizar el radio y la música para comunicarse.

Ojo, no es que Bumblebee sea la mejor película de Transformers, las mejores siguen siendo las tres primeras películas, pero es película muy sólida , como un mini Transformers y un paso en la dirección correcta para rescatar la franquicia del abismo.

Bumblebee la ha tenido más difícil en taquilla, no es de ninguna manera un fracaso pero ha tenido la brutal competencia de Aquaman, Mary Poppins y Spider Man Into the Spider Verse. La película consiguió apenas 40 millones de dólares en 6 días, aunque todavía hay esperanza porque en esta temporada navideña, cada día es como un sábado para los estudios: las familias están de vacaciones.

Por otra parte, quizá el concepto de la película (más familiar, muy para niños) y el hecho de que sea una precuela no ha llamado la atención de la audiencia dura de las películas de Transformers, además de tener que superar el escepticismo por lo mala que fue la película anterior. De cualquier forma, a nivel de calidad la película es un éxito y aunque no alcance los resultados de las anteriores, le debe dar claves a Paramount para revivir la franquicia como se merece.

Por lo pronto, aprovechen estos días y vayan a ver Aquaman y Bumblebee, son películas perfectas para la época.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.