EL BLOG
08/08/2018 12:15 PM CDT | Actualizado 08/08/2018 1:36 PM CDT

Yo decido sobre mi cuerpo y, ¿qué chingados?

Marcos Brindicci / Reuters
Activista a favor de la ley del aborto participa en un mitin durante el debate sobre la aprobación de la interrupción legal del embarazo en el senado argentino. 8 de agosto de 2018.

Como saben quienes me conocen o quienes me han leído en otras ocasiones, soy madre de 3. Por mucho lo más hermoso que me ha pasado en la vida, les amo, me aman. Somos pura miel -a veces pleitos pero pocos- aun así, no me imagino haber tenido que parir a estas bellas criaturas por obligación. Yo decidí tenerles, yo decidí que era momento.

Ahora soy una mujer fuerte, consciente, trabajadora y que se ama a sí misma. Pero pudo ser distinto, pude haber quedado embarazada por un descuido, por una noche de calentura, por un error o por una violación, y según muchas personas, hubiera estado obligada a tener a ese o esa bebé. Sin importar si tenía trabajo, si era lo suficientemente madura, si mi pareja iba a estar conmigo, si iba a poder terminar mis estudios, si ese bebé me iba a recordar todos los días de mi vida a quien me agredió, a quien me violó.

Según la tradición, uno se jode, se traga todo eso y tiene al niño o niña porque "así tiene que ser". Pues ¿qué creen? ¡Ni madres! las mujeres tenemos el derecho a decidir si queremos ser madres o no, tenemos derecho a abortar si consideramos que no es el momento, que no está en nuestros planes o que simplemente no queremos.

Como siempre, quienes se ven más afectadas son las mujeres pobres, indígenas y jóvenes.

Y le pregunto a toda la banda conservadora, ¿neta creen que está chido traer al mundo a un hijo o hija no deseada, creen que es "lo mejor" porque "así tiene que ser"?

Porque como siempre, es bien fácil lanzar la piedra hasta que le toca a uno. He sabido de decenas de casos en mi natal Sonora donde hay personas que señalan y recriminan a las mujeres que abiertamente estamos a favor de la despenalización del aborto. Peeeero cuando a ella o ellos les pasa, ahí sí se vale irse a Estados Unidos a resolver su "problemita".

Miles, en serio miles de mujeres mueren en México y el mundo por abortos clandestinos, por abortos mal practicados. Y no, no están asesinando a un ser humano, si la interrupción del embarazo se lleva a cabo antes de las 12 semanas de gestación están extrayendo a un embrión.

Y escúchenme, ustedes quienes se oponen no están defendiendo la vida, están colaborando para que miles de mujeres mueran. Están criminalizando y agrediendo a miles de mujeres.

La organización GIRE (Grupo de Información en Reproducción Elegida) asegura que el aborto inseguro sigue siendo la cuarta causa de muerte materna en país y a pesar de que actualmente en todos los estados existen diferentes motivos por los cuales las mujeres pueden interrumpir un embarazo, hay muchos casos donde siguen señalándolas y en ocasiones metiéndoles a la cárcel.

En la Ciudad de México somos privilegiadas, aquí el aborto está permitido, aquí las mujeres tenemos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, aun así no es fácil. Aun así somos señaladas, pero por lo menos a mí no me importa, así que grito a los cuatro vientos que apoyo la lucha de las chavalas argentinas, jóvenes valientes que están presionando por su derecho a decidir.

Aquí un gran reportaje de Diana Amador sobre lo que tiene que vivir una mujer que quiere interrumpir su embarazo. Como siempre, quienes se ven más afectadas son las mujeres pobres, indígenas y jóvenes.

P.D. Por favor, hombres conservadores que se persignan cuando pasan por una iglesia pero han tenido relaciones sexuales sin protección, omitan sus comentarios.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.