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16/11/2018 9:09 AM CST | Actualizado 16/11/2018 9:09 AM CST

El equipo de AMLO nos arrebató la victoria

Yo voté por Andrés Manuel y por varios representantes de Morena y lo hice principalmente por su postura en contra de la militarización del país.

Alejandro Cegarra/Bloomberg via Getty Images
Yo voté por Andrés Manuel y por varios representantes de Morena y lo hice principalmente por su postura en contra de la militarización del país. Foto: Alejandro Cegarra/Bloomberg via Getty Images

Debió de haber sido un día muy feliz, por fin habíamos logrado frenar la Ley de Seguridad Interior. Luchamos dos años por ello y por fin lo veíamos consumado.

Desvelos, reuniones, miles de cafés, decenas de comunicados, entradas encubiertas al Senado, a la Cámara de Diputados, decenas de conferencias de prensa, decenas de entrevistas, manifestaciones por Reforma, llantos, corajes, a veces risas, organización. Todo había valido la pena pues nueve de los once ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaraban inconstitucional esta ley que hace un año legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Nueva Alianza y Partido Verde aprobaron sin escuchar a nadie y violentando los protocolos legislativos.

Era un día de dicha o por lo menos eso debió de haber sido. Y yo estuve ahí, me senté en esa butaca como de cine antiguo y vi cómo, ministros de corte regularmente conservador como Eduardo Medina Mora o José Fernando Franco, decían las palabras: "En contra del proyecto, voto por la inconstitucionalidad total de la ley". No mentiré, varias veces me llevé las manos a la boca en señal de asombro y una lágrima recorrió mi mejilla. Habíamos ganado.

Ingenuos no somos, sabemos que el problema de seguridad y violencia en el país es grave y que las policías municipales, estatales y federales no están preparadas para combatirla.

A pesar de ello, no estaba feliz, un día antes me habían roto el corazón. El equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, nos había arrebatado esta victoria, este grito de júbilo, esta necesidad de sentirte triunfador por lo menos en una ocasión.

Presentaron su estrategia de seguridad, la cual incluía crear una Guardia Nacional formada por un grupo de fuerzas armadas de "élite" y fuerzas civiles que estará coordinada por la Secretaría de la Defensa Nacional. Es decir, el orden civil subordinado al militar. Es decir, continuar y reforzar la estrategia fallida de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Estrategia fallida que nos tiene con casi 250 mil personas asesinadas y más de 37 mis desaparecidas.

Pero la cosa se pone peor, pues el legislador de Morena, Mario Delgado —ese mismo que hace un año nos ayudó para que un grupo del colectivo entráramos al Senado a manifestarnos contra la Ley de Seguridad Interior— aseguró que el próximo martes 20 de noviembre presentarán una propuesta para reformar la Constitución y que las fuerzas armadas puedan realizar actividades de seguridad pública como detener, investigar y hacer cateos.

Justo esta fue una de las razones por las que se logró frenar la Ley de Seguridad Interior, porque iba en contra de nuestra Constitución, entonces ahora, ¿su opción es reformarla?

Por favor, ¿en qué momento dieron este giro de tuercas?

Pasamos de que Andrés Manuel López Obrador dijera en campaña que las fuerzas armadas debían regresar a los cuarteles a querer reformar la Constitución para perpetuar su presencia en las calles.

Y miren que ingenuos no somos, sabemos que el problema de seguridad y violencia en el país es grave y que las policías municipales, estatales y federales no están preparadas para combatirla. Pero también sabemos que las fuerzas armadas en las calles ha traído más agresiones y violaciones a derechos humanos. Y que no están preparadas para enfrentarse a los civiles y es por eso que le pedíamos al gobierno entrante una opción distinta.

Y sí, estoy muy molesta y desilusionada. Yo voté por Andrés Manuel y por varios representantes de Morena y lo hice principalmente por su postura en contra de la militarización del país. Ahora no queda más que ser oposición y seguir presionando hasta que nuestra clase política realmente me represente.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.

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