EL BLOG
01/08/2018 6:00 AM CDT | Actualizado 01/08/2018 6:00 AM CDT

La prudencia que a AMLO y a todos nos conviene

PEDRO PARDO/AFP/Getty Images
Andrés Manuel López Obrador y el designado como futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa. 23 de julio 2018.

"La actividad del prudente decimos que es, sobre todo, esta: deliberar bien... y el buen deliberador, en general, es el que alcanza, siguiendo razonamiento, la mejor de las cosas alcanzables por el hombre mediante la acción". Aristóteles, Ética a Nicómaco.

Apenas ha pasado un mes de las elecciones del 1º de julio, en las que Morena y López Obrador arrasaron, y faltan aún cuatro meses para que quien ganó sea en efecto presidente de México. Pero cada día se ofrecen declaraciones a pie de escalera, que más allá de implicar propuestas concretas que llevará adelante el próximo gobierno, son si acaso lineamientos cuando no sugerencias.

Aun cuando no haya recibido la constancia de mayoría y de presidente electo, jurídicamente López Obrador no será responsable ante la Ley, sino hasta el 1º de diciembre en que asuma funciones. Así que nada lo obliga ni a nadie responde y digamos que su única obligación constitucional, será presentarse ante el Congreso de la Unión a rendir protesta y a partir de entonces, será otra la historia. Por el momento, nada debe, salvo la prudencia.

La austeridad, como aparente prioridad del gobierno, es indispensable. Aun cuando por sí misma no garantiza mucho y menos tiene el potencial de ser el referente de la transformación, como sí sería atajar la impunidad por medio de una renovación de los sistemas de procuración e impartición de justicia. Pero eso es cuestión de enfoque. Cada quien tiene su opinión sobre su pertinencia y eficacia. El problema es que no dejan de ser supuestos. En todos los rubros en que López Obrador se ha manifestado, no existe una articulación sostenida sobre los instrumentos para llevarlos a cabo. Son declaraciones que carecen de método y quizás, porque no lo sabemos, de diagnóstico.

Hay desorden en el equipo de transición. La comunicación, en voz de muchos, es imprecisa y errática.

Habrá a quien no le preocupe la vacuidad de las declaraciones y propuestas del próximo presidente, bajo el entendido que se trata de lineamientos generales que en su momento serán aterrizados, detallados y explicitados en sus más mínimos detalles. Quizás sea ese el caso y solo estamos buscando fundamentos y motivos donde no los hay. O tal vez sea el ansia nuestra porque se vaya de una vez Peña Nieto y comience el próximo sexenio.

Puede ser que le estemos exigiendo más de lo debido, pues faltan cuatro meses para que sea presidente y nuestro afán por conocer los detalles de la cuarta transformación nos haga un poco inquietos. Es que en esta transición que parece eterna, hay ya una administración paralela. La urgencia de unos por irse y de los otros por terminar de llegar, nos provoca una disonancia que raya en la contradicción. O a lo mejor no es eso y sí le debemos exigir, cuando menos claridad y precisión. Podemos estar también, ante un estilo personal de gobernar. Uno que no ofrece mayores explicaciones sobre sus decisiones. La legitimación que no precisa de razones.

Hay desorden en el equipo de transición. La comunicación, en voz de muchos, es imprecisa y errática. Las medidas del próximo gobierno suenan más a arengas populares y a propuestas de campaña y las reuniones con representantes de gobiernos extranjeros dan señales equívocas sobre quién detenta el poder efectivo en el país. Con todo y la aprobación y legitimidad, se están sometiendo a un desgaste completamente innecesario, con líneas imprecisas. Estamos en un purgatorio que no conocíamos, ante una transición activa con aroma a autoridad.

Esperemos que estos cuatro meses que faltan sean un periodo de serenidad y trabajo discreto para el equipo entrante. Aun no son responsables de nada, salvo de asumir el poder en los términos que marca la Ley. Mientras tanto, prudencia, que ya vendrán los tiempos de verdad.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

VIDEO SUGERIDO