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05/01/2018 8:08 AM CST | Actualizado 05/01/2018 8:08 AM CST

Cirugía robótica: el miedo a la inteligencia artificial y los quirófanos

Cuando la compañía automotriz Telsa anunció los coches que se manejan solos, me llamó la atención la reacción de desconfianza de muchas personas, puedo decir que hasta incluso la mía. Me pregunté si me sentiría cómodo viajando en un vehículo que se conduce solo.

De entrada un coche no me resulta de gran problema. Si yo estoy detrás del volante, sé que puedo reaccionar, pero luego pensé si volaría en un avión que ningún humano controla. Esto y las diferentes posiciones sobre inteligencia artificial entre Mark Zuckerberg y Elon Musk me pusieron a pensar en cómo hemos integrado con mayor naturalidad el desarrollo tecnológico en otros aspectos de la vida.

Hace unos 30 años, cuando comenzaba mis estudios médicos, hablar de cirugía robótica al igual que autos que se manejan solos eran más un tema de ciencia ficción que un hecho auténtico de la realidad. En aquella época las computadoras no eran tan comunes y los celulares eran casi inexistentes; sin embargo, nos hemos ido adecuado al desarrollo tecnológico en nuestra vida cotidiana.

Lo mismo sucedió con la medicina, lo que parecía algo de ciencia ficción hoy es una realidad. Las cirugías robóticas se practican a diario en todo el mundo todos los días; tan solo en Estados Unidos se calcula que más de 400 mil cirugías robóticas se realizan al año.

VCG/VCG via Getty Images
Un robot hace una demostración de una cirugía de columna durante la World Robot Conference 2017 en Beijing, China en agosto del año pasado.

La cirugía robótica revolucionó la cirugía de mínima invasión, en especial en la medicina ginecológica y oncológica. Se redujo el área de intervención, lo cual trajo grandes beneficios para los pacientes como cicatrices más pequeñas, menos dolor y menor riesgos de infección y complicaciones como hemorragias y pérdida de sangre. Asimismo ha permitido una recuperación más rápida, reduciendo el tiempo de estancia en el hospital.

Por otra parte, la cirugía robótica nos ha ayudado a los médicos a reducir los errores. Nos permite una mayor precisión, al no tener las vibraciones naturales de la mano. Los instrumentos de cirugía robótica tienen un rango de movilidad superior al de la mano y muñeca humana, pues los brazos articulados tienen siete ejes de movilidad y pueden rotar y doblarse con mayor facilidad y precisión, y no se cansan durante largas cirugías.

Los instrumentos de los robots, al ser diminutos, pueden llegar a áreas del cuerpo de difícil acceso sin causar daños y nos permiten tener una mejor visión de campo al momento de operar (3D high definition).

UIG via Getty Images
El instrumento más popular en los quirófanos de Estados Unidos es un robot de múltiples tentáculos apodado Da Vinci, que cuesta un millón de dólares. Aquí, asiste una histerectomía.

Después de más de 20 años de realizar laparoscopías puedo decir que el uso de robots en ginecología nos subió a una nueva plataforma en la medicina reproductiva. La cirugía robótica ha sido una de las muchas formas en que hemos integrado la inteligencia artificial a nuestras labores cotidianas.

Si bien los aviones que navegan sin un piloto o los coches que se manejan solos son ideas a las que no nos acostumbramos, el uso de robots en el quirófano parece ser una idea que no molesta. La diferencia tal vez se deba a que en el cuidado de nuestra salud siempre, sin excepción, queremos tener los mejores avances tecnológicos.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.