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30/04/2018 9:00 AM CDT | Actualizado 30/04/2018 10:18 AM CDT

Células madre para tratar la infertilidad: rompiendo el paradigma

PublicDomainPictures para Pixabay

En biología de la reproducción siempre se había afirmado que las mujeres nacen con un número determinado de ovocitos (de los cuales unos cientos maduran para convertirse en óvulos y otros miles se pierden durante la menstruación). En otras palabras, se ha trabajado a partir del paradigma que una mujer no puede producir más óvulos en su vida que aquellos ovocitos con los que nació.

Ese paradigma, sin embargo, ha sido superado. El encargado de poner fin a eso que creímos por años fue el Dr. Jonathan Tilly, quien junto con su equipo trató durante más de una década de demostrar que las mujeres podrían producir más óvulos y lo logró, según su artículo publicado el mes de agosto del año pasado en Nature's Scientific Reports.

Una de las múltiples causas de infertilidad femenina se relaciona con el hecho de que la la mujer tiene una pobre reserva ovárica, es decir, deja de producir óvulos o estos son de muy mala calidad; muchas veces estos problemas son independientes de la edad de la mujer, ya que hay ocasiones en las que la conocida como 'menopausia prematura' provoca que mujeres jóvenes dejen de producir óvulos. Para quienes padecen infertilidad por esta causa, el descubrimiento del Dr. Tilly abre nuevas esperanzas.

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Las técnicas que usan células madre para la producción de óvulos o para dotarlos de mayor energía ya han dado como resultado decenas de embarazos que han culminado con el nacimiento de bebés perfectamente sanos.

¿Pero cómo se logra que una mujer produzca nuevos óvulos? La respuesta es sencilla: usando células madre.

Se descubrió que los óvulos contienen células madre, las cuales son las responsables de su calidad y que, si estas se extraen, pueden producir de manera natural óvulos nuevos y sanos.

Las células madre se obtienen mediante una biopsia de ovario que se realiza usando laparoscopia. En la biopsia se identifican esas células y se les extraen las mitocondrias, las cuales se separan y se ponen en criopreservación.

A partir de ahí, las mitocondrias extraídas pueden usarse de dos maneras distintas: la primera, utilizadas en el ciclo de fertilización in vitro, cuando son inyectadas junto a los espermatozoides al óvulo. Esto ayuda a que el óvulo cuente con todos los elementos y la energía necesarios para dividirse, producir un embrión y lograr un embarazo saludable.

La segunda, para crear nuevos óvulos en el laboratorio de manera natural.

Esto permitirá generar muchos más óvulos sanos y, con ello, mayores posibilidades de embarazo para mujeres que, de otra forma, deberían usar medicamentos que estimulan la ovulación para una mayor generación de niveles hormonales (hiperestrogenismo) que en ciclos naturales para obtener óvulos (que no siempre son suficientes o de buena calidad) o –en casos extremos- tendrían que recurrir a la donación de óvulos.

Las técnicas que usan células madre para la producción de óvulos o para dotarlos de mayor energía se han estado aplicando como tratamiento para la infertilidad desde hace aproximadamente tres años en distintos países del mundo. Y ya han dado como resultado decenas de embarazos que han culminado con el nacimiento de bebés perfectamente sanos.

La forma en la cual se logró superar un paradigma que nadie, o casi nadie, se atrevía a cuestionar, nos ratifica que quienes nos dedicamos a la investigación en materia de reproducción aún tenemos mucho camino por recorrer y muchas fronteras que conquistar.

Rainer_Maiores
Las técnicas que usan células madre para la producción de óvulos o para dotarlos de mayor energía se han estado aplicando como tratamiento para la infertilidad desde hace aproximadamente tres años.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.