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04/06/2018 10:10 AM CDT | Actualizado 04/06/2018 11:29 AM CDT

Holanda: donde las prisiones están vacías

Las prisiones se han vaciado, entre varias razones, gracias al énfasis en otros métodos de vigilancia, como las pulseras electrónicas.
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Las prisiones se han vaciado, entre varias razones, gracias al énfasis en otros métodos de vigilancia, como las pulseras electrónicas.

La tasa de criminalidad en los Países Bajos se ha reducido tan drásticamente que ha provocado el cierre de 27 cárceles.

Las prisiones holandesas se están vaciando rápidamente. El número de presos en los Países Bajos cayó de 20 mil 463 en 2006 a 10 mil 102 en 2016.

Esto equivale a unos 59 presos por cada 100 mil habitantes, según los datos del World Prison Brief. En comparación, los Estados Unidos, que tiene la tasa de encarcelamiento más alta del mundo, tiene 666 presos por cada 100 mil habitantes, o un total de más de 2 millones 100 mil reclusos.

Las bajas tasas de encarcelamiento de los Países Bajos se deben en gran medida a leyes de drogas relajadas, un enfoque en la rehabilitación y un sistema electrónico de control de tobillo.

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La tasa de criminalidad en los Países Bajos se ha reducido tan drásticamente que ha provocado el cierre de 27 cárceles.

La falta relativa de prisioneros ha motivado a los holandeses a ponerse creativos. En las cárceles transformadas en alojamientos para solicitantes de asilo, las antiguas celdas para prisioneros se han convertido en apartamentos para familias, aunque algunas conservan las puertas originales. En De Koepel, antes una prisión en Haarlem, los refugiados juegan al fútbol en un patio interno que funciona como cancha. Algunas de las prisiones modificadas también cuentan con gimnasio, instalaciones de cocina y jardines externos.

Para que los refugiados se sientan más en casa, en una antigua prisión en Hoogeveen, al noreste, las autoridades eliminaron las altas paredes externas y el alambrado, además de arreglar las puertas de las celdas para que puedan abrirse tanto desde afuera como adentro.

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La conversión de las cárceles puede atribuirse a una compulsión por construir durante los noventa en los Países Bajos.

Los criminólogos dicen que, más allá de la caída en los índices de crímenes, la conversión de las cárceles puede atribuirse a una compulsión por construir durante los noventa en los Países Bajos, la cual provocó un exceso de prisiones conforme la criminalidad disminuyó y la población del país envejeció.

Swaaningen también plantea que, en la era digital, una creciente cantidad de jóvenes de entre 12 y 18 años (el grupo poblacional al que considera en mayor riesgo de cometer delitos callejeros) pasan su tiempo sentados frente a su computadora, lo que los aleja de las calles y quizá reduce los niveles de criminalidad.

Dice que las prisiones también se han vaciado gracias al énfasis en otros métodos de vigilancia, como las pulseras electrónicas.

Han rentado a Noruega un centro de detención en el norte de Veenhuizen, incluidos guardias, para alojar a sus propios presos. Una antigua cárcel de mujeres en el noreste de Zwolle es ahora un restaurante galardonado.

Con un precio de 60 millones de euros, una penitenciaría en Amsterdam Overamstel se transformará en un nuevo distrito residencial con miles de hogares. Y un centro en Haarlem, comprado por el municipio local por 6,4 millones de euros, abrirá sus puertas en 2019 como un colegio universitario.

Este blog fue publicado originalmente en el 'HuffPost' España.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.