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25/07/2018 11:00 PM CDT | Actualizado 26/07/2018 12:58 PM CDT

Las cartas de 'amor' de Andrés Manuel y Donald

AMLO: Ginnette Riquelme, Reuters // Trump: Carlos Barria / Reuters
Las lunas de miel no existen con Donald Trump.

Sin ser presidente, López Obrador eligió entrar a una dinámica de sobreexposición con el gobierno estadounidense. Y Trump no ha desaprovechado la oportunidad.

Chrystia Freeland, ministra de Exteriores de Canadá, supo desde el 2 de julio que Trump le ofreció a López Obrador un TLCAN bilateral durante la llamada telefónica revestida de felicitación por la victoria de las elecciones presidenciales. Por eso, Freeland viajó hasta la colonia Roma para escuchar la voz de Obrador prometiendo su apoyo para un TLCAN de tres.

Del intercambio epistolar entre Trump y López Obrador se desprende la siguiente lectura:

En las cartas de amor no se incluyen condiciones.

En Trump no se puede confiar.

Trump advierte a López Obrador sobre la celeridad que debe caracterizar la negociación del TLCAN porque, de lo contrario, él tomará la decisión que mejor le convenga.

¿Por qué romper la simetría del amor? ¿Acaso Trump lee a Hegel, y desea poner en práctica la dialéctica del amo y del esclavo?

En las cartas de amor es imposible suplantar la identidad de los dos enamorados.

Por el momento, y hasta la media noche del 30 de noviembre, es el presidente Peña Nieto quien marca el ritmo de la negociación del TLCAN por parte de México. El virtual presidente se encuentra en tránsito hacia la presidencia electa, condición necesaria para jurar ante la Constitución el 1 de diciembre.

En las cartas de amor no se dejan espacios vacíos para ser cubiertos por pensamientos suspicaces.

Trump escribe: "Así como usted, considero que hacer frente a la migración ilegal involucra mucho más que tan solo una frontera fuertemente asegurada".

Trump está en campaña y cualquier referencia hacia el TLCAN tiene aliento electoral.

Si el posicionamiento de la marca de refrescos de Cola en México dibuja una Coca Cola en la mente de los consumidores, la palabra "muro" dibuja a un Trump furioso amenazando al presidente Peña por no desembolsar una fortuna para financiar la obra.

En las cartas de amor a la pasión se le hace estallar a través de metáforas.

Si Trump utilizó una página para incrustar su tuit amenazante (o te apuras con el TLCAN o me voy), el virtual presidente dedicó siete páginas para "descargar" su plan sexenal. Por ejemplo, López Obrador le avisó a Trump que su gobierno "sembrará un millón de árboles frutales y maderables". Para el hombre flama que intenta destruir el Acuerdo de París, poco le interesan los árboles maderables.

López Obrador está obligado a entender lo siguiente:

Las lunas de miel no existen con Donald Trump.

Trump está en campaña y cualquier referencia hacia el TLCAN tiene aliento electoral.

En Trump no se puede confiar.

Y el presidente Peña Nieto debe entender lo siguiente:

Se le reconoce su cortesía de invitar al equipo del próximo presidente a Washington para escuchar desde el cuarto de a lado a los negociadores del TLCAN. Sin embargo, la ruta crítica del acuerdo no debe de ser modificada respecto a lo programado por Videgaray y Guajardo. El secretario de Relaciones Exteriores mexicano sí entendió el mensaje de Trump a Obrador en la carta sobre la rapidez de la negociación. Es al presidente Peña a quien le debe de importar cerrar el acuerdo antes de la media noche del 30 de noviembre.

En efecto, en política no existe el amor, es la pasión por la política lo que domina.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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