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31/10/2018 3:00 PM CST | Actualizado 31/10/2018 3:05 PM CST

FOTOS La tranquilidad que sentirás al ver este campo de cempasúchil

Esta serie de imágenes del fotógrafo Daniel Orozco invita a alejarse del estrés y a valorar aún más el contacto con la naturaleza.

En la Ciudad de México habitamos, como podemos, millones de personas. Pero hay lugares en los que todavía se respira tranquilidad, en los que existe un mayor contacto con la naturaleza y mucho colorido.

Uno de estos lugares es la zona ejidal y reserva ecológica Puente de Urrutia, en el pueblo de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco. Aquí, integrantes de la familia Telésforo siembran y venden cempasúchil, esta flor que típicamente adorna los altares de Día de Muertos por estos días.

Andando en bicicleta por la zona fue que el fotógrafo mexicano Daniel Orozco dio con el área y quedó maravillado por el extenso colorido naranja de este sembradío de cempasúchil, que por momentos engaña a la vista y pareciera que es infinito.

A partir de este encuentro nació la idea de realizar un trabajo fotográfico para registrar la belleza y cotidianidad de esta parte de Puente de Urrutia, que además de por su color y belleza, tiene un significado especial para Daniel.

Daniel Orozco
Fotos: Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

"Siempre que llego a ese lugar encuentro gran tranquilidad, creo que nadie puede evitar sentirse feliz al estar rodeado de tantas flores. Al llegar aquí siento que el campo y Xochimilco siguen vivos y debemos hacer todo lo posible por protegerlos", explica Daniel, quien es de Nativitas, pueblo de Xochimilco casi vecino de San Gregorio.

Este terreno tiene aproximadamente una hectárea y media de extensión y lo trabajan 20 personas. De acuerdo a lo que explica Daniel, la flor se encuentra al aire libre todo el tiempo y se riega una vez al día todos los días. Venden a 12 pesos la maceta.

Daniel Orozco
Foto Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

"Esta flor siempre me recuerda a los momentos que paso en esta temporada con mi casa, mi familia, la ofrenda, la plaza de mi pueblo, creo que el Día de Muertos es mi fecha preferida del año", recuerda Daniel.

Los trabajadores del lugar le comentaron que llevan sembrando esta planta desde hace varias generaciones y que le dedican 6 meses a la siembra y cuidado de la flor. Este año decidieron aumentar la producción de flor de 50 mil a 150 mil macetas.

Lo que más me gustó de trabajar este proyecto fotográfico fue darme cuenta del cuidado y respeto que le tiene la gente a esta flor y la tierra.Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

Además de por el aspecto visual —muy geométrico, uniforme, con flores en diferentes tonos de naranja y amarillo— hay otra razón muy relacionada con otro de los sentidos que hace especial a este campo, que cautiva.

"Esta vez llegué en automóvil, y aunque el color y el número de flores se distinguen desde la distancia, no fue sino hasta abrir la puerta del auto que percibí ese olor, que para mí es grandioso y que es perceptible desde todos los puntos del sembradío", cuenta Daniel, "incluso después de dejar el lugar el olor se queda en la ropa".

Y en la memoria.

Daniel Orozco
Foto: Daniel Orozco

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.