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29/03/2018 8:00 AM CST | Actualizado 29/03/2018 9:58 AM CST

En Venezuela también pasan cosas maravillosas

Instgram: the.public.machinery
Construcción del Parque Industrial, en Barquisimeto.

Lograr que las personas se den cuenta de la forma en que su experiencia profesional, su manera de ser y su sensibilidad ayudan a cambiar el entorno inmediato en el que habitan hace la diferencia en un mundo como el nuestro. Y especialmente cuando se vive en condiciones económicas, políticas y sociales difíciles como en la Venezuela actual.

Esto es algo que ha comprobado y llenado de emoción y orgullo al arquitecto venezolano Alejandro Haiek, quien en su trabajo como cofundador y director del estudio LAB.PRO.FAB ha creado diferentes proyectos que cambian la vida de los vecinos de diferentes comunidades de su país por medio de lo que él llama "intervenciones de reingeniería urbana participativa". Es decir, que las personas que se benefician de una obra se integren a la creación de esta, a su mantenimiento, que puedan incluso tener beneficios económicos a partir del funcionamiento de ella y que, finalmente, la vivan y disfruten.

Este trabajo propio permite a su vez que ellos se vayan alejando progresivamente de la idea de que hay una mano superior —especialmente cuando se trata de los políticos y sus intereses— que es la única responsable de ayudar o solucionar problemas.

Alejandro y los colaboradores de su despacho han trabajado, entre otros, proyectos como un centro cultural y de esparcimiento y una vivienda en Barquisimeto (la tercera ciudad industrial del país) y un centro deportivo en Caracas.

Cada uno de los proyectos son extensiones de la calle.Alejandro Haiek

"Cada comunidad sabe el poder, el talento creativo y el pensamiento subjetivo que tiene. Está en los saberes, en las inteligencias locales, toda esa efervescencia cultural se halla en cada localidad. Entender cómo eso puede transformarse en un motor de ignición que eventualmente pueda regenerar otras formas de relaciones en las comunidades es el gran reto de estos proyectos", explica Haiek, quien vino recientemente a México para dar una plática en el festival de arquitectura y ciudad Mextrópoli.

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Alejandro Haiek

Él por ejemplo recuerda con mucha emoción cómo los herreros que colaboraron en estas edificaciones le comentaban "ahora no nos duelen las manos, ahora nos duele la cabeza", cuando entendieron que no estaban siguiendo órdenes, sino que más bien pensando profundamente en maneras de solucionar problemas. Este trabajo conjunto se convirtió además en una forma de concebir el trabajo en la sociedad de una forma distinta. Porque muchas de estas personas incluso llegaban a ser parte de estos proyectos luego de sus trabajos habituales.

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"En la vida moderna los edificios producen esta especie de segregación, esa atomización hace que nos evitemos, que cerremos la puerta cuando otras personas van a salir de su casa y tratemos de no tener ese roce", explica Haiek. Y esta distancia es la que él y su equipo combaten constantemente.

La nave multiprograma

El poder de la arquitectura es impresionante. Por ejemplo, en el caso del Polideportivo Carbonell, un edificio ubicado en una zona pobre de Caracas -promovido por la comunidad y gestionado con el apoyo del gobierno local-, él destaca cómo allí ya es seguro andar y se ha generado una microeconomía, por medio de la venta de alimentos así como por los servicios ofrecidos por los maestros locales a las casas cercanas.

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"En ese lugar los índices delictivos bajaron. Ahora el problema es otro: los chicos se escapan de la escuela para ir al polideportivo. Entonces hay que cerrar las puertas en la mañana para que ellos asistan a clases, de pronto habría que repensar si el mismo edificio no es una institución de formación. Y que más que ser una serie de canchas es una especie de institución comunitaria", agrega Alejandro.

La arquitectura está en el lugar donde hay dinero o en el lugar donde hay problemas.Alejandro Haiek

El impacto es aún más profundo que el simple entretenimiento y la práctica de una actividad deportiva. "Lo más interesante es que los chicos del barrio comienzan a tener valor en su comunidad por sus talentos y por sus capacidades artísticas... y no por sus niveles de violencia. Empiezan a ser los chicos más interesantes aquellos que apuestan por la cultura y por construir una cierta autonomía o identidad cultural", recuerda.

Este centro también también contribuyó a diluir los límites entre el plan de vivienda masiva cercano, originado en los años 70, y el conjunto de casas informales que se han ido edificando posteriormente. E incluso contribuyó a generar un mayor sentido de comunidad entre las personas de estas dos diferentes condiciones urbanas.

El polideportivo beneficia actualmente a 600 familias y a alrededor de 3 mil habitantes.

Parque industrial

Este se ubica en Barquisimeto, ciudad al centro occidente del país, y es un espacio cultural con seis programas que se integran por medio de una serie de contenedores colocados estratégicamente en los límites del terreno para la contención de la tierra. Dichas estructuras tienen las unidades productivas de las diferentes actividades que ahí se realizan: un café, un centro de información, taller de fabricación de muebles, equipamiento para el montaje de escenarios y un taller para la fabricación de textiles y piezas de vestimenta.

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Este proyecto fue desarrollado por Alejandro Haiek, Antonio Yemail, Rafael Machado y Fabio López.

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DERIVED TECHNOLOGIES PRODUCTION ! Industrial Park // Alongside Antonio Yemail @yemailarquitectura Rafael Machado + Fabio López. @ insitu // Barquisimeto VNZLA. 2015_2017 / . PRODUCCIÓN DE TECNOLOGÍAS DERIVADAS ! Parque Industrial // Barquisimeto, VNZLA. 2015_2017 #MATERIALPROGRESS . Through the development of civic infrastructures and environmental playground scenarios, the project has accomplished to amalgamate in a legal foundation model, all the cultural, sporting and aid groups, experimenting with a new micro economies model based on a collective landscape. The participatory protocols and local cooperation, form part of the place making and builds new consumption dynamics linked to culture, over the urban grid. The intermediation ambits between both urban models, are suture operations, focused on providing a support infrastructure to those formation models in the socio productive units that generate great benefits in terms of economic mobilization . A través del desarrollo de las infraestructuras civiles y escenarios lúdicos ambientales, el proyecto ha logrado amalgamar en un modelo de base legal, todos los grupos deportivos, culturales y de ayuda, experimentando con un nuevo modelo de micro economías basadas en un paisaje colectivo. Los protocolos de participación y la cooperación local, forman parte de la creación de lugares y construye nuevas dinámicas de consumo vinculados a la cultura, a través de la red urbana. Los ámbitos de intermediación entre ambos modelos urbanos, son operaciones de sutura, centrados en proporcionar una infraestructura de soporte a los modelos de formación en las unidades socio productivos que generen grandes beneficios en términos de movilización económica . #ludicscenarios #environmentalplaygrounds #ludicsurfaces #derivedtechnologies #geometricalpaths #handcraftedtechnologies #localintelligences #technologicaltransference #learningscenarios #hybridtechnologies #alternativeecologies #productivesoil #socialecologies #democratizationoftheurbansoil #communityrigor #logisticchainofevents #diverseecologies #culturalcapital #culturalandambientalatmospheres . #RADICALRESILIENCE #COLLECTIVELANDSCAPES

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Los resultados han sido visibles, no solo en el aspecto de integración, sino en el de la obtención de ciertos beneficios económicos para miembros de la comunidad local. El café ya ha generado ingresos suficientes para las personas que lo operan, además fue el que los alimentó mientras construían la obra.

Aquí se busca que las áreas funcionen como productoras para los cuatro festivales que se llevan a cabo ahí en el año: de música, teatro, danza y poesía. "En ese festival venden comida. El infocentro se convierte en una operación muy importante para esos eventos. Al estudio de grabación, si se traen artistas, se puede grabar con artistas locales. En la radio comunitaria se hacen programas y se promueven cosas desde ahí. En la sala de ensayo puede juntarse gente, el taller de fabricación construye las escenarios y el de vestuario los trajes", explica Alejandro, "apenas está comenzando a resultar, si da dinero se pueden actualizar algunas otras cosas".

La casa giroscópica

La edificación de esta vivienda benefició a una mujer y su hija, una persona con discapacidad. Fue en un barrio periférico con un clima difícil al norte de Barquisimeto. Sin embargo, en este lugar complicado fue donde Alejandro y los participantes en esta construcción vivieron momentos muy especiales e inolvidables por la unión social que se dio.

El proyecto inició en 2016 y terminó en los primeros meses de 2017, cuando la crisis económica, política y social de Venezuela vivió lo que muchos consideran su punto más grave.

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"Nos parece que es la obra más relevante que hayamos hecho en los últimos 20 años. La obra con peores condiciones, en el momento de mayor situación de crisis". Ahí por ejemplo se dividió la comida obtenida de las tarjetas que el gobierno daba para acceder a los alimentos y él cocinó para todos los obreros, alguna vez llegaron a ser 100 personas.

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"Esa fricción (contacto) durante casi 5 meses construyendo ahí en el barrio, entendiéndonos con ellos, nos hizo construir la casa con el propio material de la casa existente: es una estructura que se inserta dentro de otra". Es decir, decidieron no demoler lo que ya se había edificado y más bien adaptarlo. Lo especial en este caso fue la construcción de una rampa para que la hija de Gladys, Luz Marina, pudiera salir a la calle con facilidad.

Sin embargo, cuando él solicitó el apoyo estatal para esta particular adecuación las autoridades le respondieron que más bien debían de haber puesto la casa pegada a la calle (la vivienda original se ubicaba a metros de esta). Y todo por una razón económica. "Los metros cuadrados de la rampa abarcaron la mitad del presupuesto de una vivienda social, pero también había una política de inclusión a la discapacidad. ¿Cómo era posible que si estuviera en Constitución no estuviera la política social?", se preguntó Alejandro.

Pero ellos decidieron salir adelante, respetar la estructural original y lograron construir la rampa, convirtiendo a esta casa en un acto de denuncia social, de crítica. Y, sobre todo, de ayuda a estas dos personas.

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En el momento en que tienes más crisis, de situaciones más adversas, es en el que produces lo más importante de tu vida profesional.Alejandro Haiek

Esto resultó además confirmación de que sí se podía, en todos los sentidos. Alejandro recuerda cómo en ese 2017 la difícil situación económica en el país provocó que él y parte de su equipo vivieran en la parte superior de su despacho, en una especie de comuna en la que él cocinaba —con la comida que apenas podían conseguir— y desde donde trabajaban, potenciando las habilidades de cada uno. Algo que luego se replicó en la edificación de la casa giratoria.

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Una nueva manera de habitar

Alejandro contagia con su energía, rapidez de palabras e ideas, y sobre todo al hacer creer, a través de su trabajo, que sí se puede cambiar la realidad independientemente de contextos difíciles. Y que cualquiera de nosotros tiene la capacidad de hacerlo desde nuestras respectivas profesiones.

"La forma en que se pone en crisis nuestra profesión es porque la manera de entender el trabajo está ligada a estas grandes economías. Y que no entendemos cómo podemos ser arquitectos en contextos que no están privilegiados. Pero quizás ahí es donde más arquitectura debe haber. Todas las disciplinas de producción de conocimiento están en ese punto ahora, los problemas del mundo están en poniéndonos en crisis y cuestionando de qué manera somos útiles a nuestra sociedad".

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.