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02/07/2018 8:21 AM CDT | Actualizado 02/07/2018 9:38 AM CDT

El triunfo de AMLO: un camino al desarrollo económico o solo generación de clientelismo

Pedro Mera via Getty Images
La falta de agenda política por parte de la clase política y sociedad es un factor que juega a favor de MORENA y en contra de México como país.

Una vez que se conocen los datos de la encuesta que el Instituto Nacional Electoral (INE) ha realizado sobre la elección presidencial, sabemos que el ganador al Ejecutivo Federal será Andrés Manuel López Obrador, mientras que Ricardo Anaya y José Antonio Meade ocuparán la segunda y tercera posición respectivamente.

Por la forma en cómo Ricardo Anaya ha destruido al Partido Acción Nacional (PAN) para ser candidato presidencial, sumado a la baja aceptación de la población al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la mayoría que tendrá el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en el Congreso Federal, hace suponer de inmediato en una presidencia que al menos durante los primeros tres años no tendrá una oposición fuerte que haga desgastar a la figura de Andrés Manuel. Lo cual es benéfico para poder imponer una agenda de políticas públicas que permitan cumplir las promesas de campaña de López Obrador.

Por tanto, MORENA y toda su clase política están ante la posibilidad de conseguir un segundo mandato presidencial que vaya de 2024 a 2030, estando apenas en el año 2021, siempre y cuando ellos sean capaces de aprovechar un escenario de debilidad panista y priista, así como su mayoría en el Congreso Federal.

Un plan de subsidios y transferencias monetarias no siempre es lo más eficiente para reducir la desigualdad social.

Aprovechar ese escenario favorable implica aprobar una reforma fiscal en 2019 que esté ofreciendo resultados en el año 2022 0 2023, lo cual puede facilitar una mejora en la distribución del ingreso, así como la puesta en marcha de un plan de infraestructura.

En caso de elegir una reforma fiscal como prioridad, es muy probable que la estrategia a seguir sea la de poner en marcha un plan de transferencias monetarias a ciertos sectores de la población. Esto no genera desarrollo, pero sí da legitimidad al gobierno en turno.

Un plan de subsidios y transferencias monetarias no siempre es lo más eficiente para reducir la desigualdad social, aunque sí es la estrategia más adecuada para hacerse de una masa fiel de votantes, lo cual puede conseguir MORENA dado el escenario de debilidad priista y panista.

En lo que se refiere a la posibilidad de éxito en otras ramas como la real movilidad social, parece no ocurrirán cambios radicales, debido a que para generar condiciones de equidad es necesario que el Estado trabaje en otros ramos como la seguridad, educación y el combate a la corrupción.

Al día de hoy, no existe ningún plan claro de trabajo por parte de López Obrador para corregir escenarios sociales que favorezcan la reducción de la pobreza. Pero del mismo modo tampoco están en la agenda de los perdedores, por lo que ni gobierno y oposición están preparados para iniciar una verdadera transformación nacional.

Ahora toca a los electores madurar y participar más allá de simplemente emitir un voto.

La falta de agenda por parte de perdedores y el ganador es un reflejo también de gran parte de la población, la cual durante la campaña política no se centró en el real debate y generación de propuestas, ya que en su lugar, se enfocó en el ataque y el plantear escenarios irreales como la reconversión de México de una economía capitalista y de mercado a otra de corte socialista. Esto en el papel es imposible, ya que no existe evidencia empírica que sostenga dicho escenario.

La falta de agenda política por parte de la clase política y sociedad es un factor que juega a favor de MORENA y en contra de México como país, ya que al no existir acuerdos entre ningún grupo, así como propuestas de mediano y largo plazo, de nueva cuenta el argumento de Andrés Manuel será el de transferencias y subsidios a cierta parte de la población. Sin que eso signifique una mejora como país, pero sí a favor de generar votantes clientelares, los cuales podrían refrendar a MORENA en 2024 como fuerza principal del país.

Hasta hoy no existen posibilidades reales de una recomposición social o económica de México con MORENA al frente, aunque lamentablemente ni Ricardo Anaya o José Antonio Meade eran parte de una solución que el país necesita. La verdadera solución pasa por la sociedad al evitar fanatismos, aprender a reconocer virtudes y defectos de los rivales políticos, así como conceder que la oposición también es capaz de generar resultados.

Hoy en México los votos ya se cuentan bien, ahora toca a los electores madurar y participar más allá de simplemente emitir un voto o plantear escenarios irreales de país.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.