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20/06/2018 9:34 AM CDT | Actualizado 20/06/2018 10:47 AM CDT

'Manifiesto mexicano', el libro de Denise Dresser que nace del enojo y el hartazgo ciudadano

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Denise Dresser: "Ojalá este libro sea una de tantas sacudidas para reconocer cuán importante es fortalecer el músculo ciudadano".

El hartazgo y enojo que como ciudadana siente Denise Dresser la llevó a escribir Manifiesto mexicano, cómo perdimos el rumbo y cómo recuperarlo, bajo el sello de Editorial Aguilar.

"Es un libro lleno de rabia y amor perro por el México maltrecho que habremos de rescatar. Es una crónica del hartazgo, del enojo, de la cleptocracia que se rota en el poder con los privilegios inmerecidos de los que están cómodamente sentados en la punta de la pirámide. Hago un diagnóstico de un país atorado en la desesperanza, en el desamparo, sofocado por la corrupción, amenazado por la violencia, sin soluciones fáciles", me dice Dresser en entrevista.

Con el carácter afable pero firme que la caracteriza, la periodista hace un "corte de caja" de los últimos tiempos, de los años que llama "del desencanto", que inician cuando se trastoca la transición electoral, en el 2003, al romperse el pacto entre los partidos de tener un IFE autónomo. "Cuando pactan el PAN y el PRI, dejando afuera al PRD, básicamente partidizaron al IFE. A partir de entonces comenzaron los pleitos, las malas artes, los desencuentros, las deslealtades, y acabamos ahora en una etapa, este último sexenio, con "la Peñastroika perdida"; perdida por la cuatitud, por el hecho de que las reformas fueron paradas por una vetocracia que sigue viva en el mundo empresarial y sindical".

A través de 360 páginas, Dresser analiza los casos de la Casa Blanca, Odebrecht, la llamada Estafa maestra, los fiscales carnales, las instituciones disfuncionales y la partidocracia rapaz. "Además de la democracia fallida y la transición trunca, hablo de otro fenómeno que hemos padecido, que es la escalada de violencia. Terminamos el sexenio con 250 mil homicidios, más de 34 mil mexicanos desaparecidos. La guerra de Felipe Calderón, mal peleada por Enrique Peña Nieto, nos convirtió en un país de fosas, de desaparecidos, de ausentes. Y ante esta escalada ha habido una versión oficial: son los cárteles peleándose entre sí, es el crimen organizado. Lo que yo trato de hacer es desmontar esas narrativas oficiales para demostrar que en muchos casos ha sido el Estado; el Estado que vía el Ejército viola los derechos humanos, el Estado que no entrena policías y que manda a personas de la Marina que, aún con las mejores intenciones, no tienen la capacidad de perseguir criminales, llevarlos a juicio y hacer las investigaciones que le corresponden a la policía y no a las fuerzas armadas".

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Aunque lleva 10 días en librerías, será este jueves 21 de junio cuando lo presente oficialmente.

La activista asegura que su libro es una apuesta por la paz y un medio para sacudir a los indiferentes con el afán de invitarlos a luchar por los derechos humanos pisoteados, las mujeres, las minorías, los periodistas y la libertad de expresión. "Presento un mapa de ruta de las batallas que nos faltan por ganar. Formo parte de dos colectivos ciudadanos: Fiscalía que sirva y Seguridad sin guerra. En este último llevamos años tratando de reorientar la estrategia de seguridad para que no transite simplemente por combatir el narcotráfico, cuando la verdadera solución pasa por la despenalización de la marihuana y por retirar paulatinamente al Ejército de las calles para crear policías".

Sin buenos policías no hay estado de derecho, punto. Denise Dresser, politóloga

Lectura obligada para ciudadanos críticos y propositivos de cualquier edad, nivel socioeconómico y afinidad política que quieran más que tuitear para cambiar la realidad actual, el libro culmina con un capítulo en donde se propone al lector aprender a "bullear" en el buen sentido de la palabra. "Enrique Peña Nieto dijo que la sociedad civil lo bulleaba, que lo criticaba demasiado, que ningún chile nos embonaba. Entonces lo que yo hago es un llamado al buen bulleo, que se ha manifestado a través de luchas cívicas como el movimiento Yo soy 132, la pelea por una fiscalía general autónoma, el Sistema Nacional Anticorrupción, y otras causas que nos conviertan ensujetos desobedientes, radicalmente críticos, exigentes y no complacientes ante el poder, gobierne quien gobierne, gane quien gane".

También autora del best-seller El país de uno, Dresser comparte que en esta ocasión termina su obra con un Manifiesto para un joven mexicano, una especie de carta que le habría escrito a cualquiera de sus hijos: Samuel, Sebastián o Julia. "Es un llamado a la participación, a la inteligencia libre, a elegir vallas de contención ante cualquier gobernante abusivo u opaco, provenga de donde provenga, sea miembro del partido que sea. Es un llamado a ser contrapeso, a tener un espíritu permanentemente crítico, a pararse del lado de quienes han sido ignorados y olvidados en este país. Ojalá lo lean muchos jóvenes, ojalá lo lea cualquiera que sabe que para transformar a México no basta con elegir al hombre correcto, sino cambiar las reglas malas. Ojalá haya muchos ciudadanos que entiendan el imperativo de ser críticos y propositivos, y estar atentos, y no simplemente subcontratar el destino de su país a un líder providencial. Llevo 21 años de ser profesora universitaria y en este transitar he visto a muchos jóvenes apáticos, desentendidos; ojalá este libro sea una de tantas sacudidas para reconocer cuán importante es fortalecer el músculo ciudadano y lo que se logra cuando este funciona".

Hay pocos ciudadanos de tiempo completo. Denise Dresser, escritora y activista

LEERLO ANTES O DESPUÉS DE LAS ELECCIONES, ESA ES LA CUESTIÓN

"Sí hay una sección sobre los candidatos y se llama 'Quienes nos quedan debiendo', porque hago una auscultación de cada uno de ellos, de sus vicios, sus virtudes", revela la columnista. "Para alguien cuyo corazón late a la izquierda, como el mío, y en lo que se refiere a López Obrador, sí le hago el reclamo –desde una posición de izquierda progresista– sobre su postura en torno a distintos temas. Me parece inaceptable, por ejemplo, que los derechos de las mujeres se sometan a consulta o que por la alianza pragmática con el Partido Encuentro Social se vayan a ir minando las bases del Estado laico. Me preocupa que esa alianza electoral se transforme en una alianza legislativa en la cual el PES va a venderle caro su amor a López Obrador, y va a insistir en jueces conservadores para la Suprema Corte, una agenda social de corte conservador...".

Y es que para Dresser, en el afán de agradar a la mayor cantidad de gente posible, todos los candidatos han sacrificado los derechos de las minorías: "En aras de ganar, todos los partidos han hecho a un lado los temas socialmente controvertidos que transitan por nuestros derechos".

Finalmente la cuestiono sobre el uso de las redes sociales, donde –me consta– tiene una vida muy agitada (para darse una idea, en Twitter la siguen casi 4 millones de personas). "Es muy difícil estar en Twitter y Facebook siendo mujer porque ahí se da una violencia de género y una descalificación que transita por la sexualidad, y por la condición de mujer, una violencia que se esconde en el anonimato. Yo trato de tomarlo con sentido del humor, de responder algunos comentarios de manera jocosa o punzante con la esperanza de ir educando, en un afán civilizatorio, no sé si fútil... Pero sí, las redes se han convertido en una jauría, son un lugar incómodo para ser activista, para denunciar, y sobre todo, para ser mujer en la vida pública".

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.