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24/01/2018 7:00 AM CST | Actualizado 24/01/2018 10:42 AM CST

Luna de Acuario, ¡a abrir la mente se ha dicho!

Neven Krcmarek para Stock Snap

Hace cinco años que estudio Kabbalah y honestamente desearía llevar 20 porque desde que empecé, mi vida cambió. Bueno, no, me retracto. Mi vida es la misma... Vivo en la misma casa, tengo los mismos papás y los mismos hermanos, básicamente tengo las mismas amigas y la misma profesión, hago los mismos deportes y soy fan de las mismas cosas (fundamentalmente libros, películas y chocolates). ¿Qué cambió entonces? MI MANERA DE VER LA VIDA.

No escribo este post para que empieces a estudiar Kabbalah. Si algo he aprendido en esta vida es que cada quien tiene su momento, su proceso y su herramienta. La mía, como lo he platicado en otros posts, se llama Kabbalah y no, no es una religión (afortunadamente porque no sé si lo has notado, pero esas en lugar de unirnos, nos dividieron). Anyway, Kabbalah es una sabiduría milenaria que enseña las leyes espirituales de la vida.

Esto último se lee fácil, pero en realidad es todo un reto. Demostrar la ley física de la gravedad es muy sencillo; basta dejar caer un vaso al piso. Demostrar la ley espiritual del pan de la vergüenza –por poner un ejemplo– es un poco más retador. Simplemente, porque, ¿dónde toma lugar la espiritualidad? En el interior del ser. ¡Menudo lío!, pues es invisible a los ojos. Entonces la Kabbalah enseña leyes que, si aplicamos, muy posiblemente nos llevarán a un resultado, pero en realidad depende de cada uno lograrlos.

Es una cuestión súper mega hiper personal; no puedo enfatizar cuánto, puesto que muchas veces podemos realizar la misma acción, pero con diferente conciencia y claramente los resultados jamás serán los mismos.

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Un aspecto MUY importante de la Kabbalah es la astrología. Cada mes, por lo menos en el Centro de Kabbalah de México, se organiza una reunión para hablar sobre la energía de la Luna Nueva (Rosh Jodesh). Aquí no importa mucho si crees o no; la lógica es que si la luna tiene influencia sobre las mareas, la tiene también sobre nosotros, cuyos hermosos cuerpos están conformados 70% por agua. El meollo mensual es saber dónde están los planetas –en qué casas, grados, etcétera–, si están retrógrados (¿a poco no todos alucinamos a Mercurio y de repente también a Venus?) y en qué nos afecta para saber cómo actuar proactivamentevs reactivamente.

Ojo: no es que los planetas prediquen el futuro. Son una especie de luz que indica dónde está la puerta para que podamos abrirla con nuestra llave. Porque abrir un objeto que ni siquiera vemos está cañón, ¿no? Igual y yo tengo muchas ganas de ver qué hay detrás, y vengo muy puesta con llave y buena actitud en mano, ¿pero para dónde le doy? Ahí es donde entra la astrología. Es una especie de guía.

Hace siete días que iniciamos la Luna de Acuario.

Acuario es un signo de aire, lo cual quiere decir que lo que rifa en ellos es el pensamiento. Por esta razón se dice que son personas de muy buenas ideas, pero no muy eficaces a la hora de "bajarlas" o ponerlas en acción; les cuesta materializar aquello que visualizan y sueñan. Lo de ellos es lo abstracto, lo revolucionario, lo innovador, lo moderno.

Los nacidos bajo el signo de Acuario se caracterizan por ser bastante rebeldes (por lo que se recomienda que encuentren una causa, sino nada más caen en ser "contreras"). Les gusta sentirse únicos y extravagantes. Les encanta romper con los paradigmas y desobedecer/cuestionar las reglas. Son intelectuales y por lo mismo pecan de "soberbia mental", es decir, saben tanto que los demás les desesperamos.

Ellos ya fueron y vinieron cuando la mayoría apenas vamos; son los maestros, los genios, los seres superiores, los que ven lo que nadie más ve, los incomprendidos. ¿Tolerancia? ¿Qué es eso?

A los acuarianos no les gusta el drama por una simple razón: su capacidad para conectar con los sentimientos –propios y ajenos– va de cero a nada. Por lo mismo son fríos y desapegados. Son los típicos que dicen: "Pienso que siento" y "Analizando mi tristeza, llegué a la conclusión"... Aquí la mente reina, no el corazón ni el estómago. ¿Intimidad? ¿Con qué se come?

A pesar de esta incapacidad para empatizar con el otro, ¡son muy amigueros y sociables! Pero volvemos a lo mismo: no profundizan en sus relaciones. También les gusta voluntariar y lo suyo es "salvar el mundo"; son humanitarios y les gustaría habitar en un planeta perfecto e igualitario.

La tarea para este mes entonces es profundizar en aquello que nos apasiona; el reto es abrir nuestra mente para generar y aceptar los cambios. ¿Qué tal suena innovar algún procedimiento en el trabajo? Estas son algunas sugerencias que nos propuso Raquel Itic, maestra en el Centro de Kabbalah, ¡pero hay muchas más!

Si te interesa saber más, puedes asistir a una plática introductoria (gratuita) o a la próxima Luna Nueva (que cuesta $500 pesos). ¡Serás muy bienvenid@!

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.