EL BLOG
30/01/2018 10:05 AM CST | Actualizado 30/01/2018 11:36 AM CST

El oscuro mundo de los 'mexican fake bloggers'

Screenshot Bianca Pescador

Hace como año y medio, cuando me di cuenta de la importancia que las marcas le estaban dando a Instagram, me acerqué a una blogger muy conocida, con quien había coincidido en el mundo editorial hacía algunos años. Le pregunté cómo hacerle para incrementar seguidores, ya que había notado que, a pesar de mi amplia experiencia y profesionalismo como periodista, muchas marcas me ignoraban "por mis números".

Fue todo un descubrimiento para mí –nada agradable, por cierto– darme cuenta que no importaba la trayectoria, ¡vamos!, no importaba quién fueras ni cómo escribieras, ni el contenido que generaras, tan pronto tuvieras miles y millones de seguidores. ¿Faltas de ortografía o puros emoticones en tus posts pero más de 100,000 seguidores? Invitaciones & lugar VIP garantizado.

¿Qué me recomendó mi colega? "Participa en giveaways con gente que tenga más o menos los mismos followers que tú". Me quedé con cara de what? No sabía qué era un giveaway ni quién los organizaba, y desde luego jamás me imaginé la inversión que representaban.

Bianca Pescador

A los pocos meses de esa cena tan iluminadora conocí a una chica que organizaba sorteos en Instagram para bloggers "principiantes". Y así empezó la aventura. Empecé a participar, en promedio, en uno a la semana. Aclaración: hay de sorteos a sorteos. Los de productos (que organizábamos entre amigas) representaban aprox 100 seguidores nuevos, mientras que los de iPhones, maquillaje de Urban Decay, Kylie o Too Faced, cámaras Instax y iPads nos redituaban en 1000 o 3000, dependiendo del sponsor. Esto, aclaro, después del pico. Es decir, en un sorteo puedes ganar 5000 seguidores, pero muy probablemente pierdas 2000 en las siguientes dos semanas.

Retomando el asunto de los sponsors... Si creías que lo importante en un giveaway es quién participa, estás en lo incorrecto; lo vital aquí es quién los "sponsorea" ("apadrina", por decirlo así). Encontrar sponsors con millones de seguidores es la misión de los organizadores; convencerlos de participar es el segundo reto, cosa que en teoría debería ser fácil, pues PARA NADA lo hacen gratis. Cobran ¡y mucho! por esta labor.

Ahí es donde entra la capacidad de negociación y muchas otras habilidades más de las personas que los organizan, pues me ha tocado que, ya pactados, los sponsors se echen para atrás literal el mismo día del sorteo "porque les salió otro mejor", "se les olvidó" o "se les juntaron varios". ¿Qué pasa entonces? Caos total y múltiples quejas ya que, reitero, el éxito de los números recae en los sponsors.

Bianca Pescador

Así fue como pasé de humildes 1,300 seguidores orgánicos a 33,900 en un lapso de seis meses. Ni bien ni mal, simplemente el juego que todos jugamos. Hasta que ¿la gente? –y al parecer las marcas– se empezaron a hartar. La gente se cansó de ver rifas de iPhones en su feed y las marcas, mmmm, digamos que ya no les convino tanto... Porque claro, la tarifa por post depende en gran medida de cuánta gente te sigue. Si una blogger cobraba $2,000 pesos por post cuando tenía 50,000 seguidores, al tener 500,000 por supuesto que puede cobrar hasta $20,000 pesos. ¿Quiénes pierden? Los mismos que nos obligaron a entrarle a este infinito juego de corazones y comentarios, que es como en teoría se mide el engagement (lo que verdaderamente te hace influencer).

Para disminuir este hartazgo se inventó una nueva modalidad: los sorteos secretos, es decir, ninguno de los participantes postea nada, únicamente los sponsors. Así las marcas y tus seguidores no saben que sigues en la cacería. Para nosotros los bloggers esto significó decirle adiós al estrés de los grupos de WhatsApp, donde nos coordinábamos para postear todos al mismo tiempo; quiero que sepas que quien no lo hacía en el exacto momento era "saltado" y más tarde incluido, pero se perdía de los primeros minutos, ¡que eran valiosísimos! Para que dimensiones, en 10 minutos puedes ganar entre 1,000 y 3,000 seguidores. ¡Por supuesto que todos nos poníamos hasta dos alarmas!

¿Quieres saber qué es lo peor? La obsesión por la numeritis le ha pegado hasta a las actrices, quienes ahora al momento de hacer 'casting' deben decir cuántos seguidores tienen. ¿Poooor? ¿Será que ahora "popularidad mata talento"?

Recientemente apareció una página denunciando a los "mexican fake bloggers" que, aparentemente, han ganado miles y miles de seguidores "de la noche a la mañana". No digo que no haya quien los compre (porque se puede), pero la mayoría de su lista son más bien gente que participa semanalmente en sorteos que no son NADA baratos.

Mi primera reacción al ver esto fue "¿Será que no tienen idea del negocio?". Porque esta táctica no solo la usamos los mexicanos, es una práctica a nivel mundial. Yo recibo entre 10 y 15 invitaciones semanales a sorteos internacionales, ¡por todos los medios!: correo, WhatsApp, Instagram, Telegram... Hay infinidad de grupos cuyo único propósito es anunciar los siguientes giveaways que pueden llevar tus números a las nubes. ¿Qué importa si la gente no habla tu idioma o no tiene idea de la marca sobre la que estás posteando (porque probablemente no se vende en su país)? Lo único importante aquí es el número de likes y el engagement, para lo cual existe otra estrategia que no voy a revelar (al menos no en este post).

Especial

Pero como dicen por ahí: en el mundo no existe semejante cosa como "mala publicidad", ¡siempre es positiva! Si te soy honesta, me hubiera encantado salir en la lista de los Mexican Fake Blogger, pero supongo que 33K no es muy representativo si lo comparamos con 600K. Una amiga que sí salió al principio se entristeció, pero me comentó que muchos PRs (como se les llama a los chic@s de Relaciones Públicas) que antes la ignoraban, ahora la seguían. ¿Ves a lo que me refiero?

Finalmente, dos anotaciones: 1) hay de todo en la viña del Señor, es decir, hay sorteos que claramente son una farsa, pero te sorprendería saber cuántos bloggers éticos hay que no están dispuestos a participar en ese clase de treta (cuando es evidente, al menos; nunca falta el colmilludo). 2) Como dije, es una práctica mundial y los seguidores son reales, no robots. Son "cazatrivias", si lo quieres ver así; literal me ha tocado que la misma persona se lleve dos o tres iPhones en un mes por participar en distintos sorteos.

Muchos de los denunciados 'mexican fake bloggers' hacen contenido de gran calidad. Quizá otros tantos no, pero el tema aquí no es la compra de seguidores, sino la estrategia –los sorteos– para llegar a ellos, lo cual representa una gran inversión.

Y como en todo: cuando un servicio no nos satisface a plenitud ya no sabemos en qué red social publicarlo, pero cuando sí se cumple, ni pío. ¿A qué me refiero? A que la gente pocas veces publica que sí recibió el regalo que se le prometió, lo cual poco ayuda a la credibilidad de los organizadores. Pero entre nosotros nos vamos avisando quiénes sí son serios y quiénes solo quieren verle la cara a la gente y a los mismos bloggers, pues su reputación desde luego que se ve afectada.

¿Cambiará en algo la historia de los bloggers en nuestro país a raíz de esta cuenta? Personalmente no lo creo. A veces México me parece el mundo del revés. Ponemos en pedestales a políticos ignorantes que antes eran actores y futbolistas, mientras que a la comunidad científica ni quien la pele. Cuando algo "nos indigna" posteamos en todas las redes sobre ello, pero al final no hacemos nada. Nos reímos y hacemos los mejores memes, pero de ahí a la acción... Sinceramente creo que todo seguirá igual. Será el tiempo quien me dé –o no– la razón.

Bianca Pescador

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.