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14/11/2018 1:41 PM CST | Actualizado 14/11/2018 1:41 PM CST

Cómo aprender, financieramente, a vivir solo de nuevo

Vivir acompañado, te da una enorme ventaja económica si —idealmente— reparten los gastos en partes proporcionales.
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Vivir acompañado, te da una enorme ventaja económica si —idealmente— reparten los gastos en partes proporcionales.

Vivir solo es todo un reto que cualquier persona con ganas de crecer, tanto emocional como personalmente, debe hacer en algún momento de su vida. Ya sea que esta experiencia la vivas de forma individual o con apoyo de amigos, tu pareja o familiares, es una aventura de pros y contras imperdible.

Vivir acompañado, te da una enorme ventaja económica si —idealmente— reparten los gastos en partes proporcionales. Pero, ¿qué pasa si de la noche a la mañana te peleas con tu roommie o peor, cortas con tu pareja o deciden separarse y te dejan solo con una vida financiera que antes se dividía entre dos? Primero estarás enojado o triste, sin querer saber del mundo, bien. Ahora, toma en cuenta que desde este momento tú serás el único responsable de afrontar todos los gastos de la casa. ¿Tienes un plan de contingencia?

De los mexicanos entre los 15 y 29 años de edad, que representan el 25.7% de la población en México de acuerdo con el Inegi, reciben un salario mensual menor o igual a los $2,400 con lo que —se supone— deben solventar sus gastos personales y manutención, mientras que el 30% percibe mensualmente hasta $4,802 y solo el 24% tiene ingresos mensuales de $7,200, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Si no te has detenido a pensar cómo le harás con los nuevos gastos al vivir solo, lo más importante es que tomes un momento y contestes con sinceridad estas preguntas:

  1. ¿Tu actividad laboral te asegura un ingreso fijo?

  2. ¿Tus ingresos son suficientes para cubrir necesidades básicas más renta y pago de servicios?

  3. ¿Tienes dinero ahorrado?

Si alguna de tus respuestas fue no, lo mejor es que reorganices tus gastos y delimites otros tantos para cubrir en tiempo y forma los pagos. Para ello, toma en cuenta los siguientes puntos:

  1. "No puedo vivir sin ...". Sé realista, se acabó la vida entre dos. Haz una lista de todos los gastos que sí o sí debes cubrir, para saber sinceramente cuánto dinero destinarás a pagar deudas y gastos. Anota la periodicidad, desde las compras diarias, transporte, pago de servicio como: agua, gas, luz, renta, streaming, tarjetas de crédito. Así sabrás cuánto dinero necesitas tener disponible cada mes y no te asfixies con los nuevos gastos. Tip: para cubrir los gastos de primera necesidad y el pago de deudas, destina el 50% de tus ingresos. Ojo, el pago de deudas no deberá sobrepasar el 20% de esa proporción.

  2. "Dos no es igual a uno más uno". Compra solo que necesitas. Después de vivir en pareja al principio será difícil acostumbrarte a comprar comida para uno. Piensa en frío, la idea es evitar que tu dinero se vaya a la basura en forma de comida desperdiciada. Compra en función de las proporciones correctas, así evitarás tener fugas de dinero. Tip: haz una lista de los artículos que necesitas semanalmente.

  3. Limita tus salidas y gustos. Esto no quiere decir que dejes de salir o darte algunos gustos, sino que —por un tiempo— te limites en este aspecto para reorganizar tus gastos y sepas cuánto dinero tienes disponible para este rubro. Tip: lo ideal es que no destines más del 30% de tus ingresos para los antojos que te quieras dar.

  4. Ahorra siempre. Los imprevistos siempre llegan en el peor momento, ya sea que te enfermes, algo de la casa se descomponga o tengas alguna otra emergencia. En estos casos una tarjeta de crédito de respaldo para emergencias te puede ayudar para una situación inesperada. Tip: destina el 20% de tus ingresos para ahorrar.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de 'HuffPost' México.

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