EL BLOG
20/07/2018 6:00 AM CDT | Actualizado 20/07/2018 10:19 AM CDT

Entre las ruinas y el renacimiento de la cultura en Ciudad de México: una conversación con Paco Ignacio Taibo II

Antonio Calera-Grobet
Antonio Calera-Grobet y Paco Ignacio Taibo II.

Hablé con él por teléfono y aceptó de inmediato. A los dos días, muy temprano, tocaba el timbre de su casa para charlar entre café y cigarros con Paco Ignacio Taibo II. Ya sabemos el marco: apenas a unos días de la aplastante victoria de Andrés Manuel López Obrador sobre los otros candidatos a la presidencia, es decir, de Morena sobre el Partido Revolucionario Institucional, o en otras palabras, de la manifestación popular por la creación de un país sobre el estropicio de lo que hoy queda de él.

¿El objetivo? Reflexionar sobre cómo se piensa administrar desde el gobierno de la ciudad uno de los temas más importantes de su realidad social: su área denominada "Cultura". Transversal, asimilado celularmente a la historia, educación, la idiosincrasia de un pueblo, el tema cultural es el más transversal, más orgánicamente concatenado al bienestar y crecimiento de una población. La charla duró casi dos horas. Aquí, en dos partes, lo que se habló entre el retruécano del humo de los cigarros, Coca-Cola y café.

ACG: Gracias por recibirme en tu casa para esta entrevista. ¡Es de mañana y ya fumas H. Upmann! Qué pulmones. ¿Te parece bien que comencemos? Vayamos calentando motores. Te traigo un libro que registra un encuentro de promotores de la lectura hace casi veinte años. Mira, aquí nos conocimos tú y yo. Ahí estás tú en una mesa sobre promoción de la literatura en la ciudad. Fue en el museo José Luis Cuevas. Por cierto, este fue el segundo libro de mi editorial, Mantarraya Ediciones.

En fin, traigo a colación este detalle sin importancia porque quisiera pensar que, como nosotros y todos aquellos invitados a ese encuentro, existen miles de promotores y artistas en la metrópoli que estarán a la espera de lo que vendrá. Pensemos esta entrevista, pues, como una convidada de lo que Claudia Sheinbaum y su equipo han ido e irán tejiendo en su proyecto cultural. Imagino que los lectores de esta entrevista pudieran ser creadores, promotores, directores de espacios alternativos que estarán contentos con recibir alguna noticia sobre los grandes ejes de acción.

Hay muchas cosas por hacer y hay que comenzar a trabajar. ¿Qué traman? ¿Cuáles son los pensamientos primeros, los matices en las ideas y anhelos para vertebrar un tema tan complejo como es el cultural en la Ciudad de México? ¿Lo digo ya olvidándonos de que es CDMX?

PIT2: Mi misión durante todos estos meses fue crear el programa de Cultura. Ya está más o menos terminado, salvo detalles, pero para dar los siguientes pasos habrá que esperar a que se publique el gabinete. No podemos aún desplegar toda la información. Hay que ver quién va a dirigir la Cultura en el Distrito Federal y hacer explícito el programa que trabajamos. Lo que sí puedo decir es que va muy avanzado, eso sí.

Entre una óptica que solo vislumbra como extremos antagónicos la alta cultura y la cultura popular, hay una cantidad de realidades en el centro que hay que distinguir y atender.Paco Ignacio Taibo II

El acuerdo con Claudia Sheinbaum fue crear un equipo que construyera el programa de Cultura. Estuvimos trabajando a lo largo de estos meses; nos hemos entrevistado con cerca de 1200 creadores de diferentes disciplinas: artistas callejeros, payasos, escritores, teatreros, bailarines, músicos, todos tratando de encontrar claridad en las demandas de la comunidad y en las necesidades de la sociedad. El eje del programa es, como Claudia Sheinbaum ya lo ha mencionado varias veces, librar una batalla por la descentralización cultural de la Ciudad de México. Tienes, por ejemplo, un corredor que va desde Tlalpan hasta la Cuauhtémoc, llega hasta Azcapotzalco; pero luego tienes un desierto en el norte, en el este y en el oriente de la ciudad, en donde es evidente la ausencia de infraestructura. Eso se terminará.

ACG: Entendido, en lo formal se irá a la periferia, a fincar nuevos epicentros culturales. Ahora bien, de fondo, ¿cuáles serán las maneras de trabajar?

PIT2: El eje del proyecto será detectar las deficiencias de la Secretaría de Cultura y de los ayuntamientos donde están los problemas más graves, porque en algunos lugares la cultura fue manejada por el maestro de guitarra que era en verdad primo del delegado. Nepotismo. Y además, al mismo tiempo, debemos ir construyendo una serie de mecanismos que permitan ir de abajo hacia arriba.

Pensamos entonces en la idea de crear un millar de festivales al año en los barrios, en los espacios donde nunca ha habido un festival cultural, y combinar ahí música, literatura, artes escénicas. Hay que crear centros de innovación en la participación comunitaria y darles un uso mixto: salud, desarrollo social, biblioteca, ludoteca, ciber-escuela. Es urgente. Y bueno, hay que reactivar la política de las Fábrica de Artes y Oficios, los FAROS. También es necesario resolver los problemas de la difusión porque numerosas veces se ha tenido oferta de la que no se entera nadie. Además, buscamos resolver el problema del pago a pie de escenario o de concierto, de la gente que crea en la ciudad; porque a muchos creadores les tomaba meses cobrar.

CUARTOSCURO.COM
Jóvenes de diferentes faros de Ciudad de México celebran el 15 aniversario de este proyecto de promoción cultural con un espectáculo en el teatro de la ciudad. 21 de junio de 2015.

Estaremos lanzando el proyecto del regalo de un millón de libros, establecer una idea clara de la política museística y su integración, chilanga pero también ligada a la federal. Habrá que abrirnos y trabajar también de la mano de las instituciones de educación superior e incluso de la iniciativa privada. Por ejemplo: detectando colecciones importantes que están en sótanos. Queremos hacer cosas grandes. Crear un programa que cubra dimensiones de un amplísimo espectro, por ejemplo, crear la credencial del "Trabajador callejero". Una cédula que aclare que existen trabajadores a ras de piso, trabajando en campo, que le vindique como agente cultural y le brinde respeto, con un apoyo telefónico para su protección en la Secretaría de Cultura y, muy importante, entendamos que su labor le brinda alegría a nuestra ciudad.

Queremos organizar la recuperación del Zócalo como centro de grandes festivales populares y gratuitos. Queremos levantar programas como el que contempla crear la casa del cómic en la Ciudad de México y así darle salida a la tentación de millones de jóvenes de ver buenas historietas. Por otro lado está el pendiente mayor que es resolver el estado en que se encuentra la red de bibliotecas. Y algo muy importante, Claudia Sheinbaum ya anunció que el presupuesto de Cultura en el Distrito Federal va a duplicarse. Esta cifra, por sí misma, representa ya la posibilidad de una explosión cultural, si pensamos que en ciudades como Nueva York aumentó solo en un 2%, en Chicago el 5% y en Barcelona el 3%. Es muy importante saber esto.

Se trata entonces de un programa de gran ambición, sobre todo en el eje de democratizar desde abajo la oferta cultural y al mismo tiempo crear segundos niveles de oferta de calidad, aprovechar, sobre todo, el talento inmenso que hay en la ciudad y que está fragmentado, desaprovechado, maltratado.

Antonio Calera-Grobet
Paco Ignacio Taibo II: "Queremos organizar la recuperación del Zócalo como centro de grandes festivales populares y gratuitos".

ACG: Déjame ir al pasado. Cuando llegó Cuauhtémoc Cárdenas al poder en 1997 como primer gobierno electo de la ciudad —que era la manera en que se presumía a sí mismo—, todos estuvimos amarrados por un frenesí particular. Ahí estuvimos en el Zócalo, como hace unos días con López Obrador, festejando un ánimo de renacimiento sustancial. ¿Lo recuerdas? Y bueno, llegó Alejandro Aura a dirigir el ese entonces Instituto de Cultura. Yo trabajé ahí con él. Cientos y cientos de promotores tuvieron en sus manos la ejecución de su programa. Y las cosas se dieron de manera que no todo llegó a buen puerto.

Quiero recordar con esto que, me da la impresión, no se puede fallar más. Ya hubo un primer intento de mejorar las cosas. Un intento triple, si se toman en cuenta las gestiones culturales de la mano de Andrés Manuel López Obrador y Rosario Robles. Recordemos las gestiones de Enrique Semo o Raquel Sosa. Este es un caso distinto al que supongo tendrá Alejandra Frausto quien, como Secretaria de Cultura de los Estados Unidos Mexicanos, tendrá a su cargo, por primera vez, el manejo de la Cultura a nivel federal desde un partido, llamémoslo de alguna manera rápida, de oposición.

Me da la impresión de que hay que reconocer la existencia de un gran boquete por resanar. Por ejemplo, que entre una óptica que solo vislumbra como extremos antagónicos la alta cultura y la cultura popular, hay una cantidad de realidades en el centro que hay que distinguir y atender. Quisiera que platicáramos de tres círculos concéntricos: el de los espacios culturales independientes o alternativos, el de los promotores que laboran en ellos y el de los creadores que son fomentados por estos espacios. Ahí siento que la Secretaría ha sido incapaz de vislumbrar con claridad qué espacios independientes hay para ocuparlos, qué creadores hay para invitarlos, qué promotores han hecho ese trabajo en verdad comunitario desde toda la vida. Y además de abajo hacia arriba, como estalagmita.

Esos promotores en Gustavo A. Madero, en Iztacalco, en Magdalena Contreras o Cuajimalpa nunca son invitados a apoyar. Dos puntos: mientras no haya un índice onomástico de creadores, un directorio actualizado de espacios y sus promotores, se seguirá invitando a los amigos, a los ajonjolíes de todos los moles. Y eso es nepotismo, es corrupción. Por otra parte, casi nunca se invita a ayudar a estos grupos que menciono de creadores y promotores, que por lo demás saben más de la comunidad en la que se insertan que cualquier burócrata en oficina. ¿No crees tú que deberíamos de empezar por ahí?

Pensamos entonces en la idea de crear un millar de festivales al año en los barrios, en los espacios donde nunca ha habido un festival cultural.Paco Ignacio Taibo II

PIT2: Te cuento que ya empezamos, no en términos de construir un índice, porque toma mucho tiempo armarlo, sino en términos de concretar la manera de cómo las instituciones, y en particular la Secretaría de Cultura, tienen que operar en la sociedad. Entre las miles de conversaciones que hubo estuvimos hablando con centros independientes, básicamente surgidos a partir del debate y la promoción del rock, que son los que tienen una identidad más fuerte, y salieron cosas muy raras ahí.

Desde ver que les hacen falta cosas elementales como una escalera de incendios, hasta que no exista una red informativa que los cubra y proteja. Ese es el primer problema: contactar a estos núcleos organizados y luego apoyarlos en el camino, al mismo tiempo que acabar con la retahíla de hablar de cultura de élite contra cultura de minorías. Hay diferentes ofertas según los públicos y sus intereses. Y en eso debo decir que las puertas no están cerradas. Si un sector no sabe si le va a gustar la música clásica porque nunca ha llegado ahí, entonces tendremos que llevarla y tejer una combinación entre lo que se pide y lo que se puede ofrecer para generar un servicio integral. Y siempre partiendo de una política de ensayo-error-corrección, ver qué funciona y qué no, qué interesa y qué no.

Y en verdad que habrá que vincular cada oferta de espectáculo cultural con todas las posibilidades de apreciación y sensibilización. Por ejemplo, con la creación de talleres de barrio en cada una de las escuelas, la elaboración de sistemas de promoción de artesanía creativa, no simplemente para generar una falsa oferta de empleo sino para generar cobertura. Por otro lado, reactivaremos el programa "Artes por todas partes". Esto permitirá que estos núcleos de creadores independientes que mencionas accedan a los apoyos de la Secretaría. ¿Y quiénes van a ser los seleccionadores, los jurados? Los que los mismos creadores o promotores elijan. Democratizaremos las decisiones, no las crearemos verticalmente desde la Secretaría. Por otro lado, ya lo apuntaba, hay que armar una buena red de difusión: incorporar a ella a los que están haciendo cosas. Que lo que se haga se difunda por toda la ciudad.

ACG: Hay que profesionalizar al promotor cultural. La gestión de actividades culturales, la ingeniería y difusión de espectáculos son carreras universitarias. O bien invitar a ayudar a los que se hicieron en el camino por vocación y se la saben de veras. Como se quiera, una de otra, pero debemos de saber que hay cualquier cantidad de gente en las oficinas de gobiernos delegacionales, estatales y federales que no tienen la más remota idea de las maneras de este oficio y no solo ostentan un trabajo para el cual no están calificados sino que ejercen presupuesto sin ningún límite o supervisión.

PIT2: Ese es un tema vital. Necesitaremos a un millar de promotores culturales para poner en marcha este programa. La primera oferta es: "Súmense a la aventura haciendo lo que saben hacer, que es la inserción en la comunidad, detectar intereses y proponer". Será un reto contratar promotores y talleristas dispuestos a enseñar. Que el que sepa hacer algo tendrá que enseñarlo. Hemos trabajado de una manera muy cercana para hilar fino y grueso.

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