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04/05/2018 7:02 AM CDT | Actualizado 05/05/2018 8:13 AM CDT

Micromachismos, siempre presentes (lamentablemente)

Como mujeres, es muy difícil darse cuenta y luchar en contra de todas las microviolencias que sufrimos.
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Como mujeres, es muy difícil darse cuenta y luchar en contra de todas las microviolencias que sufrimos.

Estadísticamente, las mujeres siempre hemos tenido más obstáculos que los hombres para alcanzar todo tipo de libertades (INEGI, 2018). Ya sea en la vida cotidiana o en eventos específicos, a diferencia de los hombres, se espera que antes de realizar cualquier acción atendamos reglas y responsabilidades extra.

Una representación de lo complicado que es ser mujer día con día en esta ciudad, este país y este mundo es el micromachismo. Según Laura Maestre, los micromachismos son "determinadas pautas de violencia justificadas dentro del patriarcado, son violencias social y jurídicamente aceptadas, minimizadas y toleradas, pero que, sin embargo, tienen efectos en las personas y su bienestar [...] en la mayoría de los casos son invisibles". Al decir que en la mayoría de los casos son invisibles, Maestre señala el gravísimo y arraigado problema que tenemos en cuanto al machismo en todos sus matices.

Mi experiencia

Como mujeres, es muy difícil darse cuenta y luchar en contra de todas las microviolencias que sufrimos. También es complicado aceptar que estas microrepresentaciones del machismo nos afectan de maneras reales y directas, ya que se acumulan y crean un imaginario cultural que acepta ataques cada vez más graves, hasta llegar a los 6.4 feminicidios diarios que enlutan a México de manera permanente.

Tener conciencia sobre los micromachismos y sus consecuencias ha cambiado mi vida cotidiana; la manera en la que veo cine y televisión, la manera en la que proceso comentarios o consejos dirigidos hacia mí u otras mujeres, la manera en la que converso con otras/os, la manera en la que tomo clase, la manera en la que veo redes sociales, la manera en la que me mortifico cada vez que me doy cuenta que yo también llego a hacer aseveraciones micromachistas.

Comentarios como el del "troll" que me llamó feminazi, proveen de un espacio seguro para que el siguiente comentario pudiera existir, en el que se me amenazó de violación y asesinato.

Es imposible imaginar la cantidad de veces que me han hecho comentarios micromachistas y yo los he aceptado porque no los registré, porque en mi mente y en la del otro es completamente normal, comprensible y aceptable escuchar o decir algo como "¿y en tu casa quién cocina, tu mamá o la muchacha?" o "a las mujeres no se les debe pegar ni con el pétalo de una rosa, son seres frágiles y hermosos".

Me entristezco cada vez que escucho un comentario micromachista, pero es aún peor cuando respondo algo al respecto como "no, pues no a fuerzas tiene que cocinar una mujer" o "a nadie se le debe pegar a menos de que esté atentando en contra de tu persona, sea hombre o mujer" y me contestan que soy una exagerada y una intensa, que de todo me ofendo, que no aguanto nada, que nada va a cambiar porque así es el mundo. Respuestas que, en sí, son micromachistas; capas y capas, siglos y siglos que hacen de la batalla contra el machismo algo sumamente complejo y polémico.


Cuando denuncié en Facebook a un acosador que se masturbó en frente de mí en el metro y mi caso se volvió viral, en los comentarios pude ver todos los matices aceptados de la violencia en nuestra sociedad; empezaban con el trillado "arriba el patriarcado, vieja feminazi" (como si el patriarcado no estuviera arriba), seguido por el "nada más fue una chaquetita, de qué chillan, pinches viejas", rematado con el "por eso las matan, ojalá te violen para que se te quite lo verguera".

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Identificar los micromachismos es el primer paso para cambiar.

Comentarios como el del "troll" que me llamó feminazi, proveen de un espacio seguro para que el siguiente comentario pudiera existir, en el que se me amenazó de violación y asesinato. Por eso me asustan y me duelen los micromachismos, porque son muchos y no son aislados, y no desaparecen sin tener consecuencias.

Es difícil darse cuenta de lo afectadas/os que estamos por las ideas que siempre se nos han impuesto, pero podemos luchar ante ello sabiendo identificar, cuestionar y denunciar todo tipo de machismos.

Dentro de la horrible situación que vivimos las mujeres en México, soy privilegiada. Que el aspecto micro del machismo sea mi mayor problema muestra la compleja red que une clasismo, racismo, machismo, homofobia, transfobia, etc. que sufren otrxs cada día, todo de golpe (muchas veces literalmente a golpes).

Soluciones y conclusiones

Luis Bonino llama a los micromachismos "obstáculos y también resistencias para la igualdad con las mujeres en lo cotidiano". Creo que esa descripción es sumamente precisa, ya que aunque sea dicho con intenciones "positivas", un micromachismo está frenando el proceso para que las mujeres seamos consideradas merecedoras de las mismas oportunidades que los hombres, sin todas las expectativas machistas y normalizadas que se tienen para nosotras.

Una sociedad que acepta comentarios como los que todas/os escuchamos e incluso decimos cada día está cegada ante muchas cosas. No entendemos que la violencia no brota de la nada, que viene de muchas situaciones pequeñas que durante siglos hemos aguantado y perpetuado. Como víctimas del patriarcado, tanto mujeres como hombres sentimos que a veces es más fácil no cuestionarnos el lenguaje, las costumbres, lo que hemos escuchado siempre de gente de confianza y lo que hemos visto en los medios de comunicación. No logramos entender que antes de que una mujer es asesinada, violada o golpeada, escucha muchas veces "¿estás enferma? Ah no, no te maquillaste", "no vayas tan corta que luego se te quedan viendo", "ayúdame a lavar los trastes, tu hermano y tu papá ya terminaron de comer".

Es difícil darse cuenta de lo afectadas/os que estamos por las ideas que siempre se nos han impuesto, pero podemos luchar ante ello sabiendo identificar, cuestionar y denunciar todo tipo de machismos, desde los más comunes y cotidianos hasta los más fuertes y dolorosos.

Fuentes y estudios consultados

  1. Bonino, Luis, "Los Micromachismos", Revista La Cibeles, Madrid, no. 2, 2004.
  2. Maestre, Laura, "Micromachismos, microviolencias y propuestas de intervención para su neutralización en mediaciones", [Web], España, 2015, Studylib.es, < http://studylib.es/doc/6617271/micromachismos--microviolencias-y-propuestas-de-intervenc...>, 1 abr. 2018.
  3. INEGI, "Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer (25 de noviembre)", México, 2017, Www.inegi,org.mx, <http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2017/violencia2017_Nal.pdf>, 2 abr. 2018.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.