EL BLOG
08/03/2018 7:00 AM CST | Actualizado 08/03/2018 8:42 AM CST

Guía de supervivencia en un país machista

MARGARITO PÉREZ RETANA/CUARTOSCURO.COM
La hermana de Mercedes Sierra Hernández llora en Jojutla durante la marcha de estudiantes para exigir justicia en el feminicidio de Mercedes, de 22 años y estudiante de la Escuela de Estudios Superiores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. El pasado 28 de febrero el cadáver de la joven fue localizado en un baúl en la habitación donde vivía con su novio, quien es el principal sospechoso y se encuentra detenido. 5 de marzo de 2018.

A veces siento que ser feminista es como ser una gota de aceite en un vaso de agua. A pesar de que entre feministas nos encontramos y apapachamos, fuera de nuestra burbuja feminista el mundo es hostil y machista. El sexismo viene de todo tipo de persona, nuestros papás, nuestros tíos, nuestras parejas, nuestros colegas, jefes, etc. Somos minoría todavía cuando deberíamos ser mayoría. No hace falta el primo que se haga el chistoso y "haga un chiste" fuera de lugar, misógino y profundamente ofensivo.

Dijo la activista mexicana Nancy Cárdenas Martínez: "La conciencia feminista nunca llega como un regalo. Es más bien una iluminación paulatina que se va apoderando de una persona sin que esta pueda hacer nada por impedirlo". Ahora sí que una vez que se es feminista, no hay vuelta atrás. Y no es un regalo, muchas veces es una cruz con la que tenemos que cargar y por la cual terminamos peleadas con muchas personas.

Entonces, ¿cómo le hacemos para sobrevivir en un país machista? Esto es algo que me he preguntado mucho, porque a veces la verdad una se quiere rendir y tirar la toalla. Digo sobrevivir en el sentido de "sobrellevar", ya que a 7 de nosotras nos asesinan diariamente por ser mujeres. Esta guía no es una guía de defensa ante esas situaciones de violencia, sino una guía para sobrellevar el machismo casual y no tan casual, de la gente a nuestro alrededor.

Vivimos en un mundo en el que cuando eres una mujer con convicciones claras y luchas por ellas, te tildan de intensa, de conflictiva y de "malcogida".

Amiga feminista, siga estos consejos:

Recordar que no nacemos machistas, nos hacen: No nacimos machistas. Tampoco feministas. Nos han construido para que lo seamos. Hay que recordar que la gente a nuestro alrededor solo está actuando conforme a la norma. Hay que ser empáticas y recordar que nuestro proceso como feministas también ha sido paulatino y doloroso. No son machistas necesariamente porque quieran serlo, sino porque así los hicimos.

Aprender a escoger nuestras batallas: A veces lo único que necesitamos para calmarnos es respirar profundo. Si tu jefe que tiene más de 60 años te dice algo sexista, puede salir contraproducente (para ti) que le digas algo, entonces lo único que queda es respirar y aguantar. Lo siento. Me gustaría tener un mejor consejo pero una va escogiendo qué batallas sí pelear y cuáles mejor dejar ir.

Rodearse de gente consciente: Recomiendo tener amigas feministas 10/10. De verdad cambia tu vida no tener que explicarte todo el tiempo, encontrar un apapacho y contar un suceso y que alguien simplemente entienda es lo máximo.

Poner límites: Hay veces en las que ya estamos hasta el tope y se vale poner límites y decir "hasta aquí". Yo me salí de un grupo de WhatsApp familiar porque constantemente me agredían en forma de "chistes". Claro, al final a la que tildan de exagerada y conflictiva es a mí, pero por lo menos yo ya no me tengo que estar fumando su sexismo y sus agresiones. No dejan de ser mi familia, pero por lo menos les limité. Y mi paz mental mejoró. A veces vale la pena aventarse a decir "ya no más" para la salud mental propia.

Si todo falla, mandar a volar al mundo: Hay ocasiones en que ciertas cosas sí ameritan una salida dramática y final. Quien sí se pueda dar el lujo de renunciar porque tiene un superior machista, hacerlo. Quien pueda denunciar por acoso, hacerlo. A veces sí es necesario quemar los puentes y no pasa nada. Se vale. No tenemos que ser dóciles y aguantar absolutamente todo. Hay consecuencias.

Las revoluciones no se logran pidiendo las cosas por favor y gracias. Los cambios no se generan haciendo las mismas cosas que se hacen siempre. Los cambios se generan poniendo a la gente a pensar, a empatizar, haciendo que a las demás personas les importe. Esto quiere decir que nos vamos a pelear con gente en nuestra vida. Inclusive con otras feministas. El conflicto y las crisis son necesarios (diría que esenciales) para el cambio.

Vivimos en un mundo en el que cuando eres una mujer con convicciones claras y luchas por ellas, te tildan de intensa, de conflictiva y de "malcogida" (1. claaaaro, porque ¿con buen sexo todo se arregla? ¡Se cancela el feminismo! Ya "me cogieron" bien! 2. Como dice Malena Pichot en su especial de comedia "Nunca entendí lo de 'malcogida' ¿Ustedes lo hacen mal y el insulto es para nosotras?").

Pero al centro de todo, hay comunidad. Así que amigas, yo les diría que no desesperen. Que se armen con ese fuego y esa ansia de cambio que tienen dentro y la canalicen. Que armen grupos de desahogo con sus amigas. Que busquen a otras como ustedes. Individualmente tal vez somos gotas de aceite en vasos de agua, pero juntas vamos haciendo nuestro charquito de aceite.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.