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22/06/2018 12:13 PM CDT | Actualizado 22/06/2018 1:31 PM CDT

El Big Brother chino

Oscar Wong via Getty Images
Human Rights Watch lo ha llamado "escalofriante".

A partir de la primera década de este siglo los gobernantes chinos se plantearon la pregunta de para que más podía utilizarse la información personal de cada individuo, aparte de determinar su condición para recibir créditos o no.

Los tecnócratas propusieron implementar un sistema de calificación social, es decir, un sistema de control basado en su comportamiento en la sociedad de acuerdo al gobierno.

El sistema ya se está implementado y es conocido como el de "calificación de la reputación", mediante el que las plataformas en línea intentan obtener retroalimentación sobre la fiabilidad del proveedor y del cliente. Este sistema está diseñado para "aumentar la conciencia de la integridad y el nivel de confiabilidad en la sociedad china" y se centra en cuatro aspectos del comportamiento: "honestidad en los asuntos gubernamentales", "integridad comercial", "integridad social" y "credibilidad judicial".

Como dicen por ahí: "Mantener la confianza es glorioso, romperla es una desgracia".

El principio es más o menos que todos empiezan con una calificación base de 100 puntos. De ahí se pueden ganar "buenos puntos" por ejemplo, al hacer buenas obras como separar y reciclar correctamente la basura. Por otro lado el tipo de comportamiento que el estado considera como anticultural, o antisocial y que provoca que se pierdan "puntos" o "comportamiento deducible" incluye hacer una reservación en un restaurant y no presentarse sin cancelar, brincarse los controles de acceso del metro, tirar basura en las calles, cruzar una calle a la mitad, postear criticas falsas de productos y establecimientos.

Bajo este programa a 9 millones de chinos con "calificación social" baja, de acuerdo a cifras oficiales reportadas por el Channel News Asia, se les ha prohibido comprar boletos aéreos domésticos, viajar en trenes preferidos y han sido limitados en sus "opciones de lujo" como comprar boletos clase "business" en trenes y aviones.

Otros tipos de comportamiento malo incluyen pasar mucho tiempo en juegos de video, gastar dinero en compras frívolas (recuerdos de políticos y esposas mexicanos en Rodeo Drive), difundir noticias falsas (como las "fake news" del Sr. Trump y el caso resuelto de Ayotzinapa) especialmente las criticas al gobierno y las relacionadas con ataques terroristas y seguridad en los aeropuertos.

De acuerdo a Beijing News, el año pasado 17 personas que rehusaron a cumplir con el servicio militar fueron prohibidas de registrarse para la educación superior, inscribirse a la preparatoria o continuar con sus estudios. También se les prohíbe inscribir a sus hijos en escuelas privadas y exclusivas, aspirar a trabajos en las empresas propiedad del gobierno (casi ninguna en China) y en el sector de la banca.

Por otro lado , aquellos con "buenas calificaciones" pueden recibir "visto bueno" acelerado para viajes a Europa y (de acuerdo a la BBC) como le sucedió en 2015 en Beijing a una mujer no identificada quien pudo hacer una reservación en un hotel sin tener que dejar ni tarjeta de crédito ni deposito en efectivo debido a su buena calificación. Otros beneficios incluyen descuentos en sus recibos de la electricidad y agua, rentas sin depósitos y claro, mejores intereses en los bancos. Finalmente el señalar y apenar públicamente es otra táctica al igual cuando una notificación del gobierno insta a las compañías a checar la lista negra de "calificación de la reputación" antes de dar trabajo u otorgar contratos.

Human Rights Watch lo ha llamado "escalofriante", mientras que otros le llaman "un vistazo al futuro de Big Brother fuera de control" en tanto algunos ciudadanos chinos han comentado que: "ya nos está haciendo mejores personas".

Interesante perspectiva de quienes han crecido en este sistema cuando un empresario de 32 años, únicamente identificado como Chen le compartió a "Foreign Policy" que: "siento como si en los últimos seis meses el comportamiento de la gente ha mejorado; por ejemplo, cuando manejamos ahora ya nos detenemos antes de las rayas de peatones. Si no lo haces te van a quitar puntos. Antes nos preocupábamos de perder puntos, ahora ya nos acostumbramos".

Como dicen por ahí: "Mantener la confianza es glorioso, romperla es una desgracia".

Para los mexicanos esto debe servir como una llamada de atención doble: cuidado cuando vayan a china y cuidado con los aspirantes a Big Brother también conocidos como candidatos a la Presidencia.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.