MÉXICO
14/02/2019 8:08 AM CST | Actualizado 14/02/2019 8:10 AM CST

Robo y violencia cotidianos en el Centro Histórico. Caso: La Bota

Al menos diez comercios, entre ellos bares y restaurantes, han enfrentado hechos de inseguridad en los últimos dos años en el Centro Histórico de CDMX.

Desde hace dos años, al menos 10 establecimientos comerciales, restaurantes y bares del llamado corredor cultural del Centro Histórico, ubicado entre 5 de febrero e Isabel la Católica, en calles como San Jerónimo, Regina y Mesones han enfrentado diversos actos de violencia e inseguridad.

Locatarios y comensales han referido que entre los casos más relevantes se encuentran los de Regina 54, donde el año pasado, un presunto grupo delictivo tomó posesión del establecimiento Dezib; también La Caverna Marinera ha sido señalado como un punto de riñas y asaltos a comensales.

En el número 70 de San Jerónimo, en Terraza Barullo's, también se han reportado hechos violentos y riñas; se clausuró el establecimiento hace algunos meses y ahora, de manera clandestina, se venden bebidas alcohólicas. Es señalado como un punto de venta de droga.

Hace unos meses el bar El Silencioso tuvo que cerrar por intimidaciones de supuestos grupos criminales.

Especial
Uno de los agresores golpea a un empleado y lo amenaza con regresar para vengarse. Los hombres dejaron destrozos como botellas de salsa rotas; en el baño había sangre de los empleados.

El caso más reciente ocurrió el pasado 28 de enero en la Hostería La Bota, donde, al menos ocho sujetos ingresaron al establecimiento y lesionaron a siete trabajadores, dos de ellos de gravedad.

De acuerdo con un video de cámaras de seguridad al cual tuvo acceso Excélsior,todo inicia a las 22:48 horas, cuando dos sujetos que caminan sobre San Jerónimo ingresan a este restaurante e intimidan a dos comensales para que les entreguen dinero. En ese momento uno de los meseros interviene y les pide que se retiren, los desconocidos y personal del local se hacen de palabras y luego uno de los agresores golpea a un empleado, amenazando que regresará para vengarse por no permitirle extorsionar a la clientela.

Cinco minutos después, a las 22:53 horas, regresan los dos sujetos con otros seis acompañantes, ingresan a La Bota para iniciar una riña contra los empleados y comensales; había una ocupación de 26 personas.

En la confrontación, el encargado y un cocinero sufrieron severas lesiones, el primero tuvo fractura de nariz, de costilla, perdió un diente y fue suturado del labio. Mientras que el segundo tuvo heridas profundas de más de cuatro centímetros en el pómulo derecho y nariz.

Especial
Otros agresores que entraron a la Hostería La Bota aventaron sillas y causaron destrozos luego de que se les impidió robar a los comensales.

Los propietarios de La Bota Antonio y Adrián Calera-Grobet, así como Luis Alcocer Grobet, señalaron que desde el comienzo del ataque se marcó al 911 para solicitar la presencia policiaca, la cual llegó 35 minutos después, cuando los agresores se habían retirado.

"Cuando tomaron mi llamada preguntaron cosas absurdas como si podía calcular la edad de los agresores, si alcanzaba a ver qué tipo de armas portaban; pero si hubieran tenido un tiempo de respuesta inmediato, no hubiéramos sufrido las lesiones que tenemos", dijo a Excélsior uno de los dos empleados que resultó gravemente heridos.

Desde 2007, esta zona comenzó a funcionar como una alternativa cultural y gastronómica, después de que el gobierno capitalino iniciara la renovación de la imagen urbana para contraatacar la inseguridad que se vivía en esta región.

Este texto se publicó originalmente en Excélsior.