MÉXICO
14/02/2019 5:00 AM CST | Actualizado 14/02/2019 5:00 AM CST

Hay país, pero no hay maíz

Los riesgos en la propuesta del gobierno para incrementar la producción nacional.

Uno de los principales factores que determinan la baja productividad en algunas regiones del país es el elevado porcentaje de productores con menos de 20 hectáreas.
Ana Rascon / EyeEm via Getty Images
Uno de los principales factores que determinan la baja productividad en algunas regiones del país es el elevado porcentaje de productores con menos de 20 hectáreas.

Tercera entrega de cinco. Análisis de la propuesta de desarrollo para el campo por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Tres datos:

  • México importa el 90% del maíz amarillo que consume.
  • En 2017, las importaciones de maíz amarillo ascendieron a cerca de 15 millones de toneladas, generando un déficit comercial de 89%.
  • Desde 2001, las importaciones de maíz amarillo han pasado de 2.86 millones de toneladas a 14.3 millones en 2017, lo que representa un incremento de 400%, el equivalente a una tasa promedio de 11% anual.

México en el mundo

La domesticación del maíz por los seres humanos comenzó hace 9 mil años en México. Desde entonces, debido a sus múltiples usos, se ha convertido en el cereal más producido en el planeta. En 2017, la producción de maíz grano a nivel mundial fue de 1,134 toneladas, nivel que representa casi el doble de lo registrado en el año 2000. Este volumen de producción se compone principalmente de dos variantes: maíz blanco y maíz amarillo. A nivel mundial, el maíz amarillo representa el 90% de la producción total, mientras que el 10% restante corresponde al maíz blanco. Sin embargo, en México la producción de maíz en 2017 fue de 27.76 toneladas, de las cuales el maíz blanco representa el 86% de la producción nacional y el amarillo equivale al 7%. El porcentaje restante corresponde a maíz de distintos colores, como el azul o el morado.

México es el 7º productor a nivel mundial por volumen, pero la productividad promedio lo sitúa en el lugar número 82.

A nivel mundial, México ocupa la séptima posición en producción de maíz grano, contribuyendo con el 2.4% de la producción mundial. Los cinco principales países productores son: Estados Unidos, China, Brasil, Argentina e India, los cuales concentran el 71% de la producción total.

País

Producción (Millones de toneladas)

Estados Unidos

370.9

China

259.1

Brasil

97.7

Argentina

49.5

India

28.7

Indonesia

28.0

México

27.8

Ucrania

24.7

Sudáfrica

16.8

Rumania

14.3

Fuente: FAO

A pesar del elevado nivel de producción de los principales productores de maíz en el mundo, estos no son los que registran mayor productividad por hectárea. A escala mundial, el mayor rendimiento en la producción de maíz en 2017 se registró en Emiratos Árabes, con 26.7 toneladas por hectárea. Estados Unidos, el mayor productor, se ubica en la posición número once en cuanto a productividad, con un rendimiento de 11.08 toneladas por hectárea. Por su parte, la productividad en México se ubicó en 3.8 toneladas por hectárea, ocupando el lugar 82 a nivel mundial.

A nivel nacional, los tres principales estados productores de maíz grano contribuyeron con el 45% de la producción total.

El maíz en México se produce principalmente en Sinaloa (22.2%), Jalisco (14.5%), y el Estado de México (8.0%). En el país se cosecharon 5.6 millones de hectáreas en 2017, ubicadas principalmente en Sinaloa (9.9%), Chiapas (8.4%), Puebla (8.3%), Oaxaca (8.2%) y el Estado de México (7.6%).

Si bien el rendimiento promedio en el país es de 3.8 toneladas por hectárea, al interior hay diferencias significativas entre los estados. Mientras que Sinaloa, que se dedica principalmente a producir maíz blanco, tiene un rendimiento por hectárea de once toneladas, San Luis Potosí, tiene un rendimiento de 1 tonelada por hectárea.

Más de la mitad de la producción nacional de maíz blanco se utiliza para consumo humano, mientras que el maíz amarillo se utiliza en su mayoría en el sector pecuario, como alimento para el ganado y la industria almidonera.

En cuanto a la demanda, México mantiene un superávit en la producción de maíz blanco. De acuerdo con la Planeación Agrícola Nacional, la demanda esperada por este tipo de maíz en 2016 fue de 23.7 millones de toneladas, las cuales fueron cubiertas en su totalidad por la producción doméstica, que ascendió a 24.3 millones de toneladas. En contraste, la demanda por maíz amarillo en 2016 fue de 14.84 millones de toneladas, mientras que la producción nacional no ha rebasado los 5 millones de toneladas en los últimos 10 años, por lo que el país ha registrado un déficit comercial constante en este cultivo durante los últimos años. En 2017, las importaciones de maíz amarillo ascendieron a cerca de 15 millones de toneladas, generando un déficit comercial de 89%.

ASSOCIATED PRESS
Un hombre de la comunidad maya del Tabi, en Yucatán, cosecha maíz. (AP Foto/Eduardo Verdugo)

¿Y el maíz amarillo?

Desde 2001, las importaciones de maíz amarillo han pasado de 2.86 millones de toneladas a 14.3 millones en 2017, lo que representa un incremento de 400%, el equivalente a una tasa promedio de 11% anual. En 2030 se espera que la demanda nacional por maíz amarillo aumente a 23.28 millones, mientras que la producción sólo alcanzaría 4.92 millones de toneladas. Como consecuencia es probable que las importaciones de este tipo de maíz aumenten al menos en un 30% para ese año.

De los 15 millones de toneladas de maíz amarillo que México importó en 2017, el 95% provino de Estados Unidos. El 5% restante fue originario de Brasil, Argentina y Rusia. Lo anterior ha resultado en una elevada exposición del sector ante cualquier cambio en el enfoque de las políticas de comercio internacional de Estados Unidos. En 2018, la renegociación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá no diferenció entre los precios del maíz blanco y maíz amarillo, a pesar de que este último tiene un costo de producción mayor, situación que pone en desventaja a los productores nacionales del maíz amarillo.

¿Qué tendría que hacer el gobierno de AMLO?

En general, en lo que respecta al maíz en México, existe un área de oportunidad muy importante en los niveles del rendimiento por hectárea de este cultivo. La estrategia del gobierno para aumentar la producción nacional debería considerar la inclusión de los pequeños productores en el mercado y generar los incentivos suficientes para que estos utilicen paquetes tecnológicos mejorados e infraestructura que aumente la rentabilidad de sus tierras.

Adicionalmente, se debe reconocer que uno de los principales factores que determinan la baja productividad en algunas regiones del país es el elevado porcentaje de productores con menos de 20 hectáreas. Según datos del Censo Agrícola Ganadero de 2007, más del 70% de los productores de maíz en México tenían menos de 5 hectáreas. La alta desagregación del sector ha ocasionado que los costos de inversión por hectárea para aumentar la productividad sean muy elevados. Una posible alternativa sería promover esquemas de cooperación entre pequeños productores de manera que pudieran unir esfuerzos y obtener mayor poder de negociación con proveedores y compradores. De esta manera se aumentaría la producción y gradualmente se reduciría la dependencia del país hacia las importaciones de maíz amarillo.

¿En qué regiones se tendría que enfocar?

Los cinco estados con menor rendimiento del país son: San Luis Potosí, Yucatán, Quintana Roo, Nuevo León y la Ciudad de México, con un rendimiento menor a 1.3 toneladas por hectárea, por lo que un aumento en el rendimiento en dichas entidades tendría un impacto importante en la reducción del diferencial de rendimientos en México.

Adicionalmente, cabe destacar que la península de Baja California registró en 2017 dos de los rendimientos más elevados del país (7.6 toneladas por hectárea en Baja California Sur y 9.3 toneladas en Baja California). Sin embargo, se ubica dentro de los estados con menor producción a nivel nacional, por lo que podría buscarse aumentar la superficie sembrada en dicha región.

Por otro lado, los estados de México y Michoacán, registran rendimientos por debajo de las 5 entidades más productivas del país, sin embargo, se ubican en los primeros lugares a nivel nacional en cuanto a producción y superficie sembrada. Si se consigue aumentar en rendimiento en estos estados, se tendría un impacto considerable en la producción total del país.

Los riesgos ante la propuesta de Morena

La propuesta del gobierno de AMLO para lograr reducir el déficit comercial en este cultivo y mejorar las condiciones económicas de los pequeños productores consiste en establecer un precio de garantía de 5 mil 610 pesos por tonelada, el cual se encuentra 64% por encima del precio medio rural de 3 mil 417 pesos.

Si bien, el precio de garantía propuesto puede generar un aumento considerable en el ingreso de los pequeños productores, así como fomentar la eliminación de intermediarios comerciales al comprarle directo al comprador (en 2017, el 48.3% de las unidades productivas de maíz en México vendieron su cosecha a intermediarios), se debe acompañar de una estrategia de largo plazo para aumentar la productividad de los productores de maíz.

De otro modo, se corre el riesgo de generar incentivos perversos a no incrementar la productividad que resulten en un alto grado de dependencia de la transferencia de recursos por parte del gobierno. Es necesario invertir en tecnología que permita aumentar la productividad de la tierra en el cultivo del maíz para gradualmente aumentar la producción y en el largo plazo mejorar la condiciones económicas de los productores sin necesidad de subsidios ni precios de garantía.

Instituciones privadas, como el Centro de Investigación y Mejora del Maíz y Trigo (CIMMYT) han realizado investigaciones muy extensas para lograr la mejora de las semillas de maíz haciéndolas más resistentes a plagas, climas extremos y mejorar la calidad de la producción. Es importante que el gobierno una esfuerzos con este tipo de instituciones para lograr mejorar la productividad del maíz mexicano, y poco a poco depender en menor medida de las importaciones en este grano.

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