MÉXICO
11/02/2019 5:00 AM CST | Actualizado 11/02/2019 6:22 AM CST

Inseguridad energética ¿qué es y cómo pone en riesgo a los mexicanos?

El desabasto de combustible padecido en enero pasado demostró la inseguridad energética que padece México, ante la falta de diversificación de infraestructura en Pemex.

En 17 años, la capacidad de almacenamiento de petrolíferos creció 0.4%, mientras que la demanda de combustibles aumentó 42.3%, reportó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
Reuters
En 17 años, la capacidad de almacenamiento de petrolíferos creció 0.4%, mientras que la demanda de combustibles aumentó 42.3%, reportó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

En México las fuentes de combustible refinado son limitadas, mientras que la demanda de hidrocarburos es muy elevada y concentrada en ciertas regiones. Esto, aunado a la escasa capacidad de almacenaje de gasolina y diésel, colocan al país en una situación de inseguridad energética que va más allá de Pemex, y pone en riesgo a las empresas y a la población.

En su estudio Infraestructura de almacenamiento y transporte de petrolíferos. Una medida de seguridad energética, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) destaca la vulnerabilidad generada por la falta de diversificación de infraestructura de petrolíferos del país.

"La concentración de la demanda en algunos sectores específicos de ciertas regiones en particular, que a su vez se abastecen de una escasa oferta de opciones de suministro, refleja la vulnerabilidad en materia de seguridad de hidrocarburos". CIEP.

Más allá de revelar las redes de delincuencia organizada en la distribución de combustibles, el desabasto de gasolinas y diésel observado a inicios de 2019, reveló que las medidas de seguridad energética del gobierno federal "deben trascender la idea de refinación local para incluir el concepto del adecuado suministro, mismo que puede lograrse diversificando y flexibilizando las fuentes de infraestructura", expone el reporte.

Vulnerabilidad del transporte

Tal es el caso del sector transporte en la zona centro del país, alimentado –en su mayoría– por el combustible transportado a través de los poliductos provenientes de la refinería de Tula. Un sector que, además, se ha resistido a diversificar su fuente de energía a gas o electricidad.

La investigación encabezada por Alejandro Limón Portillo, estima que el 85 por ciento de los petrolíferos del país se destina al sector transporte. De ahí que México, con su amplia población, representa el cuarto mercado más grande del mundo en gasolinas.

"Esto, a su vez, representa condiciones de vulnerabilidad, pues una disrupción en la oferta de petrolíferos tiene afectaciones directas en la movilidad. La situación se agudiza en ciertas regiones de México, debido a la concentración de producto", enuncia el reporte.

El cierre de los ductos, una de las estrategias del gobierno de López Obrador para combatir el robo de combustible a través de tomas clandestinas, evidenció también la baja capacidad regional de almacenamiento.

"En 17 años, la capacidad de almacenamiento de petrolíferos creció 0.4%, mientras que la demanda de combustibles aumentó 42.3%. La saturación de producto en las Terminales de Almacenamiento y Reparto afectan la seguridad energética nacional".CIEP.

Riesgos internos

Los riesgos internos identificados en el estudio del CIEP se centran en la capacidad de refinación y del sistema de transporte y acumulación de producto, por lo que publican una serie de recomendaciones:

  • Tener capacidad ociosa en el transporte público. Esto para ofrecer alternativas de movilidad a automovilistas.
  • Estrategias de precios en tiempo real. Por ejemplo, variación real en cuotas de estacionamientos, según congestión en vías.
  • Promoción de medidas de eficiencia de manejo. Por ejemplo, neumáticos inflados, no llevar peso innecesario en el vehículo, etcétera.
  • Cultura organizacional de transporte. Motivar a empresas a ofrecer horarios flexibles, trabajo desde casa, compartir viajes al trabajo (carpooling), etcétera.
  • Restricciones de manejo. Por ejemplo, esquemas que limiten el uso de ciertos vehículos en días y momentos específicos.
  • Reducción de límites de velocidad y de tarifas de transporte público.
  • Alternancia de combustibles. Aplica para autos que tengan la posibilidad de usar diferentes mezclas. Por ejemplo, biocombustibles, gas LP, hidrógeno, electricidad, etcétera.