INTERNACIONAL
29/01/2019 8:08 AM CST | Actualizado 29/01/2019 12:03 PM CST

Las notas de John Bolton indican el posible despliegue de tropas de EU en Venezuela

En una foto al cuaderno del asesor de seguridad nacional se leía: "5,000 soldados a Colombia".

WASHINGTON ― Los funcionarios de la administración de Trump dijeron el lunes que "todas las opciones", incluido el uso de la fuerza militar, están sobre la mesa en relación con sus intentos de sacar al presidente venezolano Nicolás Maduro del poder. Y si debemos creerle a las notas en el cuaderno del asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el despliegue de tropas en la región puede estar más cerca de la realidad.

Durante una reunión informativa con la Casa Blanca para detallar nuevas sanciones a Maduro y a la compañía petrolera estatal de Venezuela, Bolton fue fotografiado con un bloc de notas amarillo en el que estaba escrito "5,000 soldados a Colombia", un país que comparte una frontera con Venezuela.

Usuarios de Twitter se percataron de esta posible violación de la seguridad, tras la publicación de una imagen de Associated Press de la sesión informativa, dentro de las noticias destacadas en NBC y otros medios.

Entonces, este cuaderno que el consejero de seguridad nacional John Bolton sostenía hoy (lunes) en la sesión informativa de la Casa Blanca sobre Venezuela dice:

Afganistán -> Bienvenidas las pláticas. 5,000 soldados a Colombia.

Si se confirma, esto sería una violación OPSEC (seguridad operacional) bastante terrible.

"Como dijo el presidente, todas las opciones están sobre la mesa", dijo un portavoz de la Casa Blanca cuando se le preguntó si el envío de tropas estadounidenses a Colombia estaba bajo consideración.

Un funcionario anónimo de Estados Unidos dijo que no había visto nada que apoyara las notas de Bolton, de acuerdo con un reporte de Reuters.

La administración de Trump tomó sus medidas más agresivas para ayudar a derrocar a Maduro de su cargo la semana pasada cuando reconoció oficialmente al líder de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino del país, solo unas horas después de que Guaidó se auto proclamara.

Guaidó dirige un esfuerzo de oposición multipartidista a Maduro, quien ganó una elección disputada en mayo de 2018 que sus opositores venezolanos y otras naciones, incluyendo Estados Unidos y varias democracias latinoamericanas, consideraron ilegítimas. Las grandes protestas en Venezuela han reforzado el impulso para anular a Maduro, cuyo tiempo en el cargo ha incluido represalias autoritarias contra los enemigos políticos y una crisis económica impulsada en parte por un colapso en los precios mundiales del petróleo.

El anuncio de nuevas sanciones de Estados Unidos siguió a la negativa de Maduro de ceder su puesto a Guaidó ante la presión de la Casa Blanca. El gobierno de Trump espera que las sanciones económicas adicionales contra el gobierno de Maduro y la compañía petrolera estatal refuercen sus esfuerzos por quebrantar la voluntad de las fuerzas armadas, cuyo apoyo continuo a Maduro es crucial para su intento de conservar el poder.

El uso de la fuerza militar de Estados Unidos en Venezuela podría provocar un estallido de violencia en un país ya afectado por las crisis humanitarias en curso, advirtieron los expertos.

"Tengo que pensar que no hay mucho interés real por una intervención militar en Venezuela en la administración de Trump", dijo Geoff Ramsey, un experto en el país sudamericano en la Washington Office for Latin America, un think tank, dijo el lunes.

Ramsey le dijo a HuffPost antes de la sesión informativa de la administración que creía que los funcionarios de Estados Unidos estaban "realmente interesados en hablar y no necesariamente caminar sobre la marcha. Y creo que el régimen de Maduro lo sabe, y saben que una especie de retórica de confrontación, en última instancia, debilita la mano de Estados Unidos".

"Me gustaría pensar que el establecimiento de la política exterior en realidad entiende que intervenir militarmente en Venezuela sería un desastre", dijo Ramsey.

Una opción militar, incluso las amenazas de una opción militar, son totalmente contraproducentes y deben mantenerse fuera de la mesa a toda costa.

Estados Unidos tienen una larga historia de uso de sus servicios militares y de inteligencia para tratar de expulsar a los líderes latinoamericanos a los que se opone. Estados Unidos estuvo estrechamente relacionado con un golpe de estado fallido contra el presidente socialista Hugo Chávez en 2002. Chávez murió en el cargo en 2013, y Maduro lo reemplazó.

La administración de Trump nombró la semana pasada a Elliott Abrams, exasesor de los presidentes George W. Bush y Ronald Reagan, como su enviado especial a Venezuela. Abrams aprobó el intento de golpe de estado de la administración Bush contra Chávez, según los informes de esa época.

Este texto se publicó originalmente en HuffPost.

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