UN MUNDO MEJOR
16/01/2019 2:22 PM CST | Actualizado 16/01/2019 3:21 PM CST

El estado de Nueva York aprueba prohibir las terapias de conversión

La mayoría demócrata en el Poder Legislativo hizo posible este cambio en la ley que estaba congelado por los republicanos

El vocero del Congreso, Carl Heastie, aplaude la nueva penalización a las terapias contra la comunidad LGBTQ.
ASSOCIATED PRESS
El vocero del Congreso, Carl Heastie, aplaude la nueva penalización a las terapias contra la comunidad LGBTQ.

El Poder Legislativo en el estado de Nueva York aprobó este martes una serie de reformas legales que prohíben a profesionales de la salud practicar terapias de conversión en menores de edad.

El gobernador demócrata Andrew Cuomo firmaría esta ley esta misma semana convirtiendo a Nueva York en la décimo quinta entidad en Estados Unidos en penalizar estas terapias que han sido calificadas como "tortura" en su intento por modificar la orientación sexual o identidad de género de personas LGBTQ.

Entre otros estados que han prohibido estas polémicas terapias están Delaware, Nueva Jersey, Rhode Island, Nuevo Mexico y Hawaii.

"Nueva York tiene una gran reputación por su diversidad e inclusión y esta asamblea está comprometida con mantener esta reputación y proteger los derechos de terceros", aseguró el vocero del Senado, el demócrata Carl Heastie, en un comunicado.

"Cada persona tiene el derecho de vivir su vida libre de hostilidades y exclusión y nuestra juventud merece apoyo mientras descubre su identidad de un modo que le garantice felicidad y una positiva salud mental".

Por otro lado, la legisladora Deborah Glick, también demócrata, señaló en un comunicado que "las terapias de conversión son una práctica desacreditada y peligrosa. Se basan en la negación de la humanidad básica de las personas LGBTQ. Pone en peligro la salud mental de los jóvenes y es una perversión de la misión sanadora que tienen los profesionales de la salud".

La Asociación Psicológica Americana condenó en un reporte de 2009 las terapias de conversión, ya que aborda la homosexualidad como "un trastorno mental, un concepto que ha sido rechazado por profesionales de la salud mental por más de 35 años".

En la reforma de ley aprobada en Nueva York se establece, con base en criterios científicos, que estas terapias ponen a lesbianas, gays, bisexuales y personas trans en un riesgo de depresión, desarrollo de adicciones a las drogas y suicidio.

En el mismo día, el Senado aprobó la Ley de No Discriminación por Expresión de Género que prohíbe la discriminación en el estado por motivos de identidad de género o expresión de género en empleo, educación, crédito y vivienda.

"El Congreso aprobó esta ley once veces, pero el Senado, con mayoría republicana, impidió que se convirtiera en ley", recordó el legislador Richard Gottfried, uno de los coautores de la iniciativa. "Hoy, la renovada mayoría, que es demócrata, garantiza la protección de los neoyorquinos, sin importar su identidad o expresión de género".

El organización a favor de los derechos LGBTQ, Human Rights Campaign, celebró la decisión como un "día monumental en favor de la justicia y la igualdad alrededor del Empire State".

"La histórica acción de hoy en Nueva York es el resultado de años de trabajo duro y es el vívido ejemplo de la importancia de elegir a legisladores a favor de la igualdad", señaló Chad Griffin, presidente de la ONG, en un comunicado.

Este artículo fue publicado originalmente en el HuffPost.