INTERNACIONAL
07/12/2018 2:02 PM CST | Actualizado 07/12/2018 2:06 PM CST

Annegret Kramp-Karrenbauer, la mini-Merkel pero con ideas diferentes a su mentora

Annegret Kramp-Karrenbauer será la líder del partido conservador alemán CDU, ante la decisión de Merkel de dar paso a una renovación del partido.

La secretaria general de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, en su discurso cuando se presenta como presidenta en la convención del partido del Partido Demócrata Cristiano de la CDU en Hamburgo, Alemania, este viernes 7 de diciembre de 2018.
Michael Sohn/Associated Press
La secretaria general de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, en su discurso cuando se presenta como presidenta en la convención del partido del Partido Demócrata Cristiano de la CDU en Hamburgo, Alemania, este viernes 7 de diciembre de 2018.

FRÁNCFORT — Conocida por los alemanes como "AKK", Annegret Kramp-Karrenbauer, de carácter temperamental y sin pretensiones, está tan acostumbrada a ser comparada con su mentora, la canciller Angela Merkel, que no le molesta su apodo "mini-Merkel".

Sin embargo, la nueva líder del partido conservador Unión Cristiano-Demócrata (CDU), que reemplazará a Angela Merkel tras 18 años en el cargo, es la primera en decir que no es una copia fiel de su famosa predecesora.

Percibida por una mayoría como la persona que la canciller alemana eligió como su heredera, AKK ha prometido seguir el curso centrista de Merkel, insistiendo en que la debilitada CDU necesita posicionarse como "el partido popular del centro".

Pero esta devota católica de 56 años, madre de tres hijos, tiene una postura más conservadora en temas sociales como el matrimonio gay, y ha prometido una línea más dura en migración, en momentos que el partido busca atraer a los votantes que ha ido perdiendo seducidos por la extrema derecha.

"Tengo mi propia opinión y eso me ha llevado a un conflicto con Angela Merkel", dijo al diario Frankfurter Allgemeine recientemente.

"Pero no es que estoy a punto de distanciarme artificialmente de ella", agregó tras demostrar una lealtad sin fisuras hacia la canciller.

Markus Schreiber/Associated Press
La canciller alemana, Angela Merkel, a la derecha, felicita a la recién elegida presidenta del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, después de la elección en la convención del partido de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en Hamburgo, norte de Alemania, este 7 de diciembre de 2018.

La victoria de Annegret Kramp-Karrenbauer significará un alivio para Merkel, cuyas posibilidades de permanecer como canciller hasta el 2021 dependen en parte de lo bien que se lleve con la nueva dirigente de la CDU.

Flores de Merkel

Nacida en Sarre, un pequeño estado cubierto de colinas escondido en la frontera francesa, AKK creció en una gran familia católica y se describió como una niña muy estudiosa, que adoraba leer y nunca se atrevió a escapar de clases.

En el plano personal también se diferencia de Merkel, que es protestante, divorciada, casada en segundas nupcias y sin hijos.

AKK se casó con Helmut Karrenbauer en 1984, el mismo año en que comenzó sus estudios de derecho y ciencias políticas. La pareja tiene tres hijos y AKK ha rendido homenaje a su esposo por ser un padre que se queda en casa para que ella pueda ascender en la carrera.

Sin ser una gran oradora como Merkel, "siempre se prepara cuidadosamente" y tiene gran confianza en sí misma, la describió el diario de Berlín Tagesspiegel.

Y quiere convertirse en canciller, una posibilidad que se abre con su ascenso a la presidencia del partido.

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Portada del libro de Annegret Kramp-Karrenbauer.

Una biografía publicada en octubre titulada Yo puedo, yo quiero y yo seré reveló los testimonios de los caciques de la CDU que la ven muy bien en esta función.

Más allá de eso, AKK, que ingresó al partido hace casi 40 años, ha hecho su propio camino y tiene sus propias convicciones que para algunos son bastante más radicales que las de Merkel.

Cuando el gobierno de Merkel legalizó el matrimonio para todos, Annegret Kramp-Karrenbauer lo consideró un "error" al considerar que eso abriría la vía a "otras reivindicaciones como un matrimonio entre parientes cercanos o entre varias personas".

También se expresó a favor de una expulsión inmediata de todos aquellos refugiados que fueran reconocidos culpables de actos criminales, incluido los sirios.

'Gretel'

Osservatore Romano / Reuters
El papa Benedicto XVI saluda a la ministra de Sarre alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, durante una audiencia en el Vaticano el 7 de febrero de 2013.

AKK se convirtió en ministra a partir del año 2000, y pasó por las carteras del Interior, Trabajo, Familia, Deportes y Justicia.

"No hay tarea que no se pueda confiar a Annegret", dijo el jefe del gobierno local, Peter Müller.

En 2011 fue primera ministra del Sarre, su región, donde es muy popular.

Cada año, esta fiel seguidora del carnaval sube al escenario como el personaje de "Gretel", la mujer que en dialecto de Sarre se queja contra la política de Berlín, una iniciativa que no es para nada el estilo de Merkel.

Fue en marzo de 2017 cuando alcanzó reconocimiento nacional al ganar las disputadas elecciones locales contra los socialdemócratas.

Casi un año más tarde, llega a Berlín como secretaria general del partido.