MÉXICO
01/12/2018 8:56 PM CST | Actualizado 02/12/2018 6:48 AM CST

La apertura de Los Pinos provoca sentimientos encontrados entre los visitantes

Este 1 de diciembre, la residencia que inauguró Lázaro Cárdenas abrió sus puertas para convertirse en un recinto cultural al cual todos estamos invitados.

Dos años después de comenzado el sexenio de Peña Nieto, una investigación de la periodista Anabel Hernández, "La opaca remodelación de Los Pinos", aseguraba que la residencia oficial había sufrido una millonaria remodelación. Aunque este no fue uno de los escándalos más sonados del gobierno saliente (lo aplastó la Casa Blanca), se sumó a la lista que los mexicanos venían haciendo sobre el abuso de poder y el sobregasto. Se sumó también porque unos años antes se supo que Martha Sahagun había mandado comprar, para "su nueva casa", toallas de cuatro mil pesos cada una. Sí, todos nos acordamos del toallagate.

Con estos antecedentes, Andrés Manuel López Obrador prometió en campaña hacer de la residencia que Lázaro Cárdenas inauguró en 1934, un centro cultural con acceso libre a todos los mexicanos.

El mensaje se esparció y esta mañana, desde muy temprano, cientos de personas aguardaban afuera de las diferentes entradas a la residencia (Parque Lira, Chapultepec y Constituyentes) para poder conocer los rincones de la propiedad que por sexenios se mantuvo cerrada. Cabe mencionar que durante algún tiempo se dieron visitas guiadas al público en general.

En los mapas colocados por la nueva administración se lee: "Bienvenido, pueblo de México, a Los Pinos".

Estuvimos ahí y constatamos que fue día de alegría para muchos visitantes pero también nos encontramos que fue un día de, por decirlo de alguna manera, desahogo.

Gente de Oaxaca, Guerrero, Nuevo León y otros estados del país, se dieron una "escapada" para conocer la casa de Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Miguel de la Madrid, así como sus jardines, los bustos de los presidentes y las fuentes que forman parte de la propiedad. Mientras un grupo de gente prestaba atención al discurso inaugural de Andrés Manuel López Obrador y aplaudía frente a una pantalla colocada en uno de los jardines, cientos de personas buscaron entrar a la casa Miguel Alemán.

La casa Miguel Alemán

Esta elegante mansión, construida durante el mandato de dicho ex presidente, cuenta con una escalera estilo francesa, un enorme candelabro dorado, piano, sala de cine, comedor y salón oficial, el despacho principal (aquel desde el que algunos expresidentes mandaban mensajes a la nación), y hasta un búnker.

Diseñada por el arquitecto Manuel Giraud, entre 1946 y 1952, fue hogar de Adolfo Ruiz Cortines, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto, quien la volvió a habitar, luego que Vicente Fox y Felipe Calderón optaron por usar las llamadas "cabañas", más pequeñas y menos ostentosas.

Durante ocho sexenios, la casa Miguel Alemán tuvo reparaciones, cambios y modificaciones. Se eliminó la alberca para sembrar pasto; se cerró un supuesto boliche para hacer la sala de cine y otros detalles que podrán contarnos conforme haya más información. Hoy un voluntario que cuida que se respeten los espacios en la residencia contó que como apenas abrieron las puertas, todavía no cuentan con toda la información de cada habitación.

Cristina Díaz
Así te reciben Los Pinos

Entre grabaciones en video, fotos y selfies que hacían los visitantes, comentarios irónicos y de enojo se dejaron escuchar. "Este clóset es más grande que toda mi casa", aseguró una mujer. "Anoche se robaron todos los muebles, no hay ninguno". "Aquí veía La Gaviota otro de sus capítulos", se oyó de una de las visitas a la sala de cine. "Seguro La Gaviota no cocinaba aquí, ni se preparaba un taco", en la cocina. "Seguro se llevaron los muebles para disque pintar y prometieron regresarlos", alguien dijo en una de las habitaciones que luce vacía. "A ver si el próximo presidente nos sigue dejando entrar porque ya ves cómo se las gasta", dudó otro.

En otro estilo de comentarios, hubo un visitante que se tomó la libertad de chulear en voz alta a una policía militar que cuidaba del recinto. Se dijo sorprendido porque "es raro ver una de ese estilo".

Así transcurrió la mañana de la primera jornada de visitas a la casa que han habitado todos los presidentes durante las últimas ocho décadas, a excepción de Adolfo López Mateos, quien prefirió vivir en su casa de San Jerónimo.

Esta promesa cumplida de AMLO nos recuerda que así como Lázaro Cárdenas dejó el Castillo de Chapultepec (donde vivían los presidentes previo a 1934) para convertirlo en museo, el nuevo presidente está llevando a cabo cambios simbólicos como éste que pueden ser tachados de populistas pero que solo el tiempo dirá de qué se trata verdaderamente.

Horarios de acceso: Martes a domingo, de 10 de la mañana a 17:00 horas. Sin costo.