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30/11/2018 12:01 PM CST | Actualizado 30/11/2018 1:00 PM CST

Ellos son los invitados a la toma de posesión de AMLO que no son 'gay friendly'

El próximo gobierno federal será el anfitrión de un grupo de mandatarios que no garantizan los derechos de la comunidad gay en sus países

Una mujer muestra una bandera del orgullo gay a Andrés Manuel López Obrador durante un mitin en CDMX.
MOISÉS PABLO / CUARTOSCURO.COM
Una mujer muestra una bandera del orgullo gay a Andrés Manuel López Obrador durante un mitin en CDMX.

El nuevo gobierno federal que entrará en vigor este sábado a las 11 de la mañana con la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador tendrá como invitados de honor a jefes de Estado y representantes de naciones que tienen una larga deuda con las comunidades LGBT en sus países.

Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos y quien llega a México en representación de Donald Trump, es un conocido opositor a las leyes que dan derechos a homosexuales, lesbianas, bisexuales y personas trans. Como gobernador de Indiana impulsó leyes que protegían a aquellos dueños de comercios que se negaban a vender bienes o servicios a homosexuales y como segundo al mano en la Casa Blanca ha apoyado el veto de personas trans en el Ejército y ha dicho públicamente que se opone al matrimonio igualitario y la adopción homoparental.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, es otro polémico invitado. Aunque asegura que lidera un gobierno de izquierda, su actitud frente a temas LGBT es más bien la de un conservador moderado. Lleva ya cinco años en el poder y en varias ocasiones ha prometido que introducirá una legislación preferente para legalizar el matrimonio igualitario ante la Asamblea Nacional Constituyente, pero no lo ha hecho. En lugar de eso, ha dado largas a un cumplimiento largamente esperado, que sería fácil de llevar a cabo dado la mayoría que tiene el "chavismo" en el Congreso. Hasta el momento, en Venezuela no se reconoce la igualdad de parejas heterosexuales y homosexuales a unirse en matrimonio.

Salvador Sánchez Cerén es el presidente de El Salvador que llegó hasta la primera magistratura de su país como un excomandante guerrillero. Se postuló como un candidato progresista, pero resultó muy confesional en cuanto a temas de derechos humanos: afirmó "estar a favor de la vida" —un eufemismo la penalización del aborto— y se mantuvo ambigüo sobre el matrimonio igualitario, lo que fue interpretado por la comunidad LGBT como un rechazo.

Para Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras, el tema está muy claro: él, como cristiano, está en contra del matrimonio igualitario y la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Y su postura se ha trasladado a las políticas públicas de Honduras, uno de los países más violentos para la comunidad LGBT, según Naciones Unidas.

Jimmy Morales, el presidente de Guatemala, cierra la triada de invitados a la toma de protesta que resaltan por su perfil homofóbico. El excomediante ha insistido en que, para él, el matrimonio solo es entre hombre y mujer. Y habla de su opinión como si fuera la de todo el país: "Guatemala y nuestro Gobierno cree en la vida. Nuestro Gobierno y Guatemala cree en la familia basada en el matrimonio de hombre y mujer".

Además están Kim Yong Nam, presidente de la Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte; Ana Birchall, viceprimera ministra de Rumania; Habib El Malki, presidente del parlamento de Marruecos; Manuel Domingos, ministro de Relaciones Exteriores de Angola; entre otros.

Por el contrario, otros invitados a la toma de posesión han resaltado por su compromiso con los derechos humanos, como Julie Payette, gobernadora general de Canadá; Lucía Topolansky, vicepresidenta de la República de Uruguay; Niels Annen, ministro federal de Relaciones Exteriores de Alemania; y Miguel Díaz Canel, presidente del Consejo de Estado de Cuba, entre otros.