UN MUNDO MEJOR
13/11/2018 11:01 AM CST | Actualizado 13/11/2018 12:00 PM CST

Un plan de la ONU quiere dar nacionalidad a unos 11,7 millones de apátridas

Ser apátrida, es decir, no tener nacionalidad, es una de las formas más dolorosas de discriminación, según la ACNUR

En seis años, todos los habitantes del mundo tendrán una nacionalidad, promete Naciones Unidas
ASSOCIATED PRESS
En seis años, todos los habitantes del mundo tendrán una nacionalidad, promete Naciones Unidas

Aunque parezca extraño en pleno 2018, el mundo aún tiene cerca de 11,7 millones de habitantes que carecen de nacionalidad. Apátridas, les llaman, es decir, que no tienen patria. Y la falta de pertenencia a un país puede representar una vida sin educación, sin servicios médicos ni empleo legal.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) también apunta a que las personas apátridas no pueden tener una casa, casarse, libertad de movimiento y, otros derechos, por el simple hecho de que no pertenecen a ningún país, lo que constituye una de las formas de discriminación más dolorosas en el mundo.

En 2014, Naciones Unidas presentó la iniciativa#YoPertenezco (#IBelong) que busca que ya no haya personas sin nacionalidad en el mundo para 2024, una ambiciosa meta.

Sin embargo, el avance del organismo internacional a cuatro años de la iniciativa indica que será difícil cumplir con ese objetivo: es 2018 y solo 166 mil personas apátridas, del universo de 11,7 millones, han recibido una confirmación de nacionalidad.

Para el titular de ACNUR, Filippo Grandi, cumplir la meta de cero apátridas en seis años depende de medidas más contundentes por parte de los Estados que integran la ONU, especialmente en África y Asia.

"Es lo correcto desde el punto de vista humano, ético y político. Todas las personas de este planeta tienen derecho a una nacionalidad y a poder decir pertenezco o soy parte de", apuntó el Alto Comisionado para los Refugiados.

Los datos de ACNUR indican que 25 países todavía tienen leyes según las cuales las mujeres no pueden garantizar la nacionalidad a sus hijos del mismo modo que los hombres.