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07/11/2018 12:28 PM CST | Actualizado 09/11/2018 11:47 AM CST

La elección no termina: EU aún puede tener a su primera gobernadora negra

Al candidato de Donald Trump no le alcanzó para ganar en una segunda vuelta; Stacey Abrams tiene una segunda oportunidad

53,000 personas en Georgia están a la espera de que se procesen sus solicitudes de votantes, el responsable de eso se está postulando actualmente para gobernador y no cree que el asunto sea un problema.
HuffPost
53,000 personas en Georgia están a la espera de que se procesen sus solicitudes de votantes, el responsable de eso se está postulando actualmente para gobernador y no cree que el asunto sea un problema.

No todo está perdido para la mujer que aspira a convertirse en la primera gobernadora negra de Estados Unidos a 153 años de que se abolió la esclavitud: la carrera electoral tras la gubernatura de Georgia sigue muy cerrada entre la demócrata Stacey Abrams y el republicano Brian Kemp.

La ley electoral en Georgia obliga a los candidatos a cosechar el 50 por ciento de los votos para declararse ganador. Y aunque Kemp lidera los resultados electorales con varios puntos de ventaja sobre Abrams, es altamente probable que el conteo final lo deje lejos de la mitad de los sufragios.

Por lo tanto, ella y él se verán las caras en una segunda y última vuelta electoral prevista para el próximo 4 de diciembre, cuando se espera que sus simpatizantes usen todo a su alcance para asegurar una victoria para su preferida o preferido.

"Hay decenas de miles de boletas electorales sin contar en el estado, muchas de ellas creemos que están marcadas a favor de Abrams", dijo la jefa de campaña de la demócrata, quien ha recibido el apoyo de poderosos miembros de la comunidad afroamericana, como el expresidente Barack Obama, la estrella de televisión Oprah Winfrey y el rapero Sean 'Diddy' Combs.

Esta apasionada elección, vista por miles como una batalla por el corazón de Georgia, ha estado plagada de un fenómeno conocido como "supresión del voto".

Abrams, quien fue líder de la fracción demócrata en el Congreso del estado, depende en gran medida de los votantes negros para asegurar una victoria en este estado conservador y bastión republicano. Por el otro lado, Kemp ha sido acusado de usar su posición como alto funcionario del estado para intentar suprimir el voto afroamericano en Georgia.

Entre otras estrategias ilegales que han sido relacionadas con Kemp está impedir que votantes negros emitan su sufragio por alguna letra equivocada en su nombre o elevar las restricciones del voto en condados donde hay mayoría afroamericana. Incluso, hubo intentos de cerrar los centros de votación antes de tiempo en colonias donde Abrams es la favorita.

La demócrata ha hecho campaña prometiendo extender el seguro médico popular en su estado, ampliar el derecho al voto y fortalecer los programas sociales.

Stacey Abrams comparte un pasado similar con miles de afroamericanos en Georgia: nació pobre, con cinco hermanos y de padres con baja escolaridad. Pese a ello, se graduó como abogada en la prestigiosa Escuela de Derecho de la Universidad de Yale y ha sido franca a la hora de hablar de una deuda estudiantil de 200 mil dólares que aún la persigue.

Abrams es soltera y sus oponentes han usado sus novelas románticas como una supuesta muestra de su debilidad a la hora de gobernar.

Su rival es un hombre blanco que ha propuesto, entre otras cosas, ampliar los derechos para la posesión de armas y regular las guardias civiles y armadas que atacan a los migrantes indocumentados. Además, Brian Kemp es un político afín a Donald Trump, quien depende del triunfo en Georgia para paliar la derrota que significó perder, la noche del martes, la mitad del control sobre el Poder Legislativo.