MÉXICO
05/11/2018 4:58 PM CST | Actualizado 05/11/2018 5:28 PM CST

'No hagan oídos sordos': Caravana de Madres Centroamericanas al gobierno mexicano

La Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos denunciaron la labor del gobierno mexicano en la búsqueda de sus familiares.

Conferencia de prensa de Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos, en Ciudad de México, el 5 de noviembre de 2018.
JOSÉ BELTRÁN
Conferencia de prensa de Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos, en Ciudad de México, el 5 de noviembre de 2018.

Cada año, una decena de mujeres centroamericanas parten de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala con rumbo a México. Su objetivo no es cruzar nuestro país para perseguir el "sueño americano", sino encontrar a sus hijos, hermanos y demás familiares que fueron desaparecidos en México.

El Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) estima que hay cerca de 70 mil migrantes centroamericanos desaparecidos en nuestro país, aunque es un aproximado. En el país en el que hay más de 37 mil mexicanos desaparecidos, de acuerdo con estimaciones oficiales, la Caravana de Madres Centroamericanas vienen todos los años a nuestro país a hacer la labor que las autoridades mexicanas no hacen, según denuncian.

"Hemos visitado muchos estados, hemos tenido reuniones con la Comisión de Búsqueda, con PGR, otros gobiernos que han participado. Les hemos manifestado nuestras exigencias, las deficiencias que hay a través de ellos para la búsqueda y nuestra inconformidad, ¿verdad? Porque no se está haciendo un trabajo como debería de estarlo realizando el Estado", dice María Elena Larios, coordinadora del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Salvador (Cofamide).

Con la búsqueda de su hijo Heriberto González Larios de por medio, María Elena sabe lo que significa recorrer miles de kilómetros para buscar a un ser querido, por eso hace un llamado a las autoridades para que "no hagan oídos sordos ante esta dificultad que se está incrementando cada vez más".

La 14 Caravana de Madres Centroamericanas partió hacia México el pasado 23 de octubre, cruzaron por la frontera entre El Carmen, Guatemala y Talismán, Chiapas, y se internaron por varios estados del país recabando información de sus seres queridos, colgando fotografías en los parques y mercados, recorriendo las estaciones de trenes y visitando algunos Centros de Readaptación Social (Ceresos), en espera de alguna pista que los lleve a la localización de sus familiares.

En realidad, llegamos a este país no por molestar, sino porque aquí se pierden nuestros familiares, es aquí donde los estamos buscando.-María Elena Larios.

Este año solo pudieron venir veintiséis madres y hermanas en la Caravana, aunque acompañan en la búsqueda a las otras madres y familiares. "Venimos en representación de todas esas madres que esperan que llevemos respuestas. Realmente pocas pistas son las que se encuentran", reconoce María de los Ángeles Gamez, hermana de Gilberto Edgardo Gamez, desaparecido en 2011.

El dolor de una es el dolor de todas. En eso nos basamos, en la ayuda mutua. Todas estamos unidas por un mismo dolor, haber perdido a un familiar, y en la lucha también, por encontrarlos.-María de los Ángeles Gamez.

La crisis de violencia en el país es tal que para Marta Sánchez Soler, de la organización Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM), quienes apoyan a la Caravana de Madres, "no hay familia que no tenga un pariente cercano, algún hijo o conocido que no haya desaparecido".

Gilberto Edgardo Gamez, hermano de María de los Ángeles, venía huyendo de la pandilla en El Salvador, pero la familia no imaginaba lo que sucedería en México. "Él venía huyendo, él ya había tenido dos atentados en El Salvador. Si se quedaba se moría, lo que nunca nos imaginamos es que al venir (a México) también. Perdimos el contacto en el 2012, pero él salió desde 2011 de El Salvador, pero no perdemos la esperanza de encontrarlo", dice.

María de los Ángeles se siente contenta por la labor del Movimiento Migrante Centroamericano, dice que gracias a ellos ha podido ver algunos reencuentros. En esta Caravana hubo tres reencuentros de familias centroamericanas, uno de una madre e hija que no se habían visto en doce años.

"Esos reencuentros a uno le llenan de ilusión y de fortaleza, de que aún y que pasen los años nosotros podemos encontrar a nuestros familiares", cuenta María.

Como María Elena Larios, Gamez denuncia que no tienen apoyo del gobierno mexicano, pero aún así seguirán su camino a Puebla recabando información de sus seres queridos y el 8 de noviembre estarán de regreso en Guatemala y luego en El Salvador.

Con todo el riesgo que implica para la Caravana de Madres Centroamericanas cruzar cada año por nuestro país, María de los Ángeles Gamez sentencia: "No nos vamos a dar por vencidas, los vamos a encontrar, cueste lo que cueste".

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