UN MUNDO MEJOR
23/10/2018 11:05 AM CDT | Actualizado 23/10/2018 12:14 PM CDT

Un memorial para los periodistas desaparecidos hecho por periodistas

El cuerpo de Javier Valdez yace en las calles de Sinaloa, Culiacán. Mayo 15, 2017.
Valdez, de 50 años, quien trabajaba para la Agencia France-Presse y otros medios, fue asesinado violentamente cerca de la zona editorial. (Foto: FERNANDO BRITO/AFP/Getty Images)
FERNANDO BRITO via Getty Images
El cuerpo de Javier Valdez yace en las calles de Sinaloa, Culiacán. Mayo 15, 2017. Valdez, de 50 años, quien trabajaba para la Agencia France-Presse y otros medios, fue asesinado violentamente cerca de la zona editorial. (Foto: FERNANDO BRITO/AFP/Getty Images)

Para este agosto, 2018 contó en México 11 periodistas asesinados. Este sexenio a punto de terminar lleva una suma de 46.

Nuestro país es uno de los más peligrosos para ejercer esta profesión, junto con Siria, según un reporte de Reporteros Sin Fronteras. Si este dato no mueve, estamos casi perdidos.

Desde el 1 de enero del año 2000 al día de hoy, haciendo el cruce de cuatro bases de datos de organismos no gubernamentales que documentan la violencia contra el gremio: la agencia feminista Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), Artículo 19, Reporteros sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), llegamos a 166.

Los esfuerzos que se han hecho desde el gobierno y las organizaciones no es que no cuenten, pero no son suficientes. La realidad es que la justicia no llega al mundo de los informadores, al mundo de quienes están encargados de contarnos la verdad.

¿Quién hará homenaje a los periodistas desparecidos sino los mismos periodistas?

Reporteras en Guardia es un colectivo que se propuso fabricar un memorial para contar las historias de cada periodista asesinado o desaparecido. Con la ayuda de Random House pudieron armar un sitio, Mataranadie.com en el que se están posteando 166 casos, y en el que se puede conocer la cartografía de todas en conjunto. La idea es llegar a publicar un libro, también con la editorial.

"Este proyecto reunirá los perfiles de periodistas, comunicadores, fotoperiodistas y trabajadores de medios de comunicación víctimas de asesinato y desaparición del año 2000 al 2018", dice Cynthia Valdez al HuffPost México, periodista invitada al proyecto Reporteras en Guardia, quien también ha trabajado para Milenio y Univisión.

Cynthia radica hoy en la Ciudad de México debido a que se tuvo que exiliar de Sinaloa por amenazas, luego del asesinato de Javier Valdez."Tengo más de un año aquí, bajo protección del mecanismo federal de protección a periodistas", cuenta la sinaloense.

Para una última etapa del proyecto se está trabajando e una investigación sobre el impacto de la violencia estructural en el gremio.

Nosotras proponemos una narrativa periodística crítica con el discurso oficial: no asumimos estos casos como resultado de la "guerra contra el narcotráfico".Cynthia Valdez, bajo protección del mecanismo federal de protección a periodistas

Sí, la guerra contra el narco, pero también el gobierno es responsable

La idea que se tiene de las muertes o desapariciones de periodistas es que son víctimas del crimen organizado. Y una parte de ellas sí, pero otra gran parte del acoso y la violencia viene de los funcionarios públicos. "No eximimos de responsabilidad al gobierno", dice Cynthia. La periodista originaria de Culiacán, explica que además de los casos de libertad de expresión están otras formas de violencia como la delincuencial y razones de género.

Los mayores victimarios no están en las filas criminales. Pertenecen a los distintos niveles del aparato de Estado: servidores públicos, cuerpos policiacos y elementos de las Fuerzas Armadas en los gobiernos de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox.Cynthia Valdez

¿Qué urge?

Que la sociedad sea más consciente de este problema que muchas veces parece que no le incumbe. Pero le incumbe en tanto su derecho a conocer la verdad y en tanto a presionar la alerta que está matando a esta verdad.

"Es necesario y urgente que la Ley de Protección a periodistas y defensores y periodistas asegure la reintegración de los niños al sistema educativo cuando se aplica la medida urgente de la extracción del padre o la madre, con motivo del ejercicio de defensa o del ejercicio periodístico y la libertad de expresión, para que no pierdan el ciclo escolar", dice Cynthia. "O en su defecto contar con cursos, talleres o actividades educativas que no vulneren este derecho primordial de la infancia".

Mujeres valientes

"Ahora lo principal es la solidaridad. Escuchar a las otras colegas. Debemos ser capaces de construir entre todas algo en conjunto y mostrar que las mujeres pueden liderar", responde Cynthia mientras acude a una de las jornadas "Nuestras voces contra la impunidad", organizada por el colectivo en la Ciudad de México.

Lo que queda ahora, es trabajar por la paz.

¿Por qué siguen ahí, se preguntan muchos sobre los periodistas si ni les pagan bien y los matan? Ser periodista no es una profesión es una convicción porque es uno de los trabajos más humanitarios y de mayor responsabilidad que existen. "Se acabaron los días de tener miedo", argumenta Cynthia. "Mi exilio en más de un año fue de con los huesos intactos pero con el alma rota. Pude escuchar de viva voz de colegas de otros estados de cómo habían sido torturados y vejados, y cómo al final ya ni siquiera podían llorar, gritar o sentir dolor".

Si estás interesado en aportar al proyecto, entra a Mataranadie.com