ESTILO DE VIDA
12/10/2018 12:30 AM CDT | Actualizado 12/10/2018 12:32 AM CDT

Estos son los efectos de las “borracheras memorables” en tu cerebro

Si el atracón etílico lo asocias al tabaco, la marihuana o narcóticos más duros, el efecto puede agravarse.

El atracón etílico o "binge drinking", en inglés, consiste en beber mucho en muy poco tiempo.
MaFelipe via Getty Images
El atracón etílico o "binge drinking", en inglés, consiste en beber mucho en muy poco tiempo.

La memoria es la primera víctima de los atracones alcohólicos que suelen protagonizar los adolescentes (la ingesta de grandes cantidades de alcohol en muy poco tiempo-), alertan investigadores chilenos que han estudiado las consecuencias de estas prácticas toleradas porque inicialmente son hábitos ocasionales.

El "binge drinking" consiste en beber mucho en muy poco tiempo. Y si se asocia al tabaco, la marihuana o narcóticos más duros, el efecto puede agravarse.

Los estudios demuestran que aunque sean hábitos restringidos en general a los fines de semana o las fiestas, este tipo de borracheras "pueden generar muchos problemas" en el cerebro que se perpetúan en el tiempo, además de facilitar adicciones de largo plazo, dice Rodrigo Quintanilla, uno de los investigadores de la Universidad Autónoma de Chile que han estudiado las consecuencias de estas prácticas altamente toleradas.

Aunque los jóvenes tienen facilidad para recuperarse relativamente rápido del consumo excesivo de alcohol, esto produce "variaciones y cambios en el hipocampo, que tienen que ver con la memoria", explica a la AFP el investigador.

En particular, "afectan al equilibrio inflamatorio y redox glial, deteriora la plasticidad sináptica, la memoria y el metabolismo periférico mediante un mecanismo dependiente del sistema de melanocortinas", uno de los principales actores que participan en la consolidación de los comportamientos adictivos durante la adolescencia y la edad adulta, según el estudio presentado en revistas científicas y en la Asociación Americana para la Investigación del Alcoholismo.

Los jóvenes, recuerda Quintanilla, suelen creerse "un poco invencibles" y "no se ven los daños que pueden ocurrir", pero hay "mecanismos y vías bioquímicas dentro del hipocampo que se van a ver afectadas con el tiempo".

"Cuando se convierta en adulto, el cerebro va a tener una sensibilidad a ciertos estímulos estresantes o de la misma vida diaria", como el estrés laboral o la combinación con el consumo de otras drogas, dice Quintanilla.

Con unos 3.3 millones de fallecimientos anuales, el acoholismo es la tercera causa de muertes en el mundo, por detrás del tabaco y la hipertensión. En el caso de los jóvenes entre 10 y 24 años, el 7.4% de las muertes y discapacidades son atribuibles al alcohol.