UN MUNDO MEJOR
08/10/2018 3:36 PM CDT | Actualizado Hace 19 horas

Amapola legal para morir con dignidad: la apuesta del equipo de AMLO ante la ONU

La prohibición para el cultivo de amapola pretendía inhibir la producción de heroína, pero solo logró "matar" la creación de morfina

FERNANDO CARRANZA GARCIA / CUARTOSCURO.COM

La falta de analgésicos potentes en los hospitales públicos de México es una pesadilla para cerca de 30 millones de mexicanos que padecen dolor crónico y agudo. Todos los días, cientos de miles de pacientes en etapas terminales de SIDA o cáncer, fibromialgia, artritis, o accidentes graves, necesitan morfina para sobrellevar su dolor o transitar hacia una muerte digna, pero en su lugar el sistema de salud les ofrece medicamentos ligeros que no combaten el dolor y alargan su sufrimiento.

Una de las principales razones por las cuales escasea la morfina en México es que el cultivo de la planta que se necesita para crear ese analgésico está prohibido en México: la amapola, que a su vez es la materia prima para la heroína, una potente droga recreativa altamente adictiva. Al tratar de inhibir la producción de heroína, los gobiernos mexicanos han cortado de tajo la creación de morfina para fines medicinales.

Como producirla en México es ilegal, la poca morfina que existe en los hospitales públicos debe comprarse en el extranjero y traerla al país por aire o mar, reconoció, en 2015, Mikel Arriola, el entonces titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios. El resultado es una transacción costosísima, pese a que cada año el Ejército mexicano quema miles de toneladas de amapola en su controversial guerra contra las drogas.

La poca morfina que compra el gobierno mexicano solo llega a un puñado de hospitales públicos. Y, muchas ocasiones, la medicina caduca en los anaqueles, porque su poco uso provoca que los médicos no la receten. Como resultado, millones de mexicanos mueren cada año entre dolores insoportables que podrían ser evitados.

En México, por ejemplo, solo se consumen 0.51 miligramos de morfina por persona contra 10 miligramos en Argentina, uno de los países latinoamericanos que menos la usa. Se usa más morfina en Costa Rica, el país más pacífico del continente, que en México, donde se libra una violenta guerra de ha dejado más de 300 mil muertos.

Ante ello, la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró este fin de semana que el equipo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador ya tuvo contacto con la Organización de las Naciones Unidas para explorar cómo despenalizar la siembra de amapola, un negocio millonario para los cárteles de la droga asentados, principalmente, en Guerrero y Michoacán.

"Nada más (vamos por) uso medicinal para fármacos tipo morfina; hay muchos pacientes que están teniendo enfermedades terminales en donde sí se requiere morfina y otros derivados de la amapola, para poder tener una muerte digna", comentó Sánchez Cordero.

De lograrlo, la nueva ley podría devolver una esperanza de muerte digna a millones de mexicanos: la mayoría, adultos mayores que podrán elegir entre un fallecimiento indoloro y en paz o la inutilidad de una aspirina para combatir, por ejemplo, al más mortífero cáncer.